JUEGOS TRADICIONALES EN
EL DRAE II
Contenido: alalimón,
alanzar, albures, alcalde (juego del), alcancía, alfileres (juego de), alquerque,
altar, aluche, amagar y no dar, andábatas, andaboba.
La de 1927 difiere un poco
de la anterior, quizás por reducir texto y dice: “Juego de muchachos que
verifican éstos dividiéndose en dos bandos que, uno frente al otro avanza y
retroceden a la vez cantando alternadamente unos versos que empiezan con el
estribillo alalimón.”
El DRAE H (1933), vuelve a
la redacción de 1925 que se repite en 1936, 1939 y 1947.
En 1950 dice el texto:
“Juego de muchachos. Consiste en dividirse éstos en dos bandos, que, uno frente
al otro, avanzan y retroceden a la vez, cantando unos versos que empiezan con
el estribillo alalimón, alalimón.”
En 1956, 1970: “(De al
alimón).” Repiten la definición de
1925.
En 1983 remite a la entrada alimón, al. Lo mismo ocurre en las
ediciones de 1994, 1989 y 1992. En la citada entrada alimón, al se dice. “Juego de muchachos que verifican éstos
dividiéndose en dos bandos que, puestos unos frente al otro y asidos de las
manos los de cada uno, avanzan y retroceden a la vez cantando alternadamente
unos versos que empiezan con el estribillo al alimón, al alimón.”
En el 2001, edición
electrónica, se recoge de la siguiente manera: En la entrada alalimón dice: “(Voz expr.; cf. Alalá1)[1] y remite al alimón. // En la entrada alimón dice así: “Alimón. (Falsa separación de alalimón). Al alimón. 1. m.
Juego de muchachos que divididos en dos bandos y asidos de las manos los de
cada uno, se colocaban frente a frente y avanzaban y retrocedían a la vez
cantando alternadamente unos versos que empezaban con el estribillo al alimón,
al alimón. 2. loc. adv. Dicho de torear: Asiendo dos lidiadores un solo capote, cada uno
por un extremo, para citar al toro y burlarlo, pasándole aquel por encima de la
cabeza. 3. loc. adv. conjuntamente.”
La
edición del Tricentenario en la entrada alalimón dice: “Tb. al alimón.
Del ár. ‘la Allah 'por Dios' y el berb. an
mun 'nos unimos', usado como grito de guerra por los musulmanes.
m. Juego de muchachos que, divididos en dos bandos y asidos de las manos los de cada uno, se colocaban frente a frente y avanzaban y retrocedían a la vez cantando alternadamente unos versos que empezaban con el estribillo alalimón, alalimón.
ALANZAR. Juego
de lanzar. El Diccionario de
Autoridades (1726) no recoge este juego de caballería, que sí se registra a
partir de la edición de 1770 así: “En un juego antiguo de caballería era tirar
o arrojar lanzas a un armazón de tablas que se fijaba enfrente, y la destreza
consistía en romper las tablas con la lanza. // Crón. Gral. Part. 3. cap. 21.
fol. 261.b. ‘Una semana antes que las bodas se acabasen, Don Rodrigo alzó un
tablado en la ribera, allende del río, y los caballeros vienen allí, e
alanzaban el tablado.’ // Part. I. tít. 5. l. 57. ‘E por ende no deben ir (los
Perlados)[2] a ver los juegos, así como
alanzar, bohordar o lidiar toros.”
Las ediciones desde 1780
hasta la de 1899 repiten la misma definición, sin incluir citas.
Las de 1917 y 1927 dicen:
“2. Tirar o arrojar lanzas a un armazón de tablas en cierto juego antiguo de
caballería.”
La edición del DRAE H (1933)
lo trae de la manera siguiente: “2. Tirar
o arrojar lanzas a un armazón de tablas, en cierto juego antiguo de caballería.
La destreza consistía en romper las tablas con la lanza. // ‘Una semana antes
que las bodas se acabasen, Don Rodrigo alzó un tablado en la ribera, allende
del río, e los caballeros venían allí e alanzaban el tablado.’ Crón. Gen.,
part. 3, cap. 21, ed. 1541, f. 261 v. // ‘E por ende, no deben ir (los
Prelados) a ver los juegos, así como alanzar o bohordar, o lidiar los toros.’
Partidas, 1, tít. 5, ley 57. // ‘Este rey don Alfonso... fizo sus cortes en
León muy ricas. Et demientre que duraron, lidiaban cada días III toros et
alanceaban a tablados.’ Crón. Gren, ed. Men. Pidal, p. 371, col. 2. //
‘Alanceaban tablados todos los caballeros, / a tablas e escaques juegan los
escuderos, / de otra parte mataban los toros los monteros, / auya (sic) y
muchas cítulas (sic) e muchos voleros (sic).’ P. de Fernán Gonz., ed. Marden,
683.”
Las ediciones siguientes
repiten la definición de 1770, salvo la de 1992 que recoge la de 1917 y 1927.
La del Tricentenario lo trae
así: “3. Intr. En cierto juego antiguo de caballería, tirar o arrojar lanzas a
un armazón de tablas.”
Ver bohordar.
ALBURES. Juego
de naipes. El Diccionario de Autoridades (1726) lo trae por primera vez. He tomado
la descripción de la edición de 1770 porque me ha parecido más clara y dice
así: “Juego de naipes, en que se da a cada uno de los que juegan una carta, la
que sale primero, y el que lleva el naipe toma la segunda; y continuando en
echar cartas, si la que sale primero es del mismo punto o figura que la que
tocó a la persona que lleva el naipe, pierda esta, y si es igual a la carta que
tocó a los que paran[3], gana lo parado. Es voz
que solo tiene uso en Indias, y su carrera. En España se llama este juego el
parar.”
Las siguientes ediciones
hasta la de 1791, inclusive, lo registran igual.
Desde la edición de 1803
hasta la de 1869, en que se registra por última vez en plural, aparece así:
“Juego de naipes. En algunas partes, el parar.”
La
edición electrónica (2001), en la entrada albur,
dice: “7. m. pl. parar2.” En parar2, añade: “(De parar, arriesgar en el juego).
1.
m. Juego de cartas en que se saca una para los puntos y otra para el
banquero, y de ellas gana la primera que hace pareja con las que van saliendo
de la baraja.
La del
Tricentenario dice, en la entrada albur: “3. m. En el juego del monte, dos
primeras cartas que saca el banquero
Ver parar, el.
Glosario
ALCALDE, JUEGO DEL. Juego de naipes. El Diccionario de Autoridades (1770) recoge por primera vez este juego y en la voz alcalde dice lo siguiente: “Juego del alcalde. Juego de naipes, que se juega entre seis, y el uno que queda sin cartas manda jugar a dos del palo que él elige, y pierde o gana con ellos.”
Las ediciones desde 1780
hasta la Histórica de 1933, ambas inclusive, repiten invariablemente la
definición de 1770.
Las ediciones desde 1936
hasta 1947 incluyen otra acepción y dicen lo siguiente: “4. Juego de naipes
entre seis personas, en el cual una de ellas, que queda sin cartas, manda jugar
del palo que elige a otros dos jugadores con quienes pierde o gana. // 5. Juego
de naipes, variedad de la brisca, entre tres personas, en el cual uno de los
jugadores, al que se llama alcalde, juega contra los otros dos y gana y sigue
en tal puesto mientras haga 31 tantos de los 120.”
La edición de 1950, aunque
incluye otra acepción, es más concisa: “Juego de naipes entre seis personas. //
Juego de naipes variedad de la brisca, entre tres personas. // En el tresillo y
otros juegos, el que formando parte de la partida no interviene en ellos de
momento.”
La edición de 1956 vuelve a
la redacción de 1936 y corrige la de 1950 así: “En el tresillo y otros juegos
de naipes, el que da las cartas y no juega.”
En cuanto al tresillo, en 1983 se dice lo mismo que
en 1950; en 1984 como en 1956; en 1989 como en 1950 y en 1992 como en 1956.
La
edición electrónica (2001) concreta: “Alcalde. (Del ár. hisp. alqáḍi, y este del
ár. clás. qāḍī, juez). 3. m. Juego de naipes entre seis personas, en el cual una de ellas, que
queda sin cartas, manda jugar, del palo que elige, a otros dos jugadores con
quienes pierde o gana. 4. m. Juego de naipes, variedad de la brisca, entre tres personas, en
el cual uno de los jugadores, al que se llama alcalde, juega contra los otros dos y gana y sigue en tal puesto mientras
haga 31 tantos de los 120. 5. m. En el tresillo y otros juegos de naipes, quien da las cartas y no
juega.” La edición del Tricentenario dice: “2. M. En algunos juegos de naipes,
persona que reparte las cartas y no juega.”
ALCANCÍA. Juego de lanzamiento. El Diccionario de Autoridades
(1726) dice de este juego: “Es también cierta bola gruesa de barro, seco al
sol, de el (sic) tamaño de naranja, la cual se llena de ceniza, o flores, u
otras cosas, y sirve para hacer tiro en el juego de caballería que llamen
correr o jugar alcancías, de las cuales se defienden los jugadores con las
adargas o escudos, donde las alcancías se quiebran. // Ov. Hist. Chil. fol. 168. Y hablando de
las fiestas que se celebraban con regocijos seglares de toros, cañas, sortijas,
torneos, alcancías, hachazos, carrera y otros. // Cerv. Quix. tomo 2, cap. 20.
Pero el interés quebraba en él alcancías doradas.” Sin embargo, la edición de 1770 no lo recoge,
ni las de 1780, 1783 y 1791. Es en 1803 cuando vuelve a aparecer con la misma
redacción que en 1726.
En 1817, 1822, 1832, 1837,
1843, 1852 y 1869 la repiten.
Es en 1884, 1899, 1914, 1925
y 1927, cuando dentro de la voz alcancía
aparece lo siguiente que varía ligeramente de la definición anterior: “...Bola
hueca de barro seco al sol, del tamaño de una naranja, y la cual llenan de
ceniza o de flores, servía para hacer tiro corriendo o jugando alcancías. //
Correr o jugar alcancías. fr. Tirárselas, corriendo a caballo, unos jinetes a
otros que los recibían en el escudo, donde se quebraban.”
En 1933 (edición Histórica),
como en otros juegos, los Académicos completan la descripción con citas y, así
en esta edición se dice: “2. Bola hueca de barro seco al sol, del tamaño de una
naranja, y la cual, llena de ceniza o de flores, servía para hacer tiro
corriendo o jugando alcancías. // ‘Agora asomarán Carnestolendas / do aurá
torneos, alcancías, justas, / máscaras, invenciones y meriendas.’ Artieda.
Poesías, ed. 1604, p. 77 // ‘Y cuando pasaba el amor por delante del castillo
disparaba por alto sus flechas, pero el Interés quebraba en él alcancías
doradas.’ Cervantes. Quij., 2, 20. // ‘Se celebraban (fiestas) con regocijos
seglares de toros..., alcancías, hachazos.’ Ovalle. Hist. de Chile, ed. 1646,
f. 268.” Más abajo, añaden: “Correr, o
jugar, alcancías. fr. Tirárselas corriendo a caballo, unos jinetes a otros, que
las recibían en el escudo, donde se quebraban. // ‘Jugaron aquella noche
galanamente alcancías y cañas.’ Pérez de Hita. Guerras civiles de Granada, lib.
1, cap. 17, ed. Riv., t. 3, p. 584, col. 2.”
En las ediciones siguientes
no se aporta nada nuevo a las redacciones anteriores.
Glosario
adarga. “Cierto
género de escudo compuesto de duplicados cueros, engrudados y cosidos unos con
otros, de figura casi oval, y algunos de la de un corazón; por la parte
interior tiene en el medio dos asas, la primera entra en el brazo izquierdo y
la segunda se empuña con la mano. Usábanlas (sic) antiguamente en la guerra
contra los moros los soldados de acaballo (sic) de lanza, y aun hasta poco
tiempo a esta parte se conservaba esta milicia en Orán, Melilla y costa de
Granada y hoy día se conserva en la plaza de Ceuta, aunque en menor número que
antes. Servía la adarga para guarecerse de los golpes de lanza del enemigo.
Conservase el uso de ellas (aunque menos fuertes) para las fiestas de cañas y
alcancías, con la diferencia de que las que se usan para las alcancías, son de
la misma hechura pero compuestas de tablas delgadas, para que las alcancías se
rompan en ellas. Es voz Arábiga y viene de la palabra Adarraq, que vale
embrazar el escudo. // Cerv. Quix., tom. I, cap. I. ‘Adarga antigua, rocín
flaco y galgo corredor.’ // Calixt. y Melib. fol. 119. ‘Las haldas en cinta, la
adarga arrollada y so el brazo, para que no empache.’ // Góng. Rom. amoroso 5.
‘Trescientos jinetes eran / de este rebato la causa, / que los rayos de la luna
/ descubrían las adargas.” (Diccionario de
Autoridades, 1726). 2. “(Del ár. hisp. addárqa,
y este del ár. clás. daraqah). 1. f.
Escudo de cuero, ovalado o de forma de corazón.” (DRAE, 2001).
alcoholar. “En los
ejercicios de cañas y alcancías es pasar la cuadrilla que ha cargado galopando
despacio por el frente de sus contrarios.” (DRAE, 1780). 2. “En los ejercicios de cañas y alcancías pasar galopando la
cuadrilla que ha cargado y ostentarse despacio delante de sus contrarios.” (DRAE H, 1933). 3.
“(De alcohol,
polvo finísimo). 5. (Porque el polvo
levantado con el galope cegaba los ojos de los contrarios). intr. Dicho de una cuadrilla que
ha cargado: En los antiguos ejercicios de cañas y alcancías, pasar galopando y
mostrarse despacio delante de sus contrarios.” (DRAE, 2001).
guía. “Se llama
también la persona que conduce cada cuadrilla en los juegos y fiestas públicas
a caballo, como cañas, alcancías, etc.” (Diccionario de Autoridades, 1734).
2. “(De guiar). 13.
Especie de fullería en los naipes. 27. com. Persona que en los juegos y ejercicios de a caballo conduce una
cuadrilla.” (DRAE, 2001).
ALFILERES, JUEGO DE. Juego de coordinación óculo-manual. En la voz alfiler el Diccionario de Autoridades (1726) dice: “Juego de alfileres. Úsanle (sic) los niños de poca edad, y es poner cada uno un alfiler en el suelo, o sobre otra cosa, procurando cruzar al otro, moviéndole con la uña del dedo pulgar hacia delante cada uno la vez que le toca, y el que primera forma cruz gana el alfiler al otro.”
En 1770 añade... “Se suele
jugar también de otros modos.”
1780, 1783, 1791 traen la
misma descripción.
En 1803, 1817, 1822, 1832,
1837 lo denominan sólo alfileres y lo
describen de la misma manera.
Desde 1843 hasta 1992 lo definen igual.
La edición electrónica 2001
lo trae en la voz alfiler y dentro de
ella como juego de alfileres. En
ambos casos lo definen así “Juego de niños que consiste en empujar
cada jugador con la uña del dedo pulgar, sobre cualquier superficie plana, a un
alfiler que le pertenece para formar cruz con otro alfiler, que hace suyo si
logra formarla.”
La del Tricentenario dice que es un
juego infantil que se practica con alfileres.
Ver uñate. Ver uñeta.
Glosario.
ALQUERQUE.
Juego de estrategia. El Diccionario de Autoridades (1726) dice de él: “Juego de
piedrecitas sobre un tablero rayado, que hace diversos cuadros, y por las rayas
se van moviendo las piedrecitas y cuando se halla tercera casa vacía del
contrario se pasan a ella ganando la piedra que está en medio, que algunas
veces acaece que son dos, y tres, y si pudiendo tomar no lo hace pierde la
suya, lo que por término propio se llama soplársela. El P. Guadix dice que es
voz árabe, y lo mismo siente Diego de Urrea, y que viene de querquon, o hereque
que corresponde en castellano castro, por ser la figura del tablero semejante a
la delineación de un campamento y orden de batalla, o Real del ejército.”
En 1770 añaden después de ejército: “Gomara. Cron. de la Nuev.
Esp, cap. 68. Los cuales (dados) menean entre ambas manos, y los echan sobre
una estera, o en el suelo, donde hay ciertas rayas como alquerque.”
En 1780 dicen que el alquerque es lo mismo que el tres en raya.
En 1933, en el Diccionario
Histórico confirman que es el tres en raya y añaden: “Los cuales (dados) menean
entre ambas manos, y los echan sobre una estera, o en el suelo, donde hay
ciertas rayas como alquerque. Gómara. Crón. de la N. España, cap. 68. // Los
viejos jugaban a los dados por las plazas, las mujeres jugaban al alquerque en
las huertas. Guevara. Reloj de Princ.., ed. 1658, p. 92, col. 3. // Es
privilegio de la galera que allí todos tengan libertad de jugar a la primera de
Alemania, a las tablas de Borgoña, al alquerque inglés, al tocadillo viejo, al
parar ginovisco, al flux catalán, a la figurilla gallega, al triunfo francés, a
la calabriada morisca, a la ganapierde romana, al tres, dos y as bolonés[4]. Guevara, Arte de marear,
cap. 8.”
A partir de ese de 1933, se
repite invariablemente que es el tres en
raya.
La edición 2001 dice:
“Alquerque. (Del ár.-hisp. alqírq. y
este del ár.-clás. qirq). Desus. tres
en raya.”
La del Tricentenario lo
define como un antiguo juego de mesa semejante, en sus distintas modalidades,
al castro, a las tres en raya o a las damas y añade: tablero rayado usado para
jugar al alquerque.
Glosario
ALTAR. Juego
infantil. El Diccionario de
Autoridades (1726) dice en esta voz: “Se entiende también el que hacen los
niños con estampas, pegándolas en la pared, adornándole con oropel y papeles de
colores.”
Ninguna de las siguientes
ediciones del Diccionario vuelve a registrar esta acepción.
ALUCHE.
Juego o deporte autóctono de lucha. En la voz aluche, desde 1970 hasta 1992, el Diccionario de la Academia, dice
lo siguiente: “(De aluchar) m. Sant. y León. Pelea entre dos, en que
agarrándose uno a otro con ambas manos de sus sendos cinturones de cuero,
procura cada cual dar con su contrario en tierra, conforme a determinadas
reglas, y es diversión popular.” En la misma entrada dice el DRAE (2001):
“Aluche. (De aluchar). 1. m. Cantab., León y Pal. Pelea entre dos, en que
agarrando cada uno al contrario de su cinturón de cuero, procura dar con el en
tierra, conforme a determinadas reglas, es diversión popular.”
Desde 1970 hasta 1992, en la
voz aluchar dice: “Sant.
Luchar dos personas agarradas para derribar una de ellas a su adversario.”
En la edición 2001y la del
Tricentenario se recoge así: “Aluchar. 1. intr. Cantab. Dicho de dos personas:
Luchas agarradas para derribar una de ellas a su adversario.
AMAGAR Y NO DAR. Juego de velocidad de reacción. Está
recogido como juego en todas las ediciones consultadas. El Diccionario de
Autoridades 1726, lo define así: “Juego que usan los muchachos para su
diversión, que se reduce a levantar la mano para dar a otro un golpe, y si le
ejecuta pierde. Úsase también como frase para dar a entender que se desea en el
culpado la enmienda sin llegar al rigor del castigo.” La misma o similar definición se mantiene hasta edición
electrónica del Tricentenario.
ANDÁBATAS. Juego
de lucha. La primera y única vez que el
Diccionario de la Academia registra este juego es en la edición del de
Autoridades (1726) y lo hace así: “Gladiadores que peleaban cerrados los ojos
en Roma, o con unas celadas sin visera. También había un juego de muchachos a
su imitación, casi como el que ahora usan llamado de la gallina ciega. // Arteag. Rim. fol. 54. ‘Opone el toro que diestro,
/ sin bruto andábata esgrime / sobre los ojos las armas, / sobre las armas las
lides.”
La edición del Tricentenario
lo hace derivar del latín andabâta y añade: “1- m- Gladiador que peleaba
con la cabeza cubierta por un casco que le tapaba los ojos.”
Ver gallina ciega.
ANDABOBA. Juego
de naipes. El Diccionario de
Autoridades (1726) dice en esta voz: “Trampa o fullería que usan los fulleros
al juego de quinolas y del parar. // Cerv. Nov. 3. fol. 99. Ciertas tretas de
quínolas y de el parar (sic), a quien también llaman el andaboba.”
La edición de 1770 lo
describe así: “Juego, lo mismo que el parar que es como se dice. // Cerv. Nov.
3. de Rinconete y Cortadillo, fol. 99. ‘Fuera de esto aprendí de un cocinero de
cierto embajador ciertas tretas de quínolas y del parar a quien también llaman
el andaboba.”
La edición de 1783 dice:
“Juego, lo mismo que el parar, que es como hoy se dice.”
La edición de 1832 y
siguientes remiten a la voz parar.
La edición Histórica (1933)
lo trae, en la entrada andaboba: “(De
andar y boba) f. ant. Parar (juego de cartas)” y repite la cita de la edición
de 1770.
Así lo recoge la edición
electrónica (2001): “Andaboba. (De andar1 y boba). 1. f. parar2.” En parar2
dice lo siguiente: “(De parar, arriesgar en el juego). 1. m. Juego de cartas en
que se saca una para los puntos y otra para el banquero, y de ellas gana la
primera que hace pareja con las que van saliendo de la baraja.
La del Tricentenario, dice,
en la entrada parar2: “1. m. Juego de cartas en el que sacaba una para los
puntos y otra para el banquero, y de ellas ganaba la que hacía pareja con las
que iban saliendo de la baraja. Sinónimos o afines. Albures. Carteta.
Ver parar, el.
REFERENCIAS
León, 19 de abril de
2025
[2] “Perlado2. (Del lat. praelātus, preferido, elegido). 1. m. desus. Clérigo que tiene alguna de las dignidades superiores de la Iglesia.” (DRAE, 2001).
[4] ¿Boloñés?
[5] ¿Boloñés?
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