DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL JUEGO


Canicas. Cortesía de Ramiro Jover

 

 "El juego es una actividad u ocupación voluntaria…”

(Huizinga)


 Juan J. de la Rosa Sánchez

Profesor Honorario de la Universidad de León


Para Huizinga (1972) "el juego es una actividad u ocupación voluntaria ejecutada dentro de ciertos límites fijados de tiempo y lugar, según las reglas libremente aceptadas y absolutamente obligatorias, teniendo su aspiración en sí mismo y realizado con una sensación de tensión, alegría y consciencia que es diferente de la vida ordinaria". El juego, para el autor citado se manifiesta como: determinada cualidad de la acción que se distingue de la vida ordinaria.

Antonelli y Salvani (1982) citan a Steel (autor de un fichero de más de 1.500 referencias sobre el juego) que declara: "El juego es un modo de vivir, es una auténtica expresión de vitalidad; sus raíces alcanzan los estratos más profundos de la existencia".

¿Por qué se juega? Cuenta Harris (1976) que esta pregunta se la hicieron a un profesor de educación física y contestó así: "Por favor, no investigues en este área. Es seguramente la única cosa que queda con la que uno puede disfrutar sin pensar en las razones psicológicas que hay detrás. No quites el placer del juego haciendo pensar a la gente por qué quieren jugar."

Seybold (1976) basándose en la definición del juego de Huizinga señala como características del juego, las siguientes:

Primera. En primer lugar y ante todo es acción libre. El juego impuesto ya no lo es en sentido estricto, porque en su forma original emana del placer de jugar.

Segunda. No es la vida ordinaria, propiamente dicha. Todo lo contrario, nos permite salir de ella y abre una esfera distinta. Como el juego por su misma índole sólo puede ser un intermedio (recreo, entretenimiento) en la vida cotidiana, nos sentimos molestos cuando se convierte en obligación, en oficio. 

Tercera. En el juego siempre algo en suspenso. Su resultado es incierto. Cada participante tiene posibilidades de ganar y sólo mientras el desenlace no sea seguro continúa. La decisión le pone punto final. El estado de tensión de "suspense" existe ya en las formas más simples del juego. Siempre puede hacer éxito o fracaso.

Cuarta. El juego crea orden. En el mundo imperfecto, en la vida confusa introduce con ese orden una limitada y transitoria perfección. El orden es dado por las reglas del juego y si no existen se crearán para seguir jugando. El orden introduce elegancia y exige distanciarse de la propia voluntad de imponerse.

Quinta. Se desarrolla dentro de ciertos límites de tiempo y espacio. Es encerrado y tiene fin. Comienza y termina pero puede repetirse. En él aparece un mundo dentro del ordinario.

Sexta. Estimula la sociabilidad, crea comunión de intereses. El grupo de juego tiene tendencia a permanecer juntos después de haber terminado. Desde luego no todo partido de fútbol o partida de canicas desemboca en la fundación de un club, pero sí en la sensación de sentirse juntos en una situación excepcional, el juego. Los iniciados en el secreto de éste conservan su encanto mágico más allá del partido y vigilan su círculo lúdico no dejando entrar a los "no iniciados".     

Antonelli y Salvani (1982) afirman que:

1. “El juego es una actividad con fin en sí misma, una finalidad sin fin, que no degrada, que es agradable por sí, que se sustrae a las categorías temporales y precisamente por esta característica se contrapone a la actividad laboral.”

2. “Es actividad biológica (finalidad de restablecer el equilibrio neuro-dinámico mediante una descarga motriz que se libera de un excedente energético) relacionada con los procesos de crecimiento somático y de maduración nerviosa.”

3. “Es actividad fantástica. Una forma de expresión y de expansión de la personalidad, de los modos de superación y de anticipación a lo real.”     

4. “Es actividad agradable en cuanto que en la libertad de opción y de enfoque, resultan gratificadas exigencias profundas de naturaleza afectiva.”

5. “Es actividad compleja. De exquisita naturaleza psicológica, en la que confluyen numerosas exigencias que se estructuran según formas (tipos de juego), que responden a las exigencias de la edad, el sexo, el rol y el "status", la educación, las costumbres y la clase o el grupo social.”       

De donde deducen que para que el individuo pueda experimentar conscientemente una actividad lúdica debe vivirse de acuerdo con las características siguientes:

- Libre, voluntariamente elegida y aceptada.       

- Incierta, dejada a las leyes del azar o de la espera y capaz de satisfacer incertidumbres.

 -Reglamentada en parte, sometida a normas que suspenden las leyes habituales o que inventa reglas nuevas.  

- Total o parcialmente improductiva, no vinculada rígidamente a las leyes de lo útil.   

- Ficticia, acompañada de una conciencia específica de realidad o de completa irrealidad en relación con la vida usual. (Esta característica es máxima en el adulto y mínima en el niño).    

- Auténtica, en cuanto a que el individuo consigue integrar la vivencia lúdica en la totalidad de su propia experiencia laboral y existencial. Condición difícil de conseguir a causa, tanto de las objetivas situaciones sociales que tienden a separar trabajo y juego, como de la dificultad de las personas no maduras de integrar razón y emoción en el propio trabajo.

BIBLIOGRAFÍA

ANTONELLI, F. y SALVINI, A. (1982). Psicología del deporte I. Edit. Miñón, Valladolid.
HARRIS, D. (1976). ¿Por qué practicamos deporte? Jims, Barcelona.
HUIZINGA, J. Homo ludens.- Traductor Eugenio Imaz.- Emecé Editores, Buenos Aires 1968 y Alianza Editorial, Madrid, 1972, 269 págs.
SEYBOLD, A.M. (1976). Principios didácticos de la Educación Física. Editorial Kapelusz, Buenos Aires.



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