LAS CUATRO ESQUINAS
Juan J.
de la Rosa Sánchez
“A las cuatro esquinas gana
Participan cinco jugadores, cuatro de ellos
se colocan cada uno en una esquina, rincón o árbol y un quinto se sitúa en el
centro del terreno de juego. A una señal de éste los otros deben cambiar de
lugar, pudiendo ocupar cualquiera de los puestos. El que paga, aprovecha el
intercambio para intentar ocupar uno de los espacios libres; si lo consigue
deja de poner y ocupará su puesto el que ha quedado sin esquina, si no lo logra
continuará pagando. Está permitido volver al puesto que se dejó, en el caso de
que sea necesario o por haber amagado.
En León tiene una variante que fue
localizada en Grajal de la Ribera y consiste en jugar por equipos de cuatro
niños cada uno. A cada jugador del equipo que ocupa las esquinas lo vigila uno
del contrario y aquéllos han de intercambiarse de dos en dos, de tal manera que
si al hacer el cambio alguno es pillado pierde su equipo y pone.
En Jerez de
la Frontera hay una calle que se denomina Cuatro Esquinas, “nombre que
le puso el pueblo a la plazoletilla que forman las esquinas de las calle Ponce,
Pozo del Olivar, Luís Pérez y Guadalete...” (JerezSiempre). Pues esas esquinas
u otras y también rincones se han aprovechado desde siempre para jugar a las 4
esquinas. Según Google también tienen esa denominación calles en otros lugares de España.
También en
Jerez, la calle Morenos termina o comienza en Bizcocheros, pues en aquella
intersección jugábamos mis amigos y yo a las 4 esquinas, refugiándonos en
esquinas y rincones: una era la de la “casa quemada” o “casa caída” esquina a
la calle Valientes, otra era la del número 28 o 32 de Bizcocheros, la tercera
era la del número 30, la casa de mi abuela Andrea y mi tita Paca y el último
refugio no era esquina sino rincón, uno que estaba frente a Morenos en el que
había y hay una hornacina vacía.
El juego se desarrollaba tal
como está reseñado más arriba y el que ponía debía acercarse para pedir
fuego (sin cigarrillo, naturalmente), a uno de los que ocupaban los sitios,
así: ¿me da usté candela? Le
contestaban: allí enfrente mean. Esta
ocupación de pedir lumbre y, por lo tanto, distracción permitía a los demás
cambiar de puesto y al que pedía candela ocupar uno de ellos. Claro
que había que ser rápido y saber pedir y correr, como hay que saber nadar y
guardar la ropa.
Castro Guisasola (1985) dice que las
preguntas y las respuestas son: "¿Hay carbón? / En casa del tío
Simón (casa del tío Tizón) / ¿Hay arroz? / En aquel perol."
De Ledesma (1613) dedica un romance a
estas cuatro esquinas que él denomina "El iuego del Hon, hon, passate a mi
rincón".
El Diccionario de la lengua
española dice de este juego:
Desde la edición de 1914 (antes
no aparece) a la del Tricentenario, ambas inclusive, En la voz cuatro
de su diccionario remite invariablemente a las cuatro esquinas.
Hay dos excepciones pues en 1950, omite el juego y en la del Tricentenario lo
describe.
En la voz esquina, el DRAE (1817) lo recoge por primera
vez, en esta entrada, y dice: “Las cuatro esquinas. Juego de muchachos. Lo
mismo que arrepásese acá compadre.”
En 1822, hay una pequeña corrección,
pues dice: “Las cuatro esquinas. Juego de muchachos. Arrepásate acá compadre.” Las ediciones siguientes, hasta la de
1914, inclusive, remiten a arrepásate
acá compadre.
La edición de 1925 describe el
juego así: “Las cuatro esquinas. Juego de muchachos que se hace poniéndose
cuatro o más en los postes, rincones u otros lugares señalados, de suerte que
se ocupen todos, quedando un muchacho sin puesto; todos los que lo tienen se
cambian unos con otros, y el que no tiene puesto trata de llegar a uno antes
del que va a tomarlo, y si lo consigue se queda el otro en medio hasta que
logra ocupar otro puesto.”
En 1927, sólo dice: “Las cuatro
esquinas. Cierto juego de muchachos.”
Las siguientes ediciones, desde
la de 1936 hasta la de 2001, ambas inclusive, lo describen de forma similar a
como se hace en 1925 y la del Tricentenario, en la entrada esquina dice: “1. f.
pl. Juego infantil en el que cuatro niños ocupan rincones o lugares señalados y
otro que queda sin puesto trata de llegar a uno libre mientras los demás
cambian de lugar
En la entrada arrepásate acá, compadre, que figura
después de arrepápalo y antes de
arrepentimiento, la edición de 1770 dice así: “Arrepásate acá compadre.
Juego de muchachos que se hace poniéndose de espaldas cuatro, seis o más contra los postes,
rincones u otros sitios señalados en algún patio o pieza, de suerte que se
ocupen todos, quedando un muchacho sin puesto; todos los que le tienen pasan
promiscuamente de unos a otros diciendo: arrepásate acá, compadre; y el empeño
del que está sin puesto es llegar al poste o rincón o sitio antes que el que va
a tomarle; y en lográndolo se queda en medio el que no halla puesto hasta que
consigue ocupar otro. Llámase más comúnmente las cuatro esquinas. V. compadre.”
El DRAE (1817) y siguientes
ediciones hasta 1852, inclusive, en la acepción arrepásate acá, compadre, de la entrada compadre dice: “Juego.
Lo mismo que las cuatro esquinas.”
En 1869, 1884, 1899 y 1914 (por
última vez) lo describen como en 1770.y desde la edición de 1925 hasta la de
1992, ambas inclusive, lo registran así: “Arrepásate acá, compadre. fr. Las
cuatro esquinas.”
La edición electrónica 2001)
dice, en la entrada compadre: “Arrepásate acá, compadre. 1. m. las cuatro esquinas.” La del Tricentenario no lo
recoge en esta voz.
Termino con un refrán: “Hombre bellaco tres barbas o cuatro. Refrán que advierte que el que es pícaro y redomado y procede con bellaquería y cautela, tiene muchos dobleces y es difícil de conocer.” (Diccionario de Autoridades, 1726). En la entrada barba.
GLOSARIO
BIBLIOGRAFÍA
Castro
Guisasola, F. (1923). Canciones y juegos
de los niños de Almería. 1º
edición Vitoria. 2º edición actualizada por José Ángel Tapia Garrido. Monte de
Piedad y Caja de Ahorros de Almería. Edit. CAJAL, Almería 1985.
De Ledesma
A. (1613). Juegos de Nochebuena
moralizados. a la vida de Cristo,
martirio de Santo, y reformación de costumbres. Con unas enigmas hechas para
honesta recreación. En Madrid, por
Alonso Martín. 1613. (En Biblioteca
Nacional).
Diccionario de Autoridades (1726/1739 y 1780). En http://buscon.rae.es/ (31/12/2011)
Diccionario
de la lengua española. Varias ediciones. En NTLLE (rae.es)
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