TROMPO, PEONZA Y POESÍA

 

 

Juan J. de la Rosa Sánchez

Profesor Honorario de la Universidad de León

 

“Para bailar me pongo la capa

porque sin capa no puedo bailar,
para bailar me quito la capa
porque con capa no puedo bailar.”
(Acertijo)

 

 

A MODO DE PRESENTACIÓN

Sinónimo es un adjetivo que expresa que una palabra respecto de otra tiene el mismo significado o muy parecido según el Diccionario de la Real Academia Española.

Sinónimos de peonza son: peón, trompa, trompo y perinola. Sinónimos de trompo son: peonza, peón, trompa y perinola.

Trompo y peonza son dos juguetes diferentes cuyos nombres se utilizan indistintamente para referirse al uno o a la otra.

El trompo es una peonza, la peonza también, son semejantes pero tienen diferencias

El trompo tiene púa la peonza no.

El trompo baila porque se lanza por el aire y se tira de una cuerda que tiene enrollada, la peonza lo hace desde el suelo donde está apoyada porque se tira de la cuerda que también tiene enrollada.

“El peón difiere de la peonza en que la madera debe ser más compacta…” R. C., en Juegos de los niños (1847).

El trompo es un “Juguete de madera, de forma cónica y terminado en una púa de hierro, al cual se arrolla una cuerda para lanzarlo y hacerle bailar.” (Tricentenario). Significa también una pieza pequeña de madera, casi en figura cónica, con una cabezuela como corona, y en la parte opuesta una punta de hierro, con que juegan los muchachos, rodeándola una cuerda, y disparándola con ella le hacen dar vueltas y bailar. Latín. Trochus. Turbo. QUEV. Tac. cap. 2. Que yo trocaba con él los peones, si eran mejores los mios. (Autoridades)

“La peonza es un pedazo de madera de unas cinco pulgadas de alto y dos de diámetro, de forma cilíndrica desde la mitad hacia arriba, pues la parte baja es un cono cuya extremidad termina en punta.” R. C. Juegos de los niños (1847) ya citado..

La peonza es un “Juguete de madera semejante al peón, pero sin punta de hierro y que se hace bailar azotándolo con un látigo.” (DRAE, Tricentenario) y es “Una especie de peón en figura cónica y sin punta de hierro: el qual baila azotado de una correa. Latín. Trochus. Trochiscus. NIEREMB. Aprec. cap. 7. §. 3. Se rie de los muchachos, quando juegan a los señores, y tienen gran codicia de tener muchos huessos de alguna fruta, para jugar con ellos, y se huelga con una peonza que alcanzan.” (Diccionario de Autoridades).

Pero este artículo lo que pretende es mostrar poesías que he recopilado para uno o la otra y no establecer las diferencias entre ambos juguetes sino mostrar que los poetas los han diferenciado cantándoles así:

 

AL TROMPO

 

El niño y el trompo


“Cada vez que lo lanza

cae, justo,

en el centro del mundo.”

(Octavio Paz)

EN https://blogs.20minutos.es/poesia/tag/nino-y-trompo/

 

El trompo

“Vestir el trompo con

delgado hilo
y en un envión
desvestirlo
esbelta bailarina
de lisas caderas
danzando libre
en un solo tacón.”
(Rubén Darío Lotero. En Poemas para leer en el bus))

 

El trompo 

“Ha llegado el invierno, contento yo me pongo

mi juguete preferido pondré a bailar.
No tiene muchos colores pero yo así lo quiero,
tallado con empeño por las manos del abuelo.  
La tierra húmeda será propicia
y bailará con pericia,
lo vestiré con largo cordel
para desvestirlo de prisa
que gire y gire como carrusel,
subirá a mi mano, dibujando sonrisas;
 ¡ay! cosquillitas siento al moverse lento.”
(Mirna Lissett Carranza. En poemas-del-alma.com/ (11-07-2013. 18 h.)

 

Mi trompo

“Un trompo que zumba y baila,
que gira, zumba y retumba;
así es que baila mi trompo
cuando suelto la cabuya.

Sobre su púa de acero,
acróbata y caballero,
va presuntuoso bailando
con su zum zum picotero.

Zumba y retumba su rumba
vuelta y vuelta va girando,
como loco gira y zumba
y yo, ¡contento mirando!”

(Andrés Díaz Marrero)

 

Romance de la infancia

 

“Trompo de siete colores,

sobre el patio de la escuela,

donde la tarde esparcía

sonrisas de madreselvas,

donde crecían alegres

cogollos y yerbabuena,

trompo de siete colores,

mi corazón te recuerda.

 

Bailabas mirando al cielo,

clavada la púa en tierra.

 

Fingías dormir inmóvil,

dabas y dabas vueltas,

y florecida en ti mismo

danzaba la primavera,

porque tu cuerpo lucía

pinturas de flores nuevas.

 

Pedazo de alma fragante

de los peumos de mi tierra,

que parecías un huaso

llevando manta chilena;

al son de tu propia música

–bordoneo de vihuela–

cuando te hallabas cucarro

sabías bailar la cueca.

 

Arco iris, choapino,

maestro de la pirueta,

elefante diminuto,

caballito de madera;

al huir de nuestras manos

que te ceñían la cuerda,

en la pista semejabas

un carrusel de banderas.

 

Trompo de siete colores,

mi corazón te recuerda,

y en su automóvil de sueños

a contemplarte regresa.

 

¡Y qué suavidades tiene

la ruta que el alma inventa

para volver a su infancia

que se quedó en una aldea!”

(Alejandro Galaz. Chile)


 Trompo

“Tengo ahora un trompo
y juego con él antes de dormir
cuando es de noche y la calle duerme
mi trompo gira y gira, sólo para mí. 
Es el que perdí hace tantos años
el mismo que girando, volvió a mí
y ahora jugamos cada noche
bajo aquella sombra sin fin.

A veces –travieso-
se escapa mientras duermo
y juega tanto, tanto
que el cielo estrellado acaba revuelto
-incansable-
lo encuentro jugando con el tiempo
el mismo que nos ha perdonado
aquel que no le deja morir.”
(Ortiz Avalos)

 

Trompo bailarín

 

“Baila que baila,

mi caballero.

Capa ceñida.

Punta de acero.

Cuando tú bailas

florece el viento

en clavelitos

volantineros.

Zumba que zumba,

mi maromero,

¡Que te mareas!

¡Remolinero!”

(Ester Feliciano Mendoza). Puerto Rico.

 

Trompo de colores 

“Tengo un trompo de colores

Azul, rojo y amarillo
No hay otro que bailes más
Ni devueltas como el mío.

 Tiene un sombrerito verde

y un zapato carmesí.
El otro no se lo mira
porque yo se lo escondí

 Los brazos se le cayeron

de tanto y tanto girar,
pero le nacen alitas
cuando se pone a bailar-

 Escondido no sé dónde

Tiene un sonoro violín
Y lo toca dando vueltas.”
Trompo de siete colores

 Trompo de siete colores

que en la acera de mi casa
para que gocen los niños
bailabas en las mañanas.

Trompo de siete colores

con tu lata despintada,
sin saberlo parecías
una pequeña gitana.

 ¡Trompo de siete colores

me acuerdo cuando bailabas!

 Los niños formaban rueda,

mejor dicho, te abrían cancha.
Y era de ver el donaire
hecho canción en tu danza.

Tus colores eran uno

y eran una las miradas
Que tú, de poquito a poco,
sin querer las enrollabas.

 ¡Trompo de siete colores

me acuerdo cuando bailabas!
Tu música era de grillo
en la calle desolada.

Tu música por la noche

hacía dormir a la infancia.

 Trompo de siete colores

hoy solo eres una lata
que los niños han tirado
en un rincón de la casa.

 Se rompió un día tu cuerda.

Cuando más lindo bailabas,
dudaste un segundo y luego
tu púa escribió palabras
de despedida en la acera,
y se llevó la mañana
tu música para siempre.

Los niños que te miraban

los niños no comprendieron
que te quedabas sin alma…

 Trompo de siete colores,

trompo de estampa gitana,
los grillos todas las noches
te están regalando su alma,
trompo de siete colores
en el rincón de la casa.

 ¡Trompo de siete colores,

te está llorando mi infancia!
(Manuel J. Castilla
Del Libro Agua de Lluvia en: Obras completas.
Tomo I Buenos Aires – Corregidor 1984.

 

Quevedo


“La vida empieza en lágrimas y caca
luego viene la mu con mama y coco
siguense las viruelas, baba y moco,
y luego llega el trompo y la matraca
En creciendo, la amiga y la sonsaca;
con ella embiste el apetito loco;
en subiendo a mancebo todo es poco,
y después la intención peca en bellaca.
Llega a ser hombre, y todo lo trabuca;
soltero sigue toda perendeca;
casado se convierte en mala cuca.
Viejo encanece, arrúgase y se seca;
llega la muerte, y todo lo bazuca
y lo que deja paga, y lo que peca.”
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645). Pronuncia con sus nombres los trastos y miserias de la vida. 


Trompo

 

“Lanzado por un cintillo
Cayó del cielo serrano
El iris como un ovillo
Para bailar en mi mano.

Y el trompo suelta collares
De notas y de rumores,
Las notas se hacen colores
Y los colores, cantares.

Es un clarísimo prisma
Y un remolino que ronda
Como una canción redonda
Que gira sobre sí misma.

Y por un solo segundo
Yo soy un dios soberano
Que hace bailar en su mano
El trompo inmenso del mundo.”

(Anónimo)

 

 

A LA PEONZA

 

 

 

 

http://www.arrakis.es/~msampayo/inicioExplorer2.htm (mayo 2004)

 

A la orilla del Duero

 

“A la orilla del Duero

lindas peonzas,

bailad coloraditas

como amapolas.

¡Ay, garabí!...

Bailad, suena la flauta

y el tamboril.”

(Antonio Machado. En https://www.poemas-del-alma.com/a-orillas-del-duero.htm)

 

Virgilio traducido por Lasso de la Vega en sus Teorías Científicas le canta así:

 "Al impulso del látigo silbante

la máquina infantil rápida gira
bajo el pórtico inmenso resonante;
y la turba de jóvenes admira
su veloce impulso, è incesante
su débil fuerza a renovar aspira,
y, excitando afanosa el movimiento,
prolonga su girar y su contento."

 Virgilio,  esta vez, traducido por el Dr. Gregorio Hernández de Velasco:

 “Cual suele el trompo del torcido azote

herido andar volando a la redonda,
al cual el escuadrón de los muchachos,
a semejante juego muy atentos,
en ancho corro baten y menean
por las vacías salas y palacios,
él, impelido con correas ligeras,
va de un espacio a otro en presto torno,
espántase la gente circunstante
y aquel mozo escuadrón de jugadores
de ver cómo se mueve tan ligero
aquel voluble boj, al cual los golpes
de los azotes dan presteza y ánimo,
no va la reina Amata menos presta
ni con menor velocidad corriendo
por las ciudades y feroces pueblos;
sale también por bosques y montañas.”
(Virgilio. La Eneida. Edición, introducción y notas de Virgilio Bejarano. Traducción en verso del Dr. Gregorio Hernández de Velasco (Toledo,1555). Editorial Planeta. Barcelona. 1982. Libro séptimo.

 

Bailando la peonza

“Aligerando el vuelo,
Esta vez a ras de suelo,
Abrazo siempre lo simple,
Expulso de mi el veneno.

Pues la serpiente anda cerca,
Cierro mis puertas y filos,
Con mis ojos de gacela
Me libro de un mal destino.

Entonces miro hacia el cielo,
Acariciando las nubes,
El amanecer me colma
De mil distintos azules.

Y por fin llega la noche,
En mi habitación medito,
Silencio y oscuridad
Ocultando un inmenso grito.

El grito siempre guardado.

Entonces me quedo dormido.

Y por fin en el profundo sueño
Ese grito llega lejos,
Para que aquel que lo escuche
Se olvide por fin del tiempo,
Se olvide de sí mismo,
Y ya no eche nada de menos.”
(Psycho. En
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/bailando-la-peonza.550538/ (18-8-2017)

 

                                                                El baile de la peonza

 “El baile de la peonza

bailando sobre la palma
de la mano que la calma
y que se mantiene zonza.

Después hacer volatines

con la mano volandera
sobre la terrosa acera
entre el ladrar de mastines.

 Con la cuerda bien ceñida

sobre la mórbida panza
de la peonza y su danza
se iniciaba la partida.

 Un triángulo dibujado

sobre el lienzo de la tierra,
y entre dos dedos se aferra
la chapa del encordado.

 Bolas de arcilla pintadas

eran nuestra recompensa,
justo premio que compensa
ser hábil en las jugadas.

 Con las bolas en el triángulo

en una masa compacta,
con el rejón se la impacta
a la más próxima al ángulo.

A perra gorda costaban

pasando de mano en mano
en intento siempre vano
que conmigo se quedaban.

Partidas de perra chica

cogidas en los bautizos
de los padres primerizos
jugadas al sol que pica.

 Las chapas de las botellas

forradas con futbolistas
eran por nosotros vistas
ídolos de las estrellas.

 Era al salir de la escuela

por nuestro grupo forradas
en las tardes perfumadas
del viento de la Plazuela.
 Sobre el triángulo estaban
Lesmes con Puskas y Gento
y en DiStéfano el talento
con el que al mundo asombraban.

 Y bailando las peonzas

por los latres bien lanzadas
eran piezas bien bailadas
al ritmo de jerigonzas.

¡Y así descubrí en mi mano

ser diestra en el lanzamiento
que inspiran el pensamiento
que rige al buen artesano!
(Saturnino Caraballo Díaz. En http://elpoetacorucho.blogspot.com.es/2013/06/el-baile-de-la-peonza.html

 

La peonza

“La peonza gira,
Da vueltas sobre mi mano
Y en su giro, 
Pareciera,
Que soy yo quien ando.

Todo se mueve,
Cambia y desaparece.
Brillos, sombras,
vida, lucha y muerte.

Verdades que son engaños,
Engaños que son plausibles;
Cariño que era eterno
Y que ahora no existe.

Todo se moldea,
Todo se retuerce,
En la realidad que nos rodea
Y marea
Haciendo que las apariencias
Vistan nuestra conciencia,
Y en su baile controlado
Hieren con saña 
Nuestra inocencia
Hasta que somos como una cometa
A la que se le da cuerda.

Y un buen día,
De repente,
Cortan las cintas de ésta
Y caemos como Ícaro
Sobre una helada tierra
En la que poco a poco se abandonan
La dignidad y la franqueza.”

(En http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-peonza.558388/ 18-8.2017)

La peonza

“La vida es como una pequeña
peonza con la que juegan los críos,
maravillosos críos que saben con certeza 
que esa peonza que lanzan contra el duro, 
asfalto o sobre el liso suelo dará demasiadas...
vueltas;

Dónde dará muchas vueltas y más vueltas 
si la saben lanzar bien con el justo cordel, 
para recogerla otra vez del buen liso suelo 
y así volver a lanzar al alto cielo la peonza 
para dejarla posar otra vez sobre el frío suelo... 
dando unas pocas vueltas más hasta caer rendida 
a sus infantiles...pies; 

O bien recogerla entre sus delicados dedos, 
para en la palma de sus manos seguir dando 
las últimas vueltas en la mano que la recogió,
para con esa misma mano volver a enrollar 
otra y otra vez con el cordel a lanzar la peonza 
contra el suelo y así sin cansarse y divertirse, 
seguir hasta que llega la hora de ir a su casa...
a almorzar...cenar y dormir.”

(Autor: Ángel San Isidro)
Todos los Derechos Reservados

En http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-peonza.609612/ (18-8-2017)

 

Sin título

 

“La peonza

Lo más banal

Casi nada

La encontraste

al vaciar la casa

cerrada

por la muerte

Es la tuya

Tiznada

La tocas

y te quema la savia

de sus días azules

Tiene vida

Ocho años

más joven que tú

Aún con limaduras

de apretado color

de lapicero

de tu mano

infantil

Son tus huellas

Bajo el agua

la limpias

de sombras

primero

Le abres las ventanas

La secas

Es la tuya

Llena de tumbos

de niño

De vitola de tirones de zumbel

En la piel de loza

de tu palma

estirada

bailaba

hasta emborracharse

Es la tuya

Tiene tus huellas

Y te la llevas

a un estante

de tu casa

Y todo lo de a su lado

se empequeñece

Tiene entraña

Y recuperas algo

que te mira

Ya a alguien

que comparte

contigo

la misma herida

del tiempo”

©Rubén Lapuente

(En http://rubenlapuente.blogia.com/2013/060201-la-peonza.php (18-8-2017)

 

Termino con este coloquio entre la peonza y la perinola:

Poema

“La rebelde, la rústica peonza 
dijo a la perinola con enfado 
allá en su jerigonza: 
Suerte bien desigual nos ha tocado. 
A ti con mucho mimo, 
cuando te hacen andar, te dan impulso, 
entre dos dedos revolviendo tu eje: 
no se me trata a mí con tanto pulso. 
Yo, cuando me andan, gimo 
al compás de la bárbara correa, 
con que un muchacho hereje 
me arrima cada golpe que me brea; 
y cuanto más el movimiento animo, 
con más fuerte rigor me zarandea. 
-Querida (respondió la perinola), 
en ti consiste sola 
el trato que te dan: tú lo evitaras, 
a ser juguete, como yo, ligero; 
mas ¿qué han de hacer contigo, 
si en apartando el látigo te paras? 
Yo sin embargo consolarte espero. 
Nuestro papá el tornero, 
puede, si se lo digo 
y quieres animosa decidirte, 
quitarte la madera que te sobra, 
y en ágil perinola convertirte. 
¡Friolera es la obra! 
(exclamó la peonza sofocada.) 
Prefiero que el zurriago me atormente, 
a sufrir que la gubia me hinque el diente. 
¡No sabes ni empezar el catecismo, 
y al preceptor acusas de inclemencia! 
Quéjate de ti mismo: 
para buen escolar no hay penitencia.”

(Juan Eugenio Hartzenbusc.

 

 

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