JUEGOS DE CORRO

De Fotofórum. Biblioteca Pública de León

 Juan J. de la Rosa Sánchez

Profesor Honorario de la Universidad de León

 Es este trabajo una adaptación de la parte del libro Juegos tradicionales infantiles en León que escribí con mi mujer (q.e.p.d.) Elhecte del Río Mateos cuando a la vuelta en 1993 o 94 de la romería de San Froilán, que hicimos andando, paramos para descansar y comer los “perdones”. Hablando sobre las tradiciones decidimos comenzar una investigación sobre los juegos infantiles que se jugaban o se habían jugado en la provincia de León, búsqueda que finalizó en 1997 con la edición del libro que he citado y que conoció su segunda edición en el 2001.

Corro es una palabra que tiene distintos significados, entre ellos destaco que  en León es una formación de animadores que se colocan de esa determinada forma para seguir más de cerca los avatares de los combates de lucha leonesa "aluches" (ahora el corro lo montan los organizadores), pero al que me voy a referir es una recreación que el Diccionario de la Real Academia no registra como juego de niñas hasta 1970, que en 1983 dice que es un juego de niños y en las siguientes ediciones lo define solamente como juego de niñas y por fin la del Tricentenario resuelve el asunto del sexo y dice que es “juego infantil en el que los participantes forman un círculo cogiéndose las manos y cantan dando vueltas en derredor”. Advierto que cuando lo sé incluyo su desarrollo y cuando no las letras de las canciones solamente. Desarrollan la organización temporal y la percepción y estructuración del espacio y, desde luego, la coordinación motriz dinámica general. Son muchos y cada uno de ellos con sus variantes; a veces forman un círculo, otras un semicírculo y hasta dos hileras enfrentadas que andan hacia delante y hacia atrás. Cantan, recitan, escenifican estrofas o establecen coloquios. Están jugando al corro en alguna de sus múltiples modalidades.

Antonio Machado en Canciones canta a los corros así:

“Mientras danzáis en corro,
niñas, cantad:
Ya están los prados verdes,
ya vino abril galán.
A la orilla del río,
por el negro encinar,
sus abarcas de plata
hemos visto brillar.
Ya están los prados verdes,
ya vino abril galán.”

En https://www.poetasandaluces.com/poema/56/

 

MODALIDADES

A LA LATA

(Versión popular)

A la lata, al latero,

a la hija del chocolatero,

que viva la lata,

que viva el latero,

que viva la hija del chocolatero.

Que sí, que no,

que en mi caso mando yo.

Jugando a la lata, al latero

a la hija del chocolatero...

Pelegrín (1984) recoge esta letra:

“A la lat

al later

a las hijas del chocolatero.

Que me han dicho

que se van a casar

con los hijos

del Chiquiti, Chiquiti,

del Chiquiti, chan.”

Otra letra:

A la lata, al latero,

a la chica del chocolatero.

A la a, a la a,

Mariquita no sabe planchar.

A la e. a la e,

Mariquita no sabe barrer.

A la i, a la i,

Mariquita no sabe zurcir.

A la o, a la o,

Maraquita no sabe el reloj.

A la u, a la u,

Mariquita eres tú.

 

A LAS OLLAS DE MIGUEL

De este corro dice el Diccionario de Autoridades que es un “juego de muchachos, que hacen formando una rueda, y dadas las manos, dicen una coplilla que empieza:

A las ollas de Miguel

que están cargadas de miel...

y acabada van volviendo cada uno de ellos la espalda hacia dentro de la rueda y cuando acaban de volverse todos, repiten la copla, dándose unos a otros con las asentaderas, sin soltarse las manos.”

 

AL PASAR POR EL CUARTEL

Se juega en dos filas que mientras cantan baten palmas. El que está en medio hace lo que le manda cada uno de los versos. En el 4 dar una bofetada a alguien. En el 12, un pisotón y en el 24 sacar a alguien al centro.

Al pasar por el cuartel,

se me cayó un botón

y vino el Coronel

a pegarme un bofetón.

Qué bofetón me dio

el cacho de animal,

que estuve quince días

sin poderme levantar.

Las niñas bonitas

no van al cuartel,

porque los soldados

las pisan un pie.

Oiga usted, soldado,

no me pise un pie

que soy pequeñita

y me puedo caer.

Si eres pequeñita

y te puedes caer,

te compras un vestido

de color café.

Cortito por delante,

cortito por detrás,

con cuatro volantitos

¡Adiós, mi Capitán!

 

ALALIMÓN

"Juego de muchachos que verifican éstos dividiéndose en dos bandos que, puestos unos frente a otros, y asidos aquéllos de las manos, avanzan y retroceden a la vez cantando alternadamente unos versos que empiezan con el estribillo 'alalimón, alalimón.” (Salvat)

Es un juego en el que se canta, pero también se corre persiguiendo a los adversarios hasta tocarlos, por lo tanto desarrolla, además de cualidades perceptivas, la velocidad de desplazamiento de los participantes.

Algunos lo denominan al alirón, otros al alimón, los de más allá a la limón y los diccionarios lo recogen como alalimón.

Versión leonesa (dos modalidades): dos equipos en dos filas enfrentadas; los jugadores de cada una de las filas están cogidos de las manos.

Equipo 1

Alalimón, alalimón

la fuente se ha caído

(mientras cantan han ido avanzando hasta el centro del terreno de juego).

Equipo 2 (mientras avanza)

Alalimón, alalimón

mandarla componer.

Equipo 1 (retrocede de espaldas)

Alalimón, alalimón

no tenemos dinero.

Equipo 2 (retrocede de espaldas)

Alalimón, alalimón

nosotros lo tenemos.

Equipo 1 (avanza)

Alalimón, alalimón

¿de qué es ese dinero?

Equipo 2 (avanza)

Alalimón, alalimón

de cáscara de huevos.

Equipo 1 (retrocede de espaldas)

Alalimón, alalimón

¿dónde lo meteremos?

Equipo 2 (retrocede de espaldas)

Alalimón, alalimón

en un puchero nuevo.

Equipo 1 (avanza)

Alalimón, alalimón

¿dónde lo colgaremos?

Equipo 2 (avanza)

Alalimón, alalimón

en un clavo de acero.

Finalizados canción y desplazamientos, se quedan los dos equipos frente a frente separados, aproximadamente, un metro, al borde de una zona que llaman zona de nadie. Entonces el capitán del nº 1, grita: ¡Puente, agua, viento! y el del nº 2, contesta: ¡Dinero perdido y tiempo!

Ese ¡tiempo! es la señal de salida para que el equipo nº 2 vuelva corriendo a su garita mientras los del nº 1, los persiguen e intentan tocarlos para eliminarlos.

La segunda modalidad encontrada en León es que la canción y desplazamientos se realizan igual que la anterior, pero al finalizar, los primeros de cada fila se cogen de las manos, forman un puente y los demás se colocan en hilera y enlazan con el juego pase misí, pase misá.

Según Córdova (1980) se juega así: "Al álimon se canta en corro, danzando dos niñas prendidas por las manos, con los brazos elevados en forma de arco; las demás niñas se colocan delante, unas detrás de otras, cogidas por la cintura y todas ellas cantan alternativamente; o bien se colocan en dos grupos en filas, de frente, y cada grupo que canta se adelanta y retrocede, sin volver la espalda. Al terminar la letrilla, las dos niñas levantan los brazos en forma de puente, por donde pasan todas. Al pasar la última le preguntas ¿Con quién quieres ir, con Rosa o con Jazmín? Y designado el nombre pasa a colocarse detrás de la elegida, cogiéndola por la cintura. En esta forma se repite el cantar, hasta que todas las niñas han pasado por debajo del puente y elegido una de las dos. Entonces Rosa y Jazmín, puestas a la cabeza de cada fila, se agarran de las manos y tiran hacia atrás los dos grupos, hasta que resulta una fila vencedora, dándose por terminado el juego.

Al álimon se realiza también como juego, sin baile. Las niñas de adelante cantan los dos primeros versos, y las otras contestan con los otros dos, mientras desfila una hilera por la cabeza de puente que presenta la columna de la otra hilera."

Esta es la letra que citado autor recogió:

"Al álimon, al álimon,

el puente se ha caído,

al álimon, al álimon,

mandadle componer.

Al álimon, al álimon,

no tenemos dinero.

Al álimon, al álimon,

nosotras lo tenemos.

Al álimon, al álimon,

de qué es ese dinero.

Al álimon, al álimon,

de cáscaras de huevo.

Al álimon, al álimon,

pasen los caballeros.

Al álimon, al álimon,

nosotras pasaremos

Al álimon, al álimon,

el puente se arregló.

Al álimon, al álimon,

el juego se acabó."

Pelegrín (1990) dice que la letra de Al alimón es la siguiente:

“Al alimón, al alimón

que se ha roto una fuente

al alimón, al alimón

mandarla componer

al alimón, al alimón

no tenemos dinero

al alimón, al alimón

nosotros sí tenemos

al alimón, al alimón

de qué es ese dinero

al alimón, al alimón

de cascarón de huevo

al alimón, al alimón

corran los caballeros.”

Ledesma (1613) recogió esta otra:

"Ora lirón, lirón,

caydas fon las puentes:

mandaldas adobar."

Celaya (1981) dice: "La tonada Al alimón que se oye algunas veces como canción de rueda... se representa también mímicamente."  Esta es la letra que él recogió:

"¡Al alimón, al alimón,

que se ha roto la fuente!

¡Al alimón, al alimón!

mandarla componer.

¡Al alimón, al alimón!

no tenemos dinero.

¡Al alimón, al alimón!

nosotros sí tenemos.

¡Al alimón, al alimón!

pasen los caballeros.

¡Al alimón, al alimón!

nosotros pasaremos.

¡Al alimón, al alimón!

¿de qué es ese dinero?

¡Al alimón, al alimón!

de cáscara de huevo.

¡Al alimón, al alimón!

el puente se arregló.

¡Al alimón, al alimón¡

el canto se acabó."

Castro (1985) lo incluye como canción para el columpio, con una letra que comienza con Al alimón, al alimón. Más adelante clasifica este juego como canción para filas o grupos con esta letra:

"Al álimon, al álimon

que se ha roto la fuente.

Al  álimon, al álimon,

mandadla componer.

Al álimon, al álimon,

no tenemos dinero.

Al álimon, al álimon,

nosotros lo tenemos.

Al álimon, al álimon

¿con qué la arreglaremos?

Al álimon, al álimon,

con cáscaras de huevo."

Afirma que alimon, libon, liron, son palabras que se usan en canciones infantiles parecidas desde el siglo XVI al menos y que le parecen corrupciones de libon que es griego corrupto de loipon, que ha dado lipon-libon  y significa el postrero. Por parecido fonético, los chiquillos han variado a liron y álimon.

En la obra Cantos populares españoles, Rodríguez Marín (1882) recopila:

"Alálimo, alálimo.

La fuente 'stá rota.

Alálimo, alálimo.

Mandarla componé.

Alálimo, alálimo.

Con cascarón de güebo.

Alálimo, alálimo.

No tenemos dinero.

Alálimo, alálimo.

Pedírselo ar compañero.

Alálimo, alálimo.

Nosotros lo tenemos.

Alálimo, alálimo.

Pasen los cabayeros."

Otra letra:

A la lima, a la limón,

la fuente se ha caído.

A la lima, a la limón,

mandadla componer.

A la lima, a la limón…

Termino con Juan R. Jiménez  que dice en los Juegos en el patio de la calle nueva:

"Al alimón, al alimón, que se ha roto la fuente.

¡Y como decían las niñas 'los caballeros'!

¡Que honda impresión me hacía a mí aquello!

¡Pasen los caballeros!

¡Nosotras pasaremos!

¡Los juegos de los niños! ¡Qué sentido de eternidad tienen, de fe, de creencia..."

 

ALREDEDOR DEL PALACIO

En esta canción anda al corro sin cogerse de las manos y se gesticula durante toda ella.

Alrededor del palacio hay barandillas, hay barandillas,

se pasean colegiales por las orillas, por las orillas,

¡ay! niña si te preguntan si tienes novio,

contéstale sin vergüenza que tienes cuatro:

el primero es un hijo de un boticario

que me regala jarabes para el catarro;

el segundo es un hijo de un peluquero

que me regala "peluques" y me "enriza" el pelo;

el tercero es un hijo de un pastelero

que me regala confites y caramelos

y el cuarto ya no lo digo que es San Madeo

que me regala vestidos de terciopelo

y en el medio del vestido hay un cartel,

con un letrero que dice ¡Viva Madeo!

 

ANDE LA RUEDA Y COZ CON ELLA

Lo traen Caro y el Diccionario de Autoridades y coinciden en la descripción que hacen de él del que dicen que se ejecuta echando suertes para que uno se quede fuera y los demás, dados de la mano, forman una rueda y, dando vueltas mientras dicen "ande la rueda y coz con ella", van tirando coces al que ha quedado fuera, el que procura, aunque sea recibiendo algunas patadas coger a uno de los que andan en la rueda. Si lo logra se cambian los papeles.

Similar es este otro que también trae el Diccionario de Autoridades como Coz que le dio Periquillo al jarro, se juega también dando vueltas y cogidos de las manos, en corro, defendiéndose del de fuera a base de coces. La diferencia está en que van cantando:

"Coz que le dio Periquillo al jarro,

coz que le dio que le derribó."

 

ANILLITO

"Es diversión muy sencilla / jugar a la sortijilla" (Aleluya del s. XIX)

Todos sentados en corro, excepto uno, éste con las manos juntas y estiradas lleva un anillo u otro objeto pequeño y, por turno, finge que lo deposita en las manos de los demás jugadores, que también las tienen juntas y estiradas. Cuando lo ha dejado dice:

Un anillo se ha perdido

de este corro no ha salido.

Que lo busque...

(designa a uno para que acierte quién lo tiene)

En Valtuille de Abajo (León) se juega con una piedrecita y se denomina curruchadín. El/la que lleva la piedra va diciendo:

Al curruchadín, curruchadín

guárdalo bien guardadín

que ahí te queda.

En otros lugares es conocido como polvorón y también como orón, según sea la letra que acompaña al juego:

El orón (polvorón) está en mis manos

en mis manos está el...

el que no lo adivine

se llevará un...

El Diccionario Enciclópedico Salvat lo registra como sortija.

En nota a pie de página 52, Chateau (1973), trae el Juego de Nicolás del que dice: “El juego tiene tres actores: el grupo, el ocultador y el buscador. Cada miembro del grupo está sentado y tiene delante de él, entre sus piernas, su gorra o su boina. El ocultador, pasando delante de la fila, hace ademán de poner algo en cada boina; debe meter la mano en ella, pero no pone la piedra más que en una sola. El buscador debe adivinar dónde está la piedra. A veces, no esconde nada, pero el ocultador dice solamente en voz baja a uno de los jugadores, que el elegido es él. El ocultador puede hasta no designar a nadie y guardar él mismo la piedra en la mano.

Mientras que el ocultador representa su papel, todo el grupo canta al mismo tiempo: esconde, esconde Nicolás; si tú lo tienes no lo digas, con un ritmo lento de melopeya...

El ocultador, cuando llega a los últimos jugadores de la fila, puede, para abreviar, hacer rápidamente el ademán de poner su mano en las boinas sin hacerlo realmente. Cuando ha terminado se restablece el silencio y el ocultador inicia con el buscador el siguiente diálogo:

Ocultador: Hombrecito ¿qué buscas?

Buscador: Una mujercita que se ha perdido.

O: ¿En quién la encuentras?

B: En...

Si, al cabo de tres pruebas, es decir, de tres veces sucesivas en que se oculta la piedra, el buscador no la ha encontrado, debe recibir una azotaina.”

El traductor añade: “Cuando uno de los jugadores debe ser castigado porque no ha adivinado con bastante rapidez, es castigado algo así como lo era el desertor romano. Sus camaradas se colocan en dos filas opuestas entre las cuales debe pasar cierto número de veces... Al pasar es golpeado en la espalda por los otros niños, con un pañuelo anudado.

 

ARROYO CLARO.

La letra que traen Rodrigo y Fortún (1934) es la siguiente:

“Arroyo claro,

fuente serena,

quién te lava el pañuelo

saber quisiera.

Me le ha lavado

una serrana,

en el río de Atocha

que corre el agua.

Una le lava,

otra le tiende,

y otra le tira rosas

y otra claveles.

Tú eres la rosa,

yo soy el lirio,

¡quién fuera cordón verde

de tu justillo,

para entrar en tu cuarto

y dormir contigo!”

Esta es la que recopiló Rodríguez Marín (1882):

“La niña

Que vino de Sevilla

y trajo

Un delantal de majo

Y ahora

El delantal se ha roto,

La niña llora.

Y yo le digo:

Cara de sol y de luna,

Vente conmigo.

Arroyo claro,

Fuente serena,

Quién te lava el pañuelo

Saber quisiera.

Uno lo lava

Otro lo tiende,

Otro le tira rosas

Y otro claveles.

Claveles,

En tu jardín los tienes

Sembrados,

Blancos y colorados;

Lechugas.

¡Para qué quieres niña,

tanta hermosura.”

Letra recogida en Babia (León)

Arroyo claro,

fuente serena,

quién te lavó el pañuelo,

saber quisiera.

Que lo ha lavado

una chavala

en el río Sil

que corre el agua.

 

CACAROL

Se colocan los jugadores en fila, agarrados de la mano, el primero comienza a desplazarse girando alrededor de uno que ha quedado de poste y no para de darle vueltas hasta que todos se enrollan formando un caracol para, a continuación, andando en sentido contrario deshacer la espiral. Mientras se desplazan cantan:

Caracol - col - col

saca los cuernos al sol

que tu madre y tu padre

ya los "sacó"

Ledesma, Juegos de noche buenas, (1605) dice:

“Caracol saca tus hijuelos

Al sol”

Rodríguez Marín (1882), recoge las letras siguientes:

"Caracol, caracol,

saca los cuernos al sol;

que si no, biene tu agüela

con un palo de jiguera

y te rompe la cabeza."

“Caracol, caracol,

saca los cuernos al sol

que tu padre y tu madre

también los sacó.”

 

CASÓME MI MADRE

(Recogido en la zona de Gordón, León). Además de ir bailando en corro, cuando se dice la palabra "pinche" hay que pinchar con el dedo a la de la derecha. En la última estrofa cuando se dice "zumba" "de zamba" hay que darle una culada a la de la derecha y otra a la de la izquierda y después de "culo" y "cara" hay que dar un salto hacia adelante y otro hacia atrás.

Casóme mi madre con un pulido pastor,

no me deja ir a misa, ni al rosario ni al sermón,

quiere que me quede sola en casa remendándole el zurrón

y al regañín y al regañán no se lo tengo que remendar.

El baile del pinche es una tonada,

el baile del pinche nadie lo baila,

pínchelo usted, vuélvalo a pinchar

que ya viene la hora de ganar el pan.

De zumba, de zamba,

de culo y de cara.

 

¿CÓMO PLANTA USTED LAS FLORES?

(Versión popular)

Corro: ¿Cómo planta usted las flores?

A la moda, a la moda.

¿Cómo planta usted las flores?

A la moda del país.

Jugador/a: Yo las planto con el...

(dedo, pie, culo...y se hace el gesto)

a la moda, a la moda...

Yo las planto con el...

A la moda del país.

 

CON LA RUECA Y EL HUSO

(Recogido en Villacorta, León). Los jugadores cogidos de las manos forman corro desplazándose en un sentido. Uno de ellos se queda en medio del corro y cantan:

Con la rueca y el huso anda tu madre,

buscándote un novio de calle en calle.

Vaya una chica, chica que hay en el corro,

vaya una chica, chica para un socorro.

El jugador que está dentro del corro escoge a uno de los que lo forman y los demás cantan:

Es (nombre del elegido) del alma

la flor del huerto donde tiene (su novio/amigo)

los ojos puestos.

En ese momento, los que están en el centro del corro, se ponen frente a frente con manos a las caderas y mediante giros del tronco hacen chocar sus codos y el corro sigue cantando:

la espada de ese cadete

dicen que la tengo yo

la tiene una amiga mía

prendida del corazón.

El juego continúa, cambiándose los papeles, en una rueda sin fin.

 

DENGUE-DENGUE

Celaya (1981) la incluye como canción de corro y asegura que "la forma canónica, por decirlo así, del dengue-dengue, la encontramos en León:"

"Si te dan chocolate

güi, güi,

tómalo boba,

dengue, dengue, dengue,

tómalo boba,

lirón, lirón, lirón,

que la reina de España,

güi, güi,

también lo toma,

dengue, dengue, dengue,

también lo toma,

lirón, lirón, lirón.

La mujer que no come

güi, güi,

con su marido,

dengue, dengue, dengue,

con su marido,

lirón, lirón, lirón,

lo mejor del puchero,

güi, güi,

se lo han comido,

dengue, dengue, dengue,

se lo han comido,

lirón, lirón, lirón."

En Jerez de la Frontera, durante las Navidades se cantaba en zambombas, con la misma música, esta letra:

Si el río de Cartuja

güi, güi, güi,

fuera de vino,

dengue, dengue, dengue,

fuera de vino,

lito, lito, lito,

cuanto borracho hubiera

güi, güi, güi,

por el camino,

dengue, dengue, dengue,

por el camino,

lito, lito, lito.

Apolinaire y col. (1986) con el título de La reina de Sevilla traen esta letra y dicen que se juega así: “Los niños están colocados por parejas, con las manos en forma de trenza, y distribuidos por todo el espacio. Van rebotando mientras cantan y hacen 1/2 vuelta para cambiar de dirección sobre el tercer lairó.”

“La reina de Sevilla,

güi, güi, güi

tiene un perrito

chiqui, chiqui, chi;

tiene un perrito,

lairó, lairó, lairó.

Que le barre la casa

güi, güi, güi

con el rabito

chiqui, chiqui, chi;

con el rabito

lairó, lairó, lairó.

Y le friega los platos

güi, güi, güi

con el hocico

chiqui, chiqui, chi;

con el hocico

lairó, lairó, lairó.”

Herrero (1986) lo denomina la chata merengüela (sic) y trae esta letra:

“La chata merengüela

guí, guí, guí

como es tan fina

trico, trico, tri

como es tan fina

lairón, lairón, lairón.

Se pinta los colores

guí, guí, guí

con gasolina

trico, trico, tri

con gasolina

lairón, lairón, lairón.

Y su madre le dice

guí, guí, guí

quítate eso

trico, trico, tri

quítate eso

lairón, lairón, lairón.

Que va a venir tu novio

guí, guí, guí

a darte un beso

trico, trico, tri

a darte un beso

lairón, lairón, lairón

lairón, lairón, lairón.

 

DON JUAN, DON JUAN

Los jugadores se toman de las manos y se colocan formando un semicírculo. Los que están en los extremos establecen el diálogo siguiente:

¡Don Juan, don Juan!

Señor, señor.

¿Cuántos panecillos hay en el horno?

Veinte y uno quemado.

¿Quién lo quemó?

La perrita traidora.

¡Pues prenda, prenda por traidora

a esa pícara ladrona!

Repitiendo la última frase, que es coreada por los demás, el primer jugador de una de las filas avanzará arrastrando a toda la hilera y pasará por debajo del arco que, con los brazos levantados, forman el primer jugador de la otra fila y su compañero más inmediato, de tal manera que al terminar, éste quedará de espaldas y con los brazos cruzados. Comienza de nuevo en juego hasta que todos quedan de espaldas excepto los dos primeros. Al ocurrir lo anterior, uno de los que están a la cabeza de la fila le dice al otro, para lo que lo transmita: "Por ahí vienen los moros ¿Qué hacemos?". Contestan los demás, seguidamente, "tirarnos al mar". Dicho lo último se sueltan unos de otros y echan a correr.

 

¿DÓNDE ESTÁN LAS LLAVES?

También se le conoce como El castillo. Los jugadores se colocan en dos filas, dándose frente, con los brazos cruzados, por delante del pecho, de tal manera que le dan su mano derecha al compañero de la izquierda y su mano izquierda al compañero de la derecha.  Entre ambas filas se coloca una pareja de jugadores.

Pareja (avanzan en el verso 1 y retroceden en el 2)

Yo tengo un castillo matarile, rile, rile;

yo tengo un castillo matarile, rile, ron (paran).

Corro (avanzan y retroceden igual)

¿Dónde están las llaves matarile, rile, rile?

¿Dónde están las llaves matarile, rile, ron?

(P) En el fondo del mar, matarile, rile, rile;

en el fondo del mar matarile, rile, ron.

(C) ¿Quién las irá a buscar matarile, rile, rile?

¿Quién las irá a buscar matarile, rile, ron?

(P. Pues irá (lo nombran) matarile, rile, rile,

pues irá... matarile, rile, ron.

(C) ¿Qué le vais a regalar matarile, rile, rile?

¿Qué le vais a regalar matarile, rile, ron?

(P) Una linda muñequita matarile, rile, rile;

una linda muñequita matarile, rile, ron.

(C) Eso sí que le gusta matarile, rile, rile;

eso sí que le gusta matarile, rile, ron.

(También pueden decir "eso sí que no le gusta...y

entonces la pareja tiene que ofrecer otro regalo).

(P) La venimos a buscar matarile, rile, rile;

la venimos a buscar matarile, rile, ron

(Se llevan a la designada colocándola entre las dos).

En alguna variante todos cantan como final:

Celebraremos todas juntas,

todas juntas en unión

el 25 de Mayo

se celebra la función, chis-pon.

En otras se intercala:

¿Qué oficio le podréis...?

Le pondremos...

Ese oficio sí (o no) le gusta...

En otras, al llevarse a la elegida, le ofrecen dos colores o dos objetos para que elija uno y así van formando dos equipos para al final hacer una especie de soga-tira.

Todavía hay otra variante y es la siguiente: se dividen los jugadores en dos grupos y ponen a cada uno de sus componentes nombres. El objeto del juego es acertarlos. Los grupos, enfrentados por filas, cantan:

Ambo, ato, matarile, rile, rile;

ambo anto matarile, rile, ron.

¿Qué quiere usted matarile, rile, rile?

¿Qué quiere usted matarile, rile, ron?

Quiero un paje matarile...

quiero un paje matarile...

¿Qué paje quiere usted matarile...?

¿Qué paje...?

En (dicen un nombre) puse el don matarile...

en... puse el nombre...

Ese paje sí (o no) lo tengo matarile...

Si ha acertado el nombre del elegido se lo llevan. Pierde el equipo que antes se quede sin gente.

 

DÓNDE VAS ALFONSO XII

(Romance adaptado como juego de corro)

¿Dónde vas Alfonso Doce?

¿Dónde vas triste de ti?

Voy en busca de Mercedes

que ayer tarde no la vi.

Tu Mercedes ya se ha muerto

muerta esta está que yo la vi,

cuatro duques la llevaban

por las calles de Madrid.

Su carita era de lirio,

sus manitas de marfil,

el mantón que la cubría

era un rico carmesí.

Las botitas que llevaba

eran de un fino charol,

regaladas por Alfonso

el día que se casó.

Al subir las escaleras,

Alfonso se desmayó.

Al sentir los cañonazos,

Alfonso salió al balcón,

y oyó una voz que decía:

Señor rey, tened valor.

Por el fondo del palacio

una sombra vio venir.

Cuanto yo más me alejaba

más se venía hacia mí.

No te retires Alfonso,

no te retires de mí,

que yo soy tu linda esposa

que te vengo a despedir.

Los faroles del palacio

ya no quieren alumbrar

porque Mercedes ha muerto

y luto quieren llevar

 

EL CONEJO

Los jugadores, cogidos de la mano, forman corro. Uno de ellos queda fuera (el conejo) hasta que es reclamado, entra y elige a otro/a niño/a, mediante un beso.

El conejo no está aquí

se ha marchado esta mañana,

a la tarde volverá.

¡Ay! ya está aquí (entra el que está fuera)

haciendo reverencia tú besarás

a quien te guste más.

(El/la besado/a pasa a ser conejo y continúa el juego).

 

EL CORRO DE LA PATATA

Los jugadores, en número indeterminado, andan en círculo cogidos de las manos mientras cantan:

Al corro de la patata

comeremos ensalada,

lo que comen los señores,

patatitas y limones (naranjitas y limones),

achupé, achupé

sentadita/o me quedé.

(Alfonso Usía en la página 7 del ABC del 15/10/2003 reflexiona sobre si se dice en la letra de este corro “achupé” o “atupé”.)

En el verso 5º se agachan y levantan y en el 6º se quedan sentados en el suelo para, a continuación, levantarse y comenzar de nuevo canción y desplazamiento en sentido contrario.

 

EL PATIO DE MI CASA

Tres versiones van ahí de este patio de mi casa tan particular:

El patio de mi casa es particular

cuando llueve se moja como los demás.

Agáchate y vuélvete a agachar

(Los jugadores, sin soltarse de las manos se ponen en cuclillas y en pie rápidamente)

que las agachaditas no saben bailar.

h, y, j, k, l, ll, m, a,

que si tú no me quieres

otro guapo me querrá.

Chocolate, molinillo,

corre, corre que te pillo.

A estirar, a estirar

 (El corro se amplía al estirar los jugadores los brazos)

que el demonio va a pasar.

Otra modalidad:

El patio de mi casa es particular,

cuando llueve se moja, como los demás.

Chocolate, molinillo (se agachan y levantan),

corre, corre que te pillo.

A estirar, a estirar

(Se estira el corro para permitir que un niño entre)

que la coja va a pasar

(El que entró va saltando a la coxcojita por delante del corro).

Desde pequeñita me quedé chis-pun

(El cojo deja de saltar)

algo resentida de este pie, chis-pun.

Pues al andar es cosa muy bonita

disimular que soy una cojita

y si lo soy lo disimulo bien,

salte que te salte, te doy un puntapié,

con la punta de este pie, pie, pie.

(Al finalizar la canción quedará uno de los del corro frente a la "cojita" y ese lo será la próxima vez)

Otra modalidad:

El patio de mi casa es particular,

cuando llueve y se moja es como los demás.

Agáchate y vuélvete a agachar,

que los agachaditos no saben bailar.

H, y, j, k, l, ll, m, a

que si tú no me quieres

otra niña que querrá.

Chocolate, molinillo,

 corre, corre que te pillo.

A esperar, a esperar que la niña va a saltar.

 

EL RATÓN Y EL GATO

Todos los participantes en corro agarrados de la mano. Previo sorteo se escogen dos participantes que harán, respectivamente, de gato y de ratón. Una vez elegidos los demás giran en el mismo sentido y cantan

Ratón que te pilla el gato,

ratón que te va a pillar,

si no te pilla esta noche,

mañana te pillará.

Mientras los niños cantan, el ratón perseguido por el gato correrá haciendo zig-zag entre los huecos formados entre los brazos de los participantes que podrán bajarlos para impedir pasar al gato y alrededor del corro. El juego termina cuando el gato toca al ratón.

Tener en cuenta que: a) El gato no puede romper el círculo, solo puede entrar si los niños del corro lo dejan pasar. b) El ratón debe salir del círculo como mínimo 3 veces. c) Cuando el gato atrape al ratón se elegirán a otros jugadores para representar cada uno de los papeles dos. d) Si tras 2 minutos de persecución el gato no atrapa al ratón, se da por finalizado el juego.

EL SEÑOR DON GATO

(Versión popular)

Estaba el señor don Gato

sentadito en su tejado

¡Marramiamau, miau, miau!

sentadito en su tejado.

Ha recibido una carta

que tenía que ser casado

¡Marramiamiau, miau, miau!

que tenía que ser casado

con una gatita parda

hija de un señor don Gato

¡Marramiamiau, miau, miau!

hija de un señor don Gato.

Con la emoción de la carta

se ha caído del tejado

¡Marramiamiau...!

Se ha roto siete costillas

y la puntita del rabo

¡Marramiamiau...!

y la puntita del rabo.

Ya lo llevan a enterrar

por la calle del mercado

¡Marramiamiau...!

Al olor de las sardinas

el gato ha resucitado

¡Marramiamiau...!

el gato ha resucitado.

Por eso dice la gente

siete vidas tiene un gato

¡Marramiamiau...!

siete vidas tiene un gato.

El sentido de la dirección de las vueltas del corro cambia cada vez que dicen los jugadores ¡marramiamiau...!

 EL TELEGRAMA

Lo he incluido entre los juegos de corro, aunque no se canta ni hay desplazamientos. Los jugadores se sientan en un círculo dándose las manos excepto uno que es el vigilante. El que comienza el juego dice: mando un telegrama a… (dice el nombre de uno de los jugadores) y entonces se van apretando las manos hasta que le llega al nombrado que contesta: recibido y éste será el encargado de mandar el siguiente telegrama. Mientras tanto, el que permanece de pie tiene que descubrir quién está apretando la mano a quién, si lo descubre, ese será el que ocupe el lugar del vigilante.

 

ELISA DE MAMBRÚ

(Rodrigo y Fortún, 1934)

 “A Atocha va una niña, ¡carabí!,

a Atocha va una niña ¡carabí!,

hija de un capitán,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

Qué hermoso pelo lleva, ¡carabí!,

qué hermoso pelo lleva ¡carabí!,

¿quién se lo peinará?,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

Se lo peina su tía, ¡carabí!,

se lo peina su tía, ¡carabí!,

con mucha suavidad,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

Con peinecito de oro, ¡carabí!,

con peinecito de oro, ¡carabí!,

y horquillas de cristal,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

Elisa ya se ha muerto, ¡carabí!,

Elisa ya se ha muero, ¡carabí!,

la llevan a enterrar,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

La caja era de oro, ¡carabí!,

la caja era de oro ¡carabí!,

la tapa de cristal,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

Encima de la tapa, ¡carabí!,

encima de la tapa, ¡carabí!,

dos pajaritos van,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

Cantando el pío, pío, ¡carabí!,

cantando el pío, pío, ¿carabí!,

cantando el pío, pa,

¡carabí, hurí, hurá!,

Elisá, Elisá, de Mambrú.

 

ESTABA LA PÁJARA PINTA

(Rodríguez Marín,1882)

"Estaba la pájara pinta

sentadita en el verde limón;

con el pico recoge la hoja,

con la hoja recoge la flor.

¡Ay mi amor!

M' arrodillo a los pies de María,

m' arrodillo porqu' es madre, mía.

M' arrodillo a los pies de mi hermana.

M' arrodillo porque me da gana.

De usté la media vuelta.

De usté la vuelta entera.

Pero no, pero no, pero no.

Pero no, que me da vergüenza.

Pero sí, pero sí, pero sí,

amiguita te quiero yo a ti."

 

HAN PUESTO UNA LIBRERÍA

Se distribuyen los participantes en dos filas enfrentadas y de cada una de ellas sale uno que salta y danza por el centro. Cuando en la canción se dice uno de los versos que se repiten, los bailarines se quedan parados frente a uno de los otros jugadores, con las manos en las caderas y las mueven al ritmo de la canción. Los jugadores que bailan cambian al finalizar la canción o antes, según se acuerde.

Han puesto una librería,

con los libros muy baratos (bis)

con un letrero que dice:

aquí se vende barato (bis).

Torero dame la capa

que me voy a torear (bis),

que me ha dicho mi morena

que el toro me va a matar (bis).

A mí no me mata el toro

ni tampoco los toreros (bis)

a mí me mata una niña

que tenga los ojos negros (bis).

Y tú los tienes azules

morena, ya no te quiero.

Han puesto una librería...

 

 

JARDINERA

Se cogen los jugadores de las manos para formar el corro, dentro de éste se coloca uno (el/la jardinero/a) y mientras andan en rueda, cantan:

Corro

Al levantar una planta,

 una jardinera vi

regando sus lindas flores

y al momento le pedí:

jardinera tú que riegas

en el jardín del amor,

de las flores que tú riegas

dime cuál es la mejor.

Jardinera/o

La mejor es una rosa

que se viste de color

del color que se me antoja

y verde tiene las hojas.

Tres hojitas tiene verdes

y otras tres tiene encarnadas

a ti te escojo (dice el nombre de la elegida)

por ser la más resalada.

Elegida o elegido

Gracias, gracias jardinera

por el gusto que has tenido

tantas niñas/os en el corro

y a mí sola/o has elegido.

La persona elegida hace de jardinero/a para la ronda siguiente.

Otra versión:

Jardinero tú que riegas

esas flores del jardín,

de las flores que tú riegas

dime cuál es la mejor.

La mejor es una rosa

que se viste de color

del color que se me antoja

y verde tiene la hoja.

Tres hojitas tiene verdes

las demás son encarnadas,

a ti te escojo capullo

por ser la más resalada.

Muchas gracias...

 

JOSÉ SE LLAMABA EL PADRE

(Recogido en Babia, León)

José se llamaba el padre,

Josefa la mujer

y un hijo que tenían,

también se llamaba José.

Cada vez que se comienza la canción de nuevo, se cambia el sentido de la dirección en la que se desplaza el corro. 


De Juegos tradicionales infantiles en León

 

JUAN DE LAS CADENAS A HAO

Caro (1694) relata este diálogo:

- D. Diego. "...díganos vuestra merced si acaso ha encontrado por ahí a Juan de las cadenas a hao que parece también de ese género de danza (Se refiere a la danza honesta y útil para el ejercicio del cuerpo) porque se engastan y encadenan los muchachos y pasan a la redonda."

- D. Fernando. "No se que ecos oigo allá en el libro 2 de Rerum Natura, que Lucrecio me suena en los oídos diciendo..."

En nota a pie de la página 95, de la obra, Etienvre (1978) cita el ms. 84-I-17 de la Biblioteca Colombina y dice que en la misma se encuentra una nota muy interesante, que reproduce de esta manera:

"Juego de Juan de las cadenas o compadre aho. Jueganlo así: ponense los muchachos dados de las manos en forma de media luna, y el de una punta dice al de la otra:

Compadre aho ¿Cuántos panes hay en el horno?,

y responde el otro: veintiuno y el quemado.

¿Quién lo quemó?

El perrillo traidor.

¿Quién anda en la huerta?

La perrilla tuerta.

¿Quién tiene tocado?

- el pañal cagado.

Y dicen todos:  préndalo, préndalo por soldado; y se van pasando y encadenando por debajo de los brazos."

Ledesma (1613) lo trae así:

"EL IUEGO DE

P. A Fray Iuan de las cadenetas.

R. Que mandays señor?

P. Quantos panes ay en el arca?

R. Veynte y un quemado.

P. Quien los quemo?

R. Esse ladron que está cabe vos.

Pues passe las penas que nunca passo."

 

LA GALLINA CIEGA

Úbeda en su Pícara Justina lo cita así: “Tras esto le asestó el sombrero sobre los ojos, no tanto por arroparle cuanto por arroparse con la carpeta o sobremesa sin que lo columbras el labrador, a quien dejaba hecho "pita ciega."

Este juego en el que vendan los ojos a uno de los jugadores hasta que coge a otro y lo reconoce a base de palparlo y, entonces, éste es el vendado, citado en la Novela Picaresca Española, fue representado por Goya en uno de sus cartones para tapices. Es, por lo tanto, un famoso juego. Tengo constancia de que en México se le conoce con el nombre de Mona, en Brasil es la Cobra cega, en Argentina y Uruguay Gallo ciego y en Bolivia Ratoncito.

Se desarrolla escogiendo a un jugador o jugadora para que haga de gallina y le tapan los ojos con un pañuelo o similar. Los demás, alrededor de la gallina ciega, en corro: se agachan, se ponen de puntillas, hablan en un lugar y se cambian a otro... hasta que alguno es pillado y reconocido. Si así ocurre pasa a ser gallina, pero si no es reconocido sigue poniendo el que lo hacía.

Modalidades

1. Los participantes, en corro, agarrados de las manos dan vueltas hasta que la pita ciega los manda parar. Entonces se acerca a uno de ellos y debe reconocerlo.

2. A la ciega/ciego le dan varias vueltas antes de que comience a buscar.

3. Pueden designarse dos gallinas.

4. Se establece el coloquio siguiente:

Corro: Gallinita ¿Qué has perdido?

Gallina: Una aguja y un dedal.

Corro: Pues da tres vueltas y lo encontrarás

Dicho y hecho, le dan tres -a veces cuatro- vueltas, medio se marea y a buscar palpando.

5. Juego de las tinieblas. Se realiza en una habitación oscura en la que no es preciso vendarse los ojos para no ver.

6. También con diálogo:

Corro: ¿De dónde vienes pita ciega?

Gallina: Del molino de la Maniega.

C.: ¿Qué comiste?

G.: Pito "asao"

C.: ¿Quién te lo ha "dao"?

G.: Mi "cuñao".

C.: ¿Guardásteme algo?

G.: Sí, entre unas pajinas.

C.: Pues, pita ciega, a buscarlo.

Rodríguez Marín (1882) recoge la versión siguiente:

"Gayinita ciega,

¿Qué te s' ha perdío?

Una 'buja y un deá.

Pos échalo a buscá."

En su Nueva colección de juegos de prendas, Piferrer (1837) nos da cuatro versiones de este juego de la gallina ciega, que recomienda para las noches de mucho frío. En la primera de ellas dicen así:

"Corro: ¿Gallinita, ¿qué te se ha perdido?

Gallina: Los pollitos y el merendar.

Corro: Pues da tres vueltas, y velos á buscar."

La segunda, tercera y cuarta versión, responden a los títulos siguientes: la gallina ciega con vista, la gallina ciega con varita y la gallina ciega sentada.

Ledesma (1613) nos transmite esta letra del Juego de la gallina ciega

"P. ¿Qué venden en la tienda?

R. Espadas.

P. ¿Qué venden en la plaça?

R. Escaramojos.

P. Con ellos te saque los ojos

si vieres.

- R. Amén."

Covarrubias (1611) describe el juego así: "Tienen los niños un juego que llaman de la gallina ciega, atando a alguno de ellos (a quien cayó por suerte) una venda a los ojos que no pueda ver, y los demás le andan alrededor tocando en el suelo con un çapato, y diziendo; Çapato acá; y suelen darle en las espaldas con él; pero al que él diere palmada con la mano o con el çapato, que trae en ella, entra en su lugar. El juego es muy antiguo..."

Para el Diccionario de Autoridades (1726-1739) el juego se ejecuta igual excepto en lo del zapato y en la forma de pillar pues a diferencia de Covarrubias, hay que coger a alguno para poder cambiar de gallina.

 

LA PUPILA FUE LA GATA

En este corro, aparte del grueso de jugadores/as, participan una "madre" y un "doncel". Los jugadores se colocan en fila, cogidos de las manos, dando frente al doncel y caminan hacia delante y hacia atrás mientras cantan:

Doncel (hacia adelante)

La pupila fue la gata.

Corro (hacia atrás)

Bienvenida y condenada.

D. (hacia adelante)

¿De quién son tantas doncellas?

C. (hacia atrás)

Son mías que no son vuestras.

D. (hacia adelante)

De tantas me daréis una.

C. (hacia atrás)

De tantas no hay ninguna.

En ese momento se paran todos y el doncel -fingiendo enojo- hace ademán de marcharse mientras dice: yo me voy muy descontento a los palacios del Rey, a contárselo a la Reina y a mi señor que es el Rey.

El corro, mientras se agachan, exclama: ¡Vuelva, vuelva caballero, no sea tan descortés, que de cien hijas que tengo la mejor será para usted!

Doncel (mientras toca la cabeza de cada uno/a). Esta no la quiero porque es pelona. Esta tampoco porque es muy buena moza. Esta me la llevo que parece una rosa, parece un clavel acabado de nacer. (Se lleva con él a la que tocó la cabeza mientras decía "acabada de nacer".

 

LA RANA

Esta es la letra que traen Rodrigo y Fortún (1934):

“Cu-cú, cu-cú, cantaba la rana

cu-cú, cu-cú, debajo del agua,

cu-cú, cu-cú, pasó un caballero,

cu-cú, cu-cú, de capa y sombrero,

cu-cú, cu-cú, pasó una señora,

cu-cú, cu-cú, con falda de cola,

cu-cú, cu-cú, pasó una criada,

cu-cú, cu-cú, llevando ensalada,

cu-cú, cu-cú, pasó un marinero,

cu-cú, cu-cú,vendiendo romero,

cu-cú, cu-cú, le pidió un ramito,

cu-cú, cu-cú, no lo quiso dar,

cu-cú, cu-cú, se echó a revolcar.”

 

LA VIUDITA DEL CONDE DE CABRA

(Rodrigo y Fortún, 1934)

“Quién dirá que la carbonerita

quién dirá que la del carbón,

quién dirá que no soy casada,

quién dirá que no tengo amor.

La viudita, la viudita,

la viudita se quiere casar,

con el conde, conde de Cabra,

conde de Cabra de este lugar.

Yo no quiero al conde de Cabra,

conde de Cabra ¡triste de mí!,

yo no quiero al conde de Cabra,

conde de Cabra, sino a ti.”

 

LA VIUDITA DEL CONDE DE ORÉ

Cela la cita así: “Y una niña de dulcecita voz canta -¡Oh, el instinto!- los viejos versos de la viudita del conde de Oré.”

En sus Juegos del anochecer, Juan Ramón Jiménez, hace cantar así a "una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, ...

Yo soy la viudiiitaaa

del conde de Orée..."

Desarrollo: Los jugadores, forman el corro, cogidos de las manos excepto uno (la viudita) que queda fuera.

(Corro, dando vueltas)

Hermosa doncella que al prado venís

a coger las rosas de mayo y abril (se detienen).

(Viudita que penetra y se queda en el centro del corro)

Yo soy la viudita del conde de Oré

que quiero casarme y no sé con quién.

(Corro, hacen una reverencia y dan vueltas)

Pues siendo tan bella, no hallaste con quién,

elige a tú gusto aquí tienes cien.

(Viudita, después de darse un garbeo por el corro)

Elijo a esta niña/o por ser la más bella,

la blanca azucena, de todo el jardín

(Salen ambos del corro cogidos del brazo)

(Corro, dando vueltas)

y ahora que hallaste la prenda querida,

feliz a su lado pasarás la vida.

El juego finaliza aquí o comienza de nuevo eligiendo a otra viudita.

Apolinaire y col. (1986), con el título de La viudita traen la misma letra y la forma de jugar que sigue:

“Al principio de la canción se designa a un niño (la viudita) que canta la primera estrofa (entretanto el corro gira alrededor de él). Al final de la estrofa 1, el corro responde cantando la estrofa 2, sin parar de dar vueltas. La estrofa 3 es cantada de nuevo por la viudita que escoge a otro niño y lo introduce también en el centro del corro. El corro canta la última estrofa.”

 

LAS NIÑAS DE MERINO

Rodríguez Marín recogió esta letra:

“Madre, ¿quier’ usté que vaya

un ratito a l’ alameda

con las niñas de Merino,

que tienen buena merienda?

Al tiempo de merendar

se perdió la más bonita;

su padre l’ anda buscando

calle abajo, calle arriba.

Dónde la vino a encontrar,

en una palma metida

con un niño e quince años,

diciéndole: ¡Vida mía,

contigo m’ he de casar,

aunque me cueste la vida.

Mi padre tiene un peral

cargado de peras finas.

En la ramita más alta

cantaba una tortolita;

por la cola echaba sangre

y por el pico decía:

¡Que tontas son las mujeres

que de los hombres se fían!”

La versión que aportan Rodrigo y Fortún es la siguiente:

“Papá, si me deja usted,

papá, si me deja usted,

un ratito a la alameda,

un ratito a la alameda.

Con las niñas de Merino,

con las niñas de Merino,

que llevan rica merienda.

A la hora de merendar,

a la hora de merendar,

se perdió la más pequeña,

se perdió la más pequeña.

Su padre la fue a buscar,

su padre la fue a buscar,

calle arriba, calle abajo,

calle de Santo Tomás.

¿Dónde la vino a encontrar?,

¿dónde la vino a encontrar?

En un portal muy obscuro,

hablando con su galán.

Estas palabras decía,

estas palabras decía:

‘Contigo me he de casar,

aunque me cueste la vida.”

 

MAMÁ CHINA

(Versión popular)

Mamá china es un baile de moda

que se baila en Río de Janeiro,

con los brazos haciendo esas cosa

(ponen los brazos arriba y se mueven)

y al compás moviendo ese cuerpo

(mueven las caderas)

Mamá china cuando se acostaba,

mamá china se puso a llorar

(haciendo gestos de llorar ante otra persona)

porque quería bailar con el negrito,

con el negrito se puso a bailar

el chá, chá, chá.

 

MAMBRÚ SE FUE A LA GUERRA

Rodrigo y Fortún (1934) han recopilado la letra siguiente:

“Mambrú se fue a la guerra,

¡qué dolor, qué dolor que pena!

Mambrú se fue a la guerra,

no sé cuándo vendrá;

do, re, mi,

do re, fa,

no sé cuándo vendrá.

Si vendrá por la Pascua,

¡qué dolor, qué dolor, qué guasa!

si vendrá por la Pascua,

o por la Trinidad;

do, re, mi,

do, re, fa,

o por la Trinidad.

La Trinidad se acaba,

¡qué dolor, qué dolor, qué rabia!

La Trinidad se acaba,

Mambrú no viene ya;

do, re, mi,

do re, fa,

Mambrú no viene ya.

Me he subido a la torre,

¡qué dolor, qué dolor, qué corre!

me he subido a la torre,

para ver si aún vendrá;

do, re, mi,

do re, fa,

para ver si aún vendrá.

Allí viene su paje,

¡qué dolor, qué dolor, qué traje!

allí viene su paje,

¿qué noticia traerá?

do, re, mi,

do re, fa,

¿qué noticia traerá?

Las noticias que traigo,

¡de dolor, de dolor, me caigo!

las noticias que traigo

dan ganas de llorar;

do, re, mi,

do re, fa,

dan ganas de llorar.

Que Mambrú ya se ha muerto,

¡qué dolor, qué dolor, qué entuerto!

que Mambrú ya se ha muerto,

y le llevan a enterrar;

do, re, mi,

do re, fa,

y le llevan a enterrar.

En caja de terciopelo,

¡qué dolor, qué dolor, qué duelo!

en caja de terciopelo,

con tapa de cristal;

do, re, mi,

do re, fa,

con tapa de cristal.

Encima de la tumba,

¡qué dolor, qué dolor, qué zumba!

encima de la tumba

dos pajaritos van;

do, re, mi,

do re, fa,

dos pajaritos van.

Cantando el pío, pío,

¡qué dolor, qué dolor, qué frío!

cantando el pío, pío,

cantando el pío, pa;

do, re, mi,

do re, fa,

cantando el pí, pa.

Otra versión del Mambrú es la que trae Hernández de Soto (1884) que dice:

“Este es el Mambrú señores,

que se cantará al revés.

¿Ha visto V. a mi marido

en la guerra alguna vez?

Mi marido es un buen mozo

vestido de aragonés,

y en la punta de la lanza

 lleva un pañuelo irlandés,

que le bordé cuando niña

cuando niña le bordé.”

Con anterioridad Machado (1882) había recopilado en su El juego de la rueda esta otra:

“Este es el Mambrú, señores, (bis)

Que se cantará al revés. (bis)

¿Ha visto usted a mi marido (bis)

En la guerra alguna vez?(bis)

Si acaso lo hubiere visto (bis)

Déme usted las señas de él. (bis)

Mi marido es un buen mozo (bis)

Vestido de aragonés. (bis)

En la punta de lanza (bis)

Lleva un pañuelo francés (bis)

Que lo bordé cuando niña (bis)

Cuando niña lo bordé. (bis)

Siete años lo he esperado (bis)

Y otros siete esperaré; (bis)

Si a los siete no ha venido (bis)

Monjita me meteré: (bis)

Monjita de Santa Clara, (bis)

Monjita de Santa Inés. (bis)

Y las tres hijas que tengo (bis)

¿Dónde las colocaré? (bis)

La mayor en Santa Clara. (bis)

La otra en Santa Inés, (bis)

Y la más chiquetita,

Con ella me quedaré,

Pá que me barra y me limpie

Y me guise de comer, (bis)

Y me lleve de la mano (bis)

En casa del coronel  (bis)

Á que me dé una peseta (bis)

Para mañana comer. (bis)

Unos años más tarde y con el título de ¿Ha visto usted a mi marido...? Rodrigo y Fortún (1934) aportaron la letra, a la que acompañaron partitura, siguiente:

“Este es el Mambrú, señores,

este es el Mambrú, señores,

que ahora se canta al revés,

que ahora se canta al revés.

¿Ha visto usted a mi marido,

ha visto usted a mi marido,

en la guerra alguna vez

en la guerra alguna vez?

Si le he visto, no me acuerdo,

si le he visto no me acuerdo,

deme usted las señas de él,

deme usted las señas de él.

Mi marido es un buen mozo,

mi marido es un buen mozo,

alto, rubio, aragonés,

alto, rubio, aragonés.

En la punta de lanza,

en la punta de la lanza,

lleva un pañuelo bordé,

lleva un pañuelo bordé.

Que le bordé siendo niña,

que le bordé siendo niña,

siendo niña le bordé,

siendo niña le bordé.

Y otro que le estoy bordando,

y otro que le estoy bordando,

y otro que le bordaré,

y otro que le bordaré.

Por la señas que me ha dado,

por las señas que me ha dado,

su marido muerto es,

su marido muerto es.

Siete años le he esperado,

siete años le he esperado,

siete más le esperaré,

siete más le esperaré.

Si a los catorce no viene,

si a los catorce no viene,

monjita me meteré,

monjita me meteré.

Y un hijito que de él tengo,

y un hijito que de él tengo,

frailecito yo lo haré,

frailecito yo lo haré.

Y si no quiere ser fraile,

y si no quiere ser fraile,

entrará a servir al rey,

entrará a servir al rey.

Que donde ha muerto su padre,

que donde ha muerto su padre,

también podrá morir él,

también podrá morir él.”

 

MARÍA CALZONES

(Versión popular)

Esa que está en el medio

es María calzones.

La culpa la tiene su madre

que se los pone.

Que resaladiña, que dame la mano (bis).

El día que yo me muera

me entierran en un cajón,

saqué la manita fuera

y me la comió un ratón.

Uno/a de los jugadores/as se coloca en el centro del corro, los demás giran cogidos de las manos. Cuando se dice el verso 5º, el del centro saca a otro de los jugadores al centro, el corro se abre formando dos filas y los que están en el centro se pasean entre ambas filas saludando, bailando, etc. mientras se cantan los versos 6º, 7º, 8º y 9º. Al final se queda en medio la segunda persona que salió y comienzo de nuevo canción y giros.

 

MARINERO

(Versión popular)

Soy capitán (bis)

de un barco inglés (bis)

y en cada puerto tengo una mujer.

La rubia es (bis)

sensacional (bis)

y la morena tampoco está mal.

Si alguna vez (bis)

me he de casar (bis)

con la española

una y nada más.

Desarrollo: Dos filas enfrentadas con uno que se pasea entre ellas que debe hacer lo siguiente: en el verso 1, saludar militarmente a una de las personas participantes y desde el verso 2 al 9 mover las caderas frente a otras, para en el verso 10 elegir a quien más le guste.

Este juego de corro, seguramente, se ha tomado de una marcha militar. recuerdo que en mis tiempos de “caballero cadete” de la Instrucción Premilitar Superior (Milicias Universitarias), mientras desfilábamos con el “mosquetón” al hombro, cantábamos la letra anterior y se añadía

Adiós, adiós

mi lindo marinero,

adiós, adiós.

Adiós, adios

si sabes que te quiero,

hasta que el barco

se pierda en altamar.

 

MAYO

(Rodrigo y Fortún, 1934).

“Una tarde

fresquita de mayo,

cogí mi caballo,

me fui a pasear

por la senda

donde mi morena

gentil y risueña

solía pasar.

Yo la vi que cogía una rosa,

yo la vi que cortaba un clavel;

yo le dije: ‘Jardinera hermosa,

¿me das una rosa del rico vergel?’

Y la niña me dijo al instante:

‘Cuantas quiera yo le daré,

si me jura que nunca ha tenido

flores en la mano de otra mujer.’

Se lo juro por mi amor constante,

se lo juro y se lo juraré,

que son éstas las flores primeras

que cojo de manos de una mujer.”

 

ME CASÓ MI MADRE

(Rodríguez Marín,1882)

"Me casó mi madre (bis)

chiquita y bonita

yayayay,

chiquita y bonita,

con unos amores

que yo no quería.

La noche de novios

entraba y salía,

con capa y sombrero,

sayas y mantillas.

Me fui detrás d' el

por ver dónde iba

y veo que entra

en cá e la querida.

Y le oigo que dice:

Abre vida mía,

que vengo a comprarte

sayas y mantillas,

y la otra mujer,

palo y mala vida.

Yo me fui a casa

triste y afligida

y atraqué la puerta

con mesas y sillas.

Me puse a leé,

leé no podía:

Me puse a escribí,

'scribí no podía.

Y oigo que llaman

a la puerta mía,

y oigo que dicen:

Abre vida mía,

que vengo cansado

de buscar la vida.

Tu vienes cansado

d' en cá e la querida.

Pícara mujé

¿Quién te lo decía?

Hombre del demonio,

yo que lo sabía."

Rodrigo y Fortún (1934) recopiló la letra y le añadió después de “yo que lo  sabía”:

“Me dio un puñetazo,

me dio un puñetazo,

me dejó tendida,

¡ay. ay, ay!

me dejó tendida.

Vino la justicia,

vino la justicia,

y el corregidor,

¡ay, ay, ay!

y el corregidor.

Dijo: ‘Adiós, María,

dijo: ‘Adiós María,

boquita de piñón,

¡ay, ay, ay!

boquita de piñón.

Ay por ti me lleva,

ay por ti me lleva,

preso la Inquisición,

¡ay, ay, ay!

preso la Inquisición.”

 

MONTADO EN SU CABALLO

(Versión popular)

Montado en su caballo

conduce el español,

conduce a la batalla

su noble batallón.

Seguid, seguid la regla del General.

Ya suenan los tambores:

rataplán, rataplán, rataplán.

A diferencia de los anteriores, en este juego, se forman dos corros de cinco participantes al menos, pero siempre con el mismo número de jugadores en ambos. Uno de los corros se coloca dentro del otro. Los que forman el corro de dentro se dan las manos normalmente y los del corro de fuera se las dan después de pasarlas por delante de aquéllos, quedando de la manera siguiente: cada niño/a del corro exterior está en el hueco que queda entre dos del interior y con sus brazos pasando por delante de éstos. Así entrelazados los dos corros cantan la canción y comienza el juego.

El corro de dentro permanece quieto y el de fuera va avanzando paso a paso, justo cuando se pronuncia la última sílaba tónica de los versos pares de la canción. Al decir esta sílaba avanzan los jugadores de fuera un lugar hacia la derecha y pasan por debajo de los brazos de los de dentro para volver a salir quedando, por lo tanto, desplazados un lugar a la derecha. Al llegar al último verso de la canción “rataplán…” deben cambiar tres lugares seguidos. Si el corro de fuera se equivoca en alguno de los pasos, se cambia la situación de los jugadores (los de dentro se colocan fuera y los de fuera, dentro).

 

PÁJARA PINTA

Lo he clasificado como de corro por la colocación de los jugadores en rueda, aunque no se canta. De él dice el Diccionario de Autoridades (1726-1739) que es apropiado para recrearse en las casas, durante las visitas, por ser, como veremos, un juego muy tranquilo sin desplazamientos, sin ruidos y divertido para hacer agradable ese rato que a veces resulta insufrible.

Se colocan los participantes sentados formando un círculo y cada uno de ellos toma como distintivo un color. El que gobierna el juego se dirige a uno y le pregunta: ¿Dónde pica la páxara pinta? El preguntado tiene que responder diciendo: En tal color pica (naturalmente uno de los colores elegidos por los jugadores). El que tiene el color citado, debe responder: Ox que no pica y entonces le repreguntan: ¿Pues dónde pica? y tiene que contestar diciendo otro color para que el adjudicatario del mismo continúe el diálogo, que tiene que ejecutarse con rapidez para que alguien se equivoque de color, no responda adecuadamente, etc.

El mismo Diccionario de Autoridades trae esta cita de Quevedo (Las Musas) para rematar:

"Ojos que matan, sin duda

feran negros como endrinas,

que los azules y verdes

huelen a páxara pinta."

 

PIN PINEJA

Quevedo en El Buscón dijo “Si se jugaba a algún juego era siempre el de pizpirigaña, por ser cosa de mostrar las manos... “

El Espasa (1923/1939) lo define como "Juego en el que se divierten los muchachos, pellizcándose suavemente en las manos   " y el Salvat (1969) que es un "Juego de muchachos, que consiste en pellizcarse suavemente en las manos unos a otros."

Sentados en corro, con las manos extendidas y las palmas hacia abajo (también puede ser hacia arriba). Uno de los jugadores, situado en el centro, va picando en las manos de los demás mientras todos cantan:

Pin pineja,

la mano la coneja,

conejito real:

pide "pa" la sal.

Sal menuda

pide "pa" la cuba,

cuba de barro,

pide "pal" caballo.

Caballo morisco

pide "pal" Obispo,

Obispo de Roma

guarda la corona,

que no te la vea

la gata rabona

Al que le coincide la última picada (último verso) retira la mano. Gana quien antes retire las dos manos y pierde el último en retirarlas o al revés.

El Diccionario de Autoridades (1726-1739) lo trae como pizpirigaña.

Celaya (1981) ha recogido las denominaciones siguientes: pez pecigaña y dice que es el primitivo seguramente, pichi-pichigaina, piz pirigaña, pipirigaña, pimpitigallo, pipisigallo, pipirigallo y pinto repinto. Lo hace derivar del juego de acertar la mano donde se esconde la china y recopila las letras, extremeña la primera y andaluza la segunda, que van a continuación.

"Pipirigaña,

jugaremos a cabaña.

¿Qué jugaremos?

Las manitas cortaremos.

¿Quién las cortó?

El agua que llovió.

¿Dónde está el agua?

Las gallinas se la bebieron.

¿Dónde están las gallinas?

Poniendo huevos.

¿Dónde están los huevos?

Los frailes se los comieron.

¿Dónde están los frailes?

Diciendo misa

en la capillita

con un papelito

y agua bendita."

---

"Pipirigaña

matalagañas,

un cochinito

bien peladito.

¿Quién lo peló?

La pícara vieja

que está en el rincón

comiendo garbanzos

con un cucharón.

Alza la mano

que te pica el gallo.

¡Quiquiriquí!

póntela ahí.

¿Quién te ha puesto la mano ahí?

El rey.

¿Qué traía el rey?

Un canastito.

¿Qué tenía dentro?

Un ochavito.

¿En qué lo gastó?

En agua de limón."

"(Cuando se han ocultado todas las manos derechas que los niños tenían puestas en sus frentes, se pellizcan las izquierdas que los jugadores tienen en el pecho)"

"¿Quién te ha puesto la mano ahí?

la reina.

¿Qué traía la reina?

Un canastito.

¿Qué tenía dentro?

Un ochavito.

¿En qué lo gastó?

En agua de limón."

"(Cuando ya todas las manos están ocultas, el que ha ido pellizcando pregunta):

¿Dónde está la mano?

Se la llevó el gato."

(Entonces todos los niños sacan sus manos por sorpresa con un alboroto de risas)."

Rodríguez Marín (1882) recopiló las letras siguientes:

"Pipirigaña,

jugaremos a cabaña.

Los perros en el monte,

las gayinas en el conte.

Conte real

para dir por sal.

Sal menuda

para la cuda,

cuda de barro.

Cabayo morisco.

Tapa tu bisco."

---

"Pipirigaña.

Jugaremos a cabaña,

con el agua que cayó,

la gayinita se la bebió.

¿Dónde está la gallinita?

Poniendo un güebo.

¿Y el güebo?

Los frailes se lo comieron.

¿Donde 'stán los frailes?

Diciendo misa.

Tap, usté esa marabilla."

---

"Pipirigaña,

mata lagaña

un cochinito

bien pelaíto.

¿Quién lo peló?

La pícara bieja

que está en el rincón.

Alza la mano

que pica el gayo,

con un moño azú

y el otro canario."

De Melo (1958) cita a Torner (1946) y reproduce esta versión de Argentina:

“Pipirigaña. Sentados alrededor del que dirige el juego, colocan las manos extendidas y con el dorso hacia arriba encima de las rodillas de este último. Una vez en esta posición, el director, dando pellizcos en las manos las recorre todas al mismo tiempo que dice:

Pipirigaña

Vino la araña

por su sabanita

para la arañita.

Vino la paloma

de su palomar;

vino por la sal,

sal menuda

para la cuba.

Cuba de barro,

tapa caballo.

Caballo morisco,

tapa tobisco

Da una palmada sobre la mano donde ha concluído la recitación y el dueño las esconde detrás de sí. Continúa en la misma forma hasta que todas las manos están escondidas. Se dirige entonces al primero que escondió las manos y entabla con él este diálogo:

¿Dónde vas?

A lavar.

¿Qué llevas de merienda?

Pan y aceitunas.

¿Me das una?

No, que llevo pocas.

¿Me quieres lavar una camisa?

No, que llevo poco jabón.

¿Qué quieres cosquillitas o cosquillón?

Ni cosquillitas ni cosquillón.

Mientras tanto, el director ha estado haciendo cosquillas al niño, y si éste las resiste hasta el final del diálogo, pasa a hacer el papel de director. En caso contrario, continúa con los demás niños por el orden en que fueron escondiendo las manos.”

 

¿QUÉ HACES AHÍ MOZO VIEJO?

(Corro y uno dentro, los jugadores cantan:)

¿Qué haces ahí mozo viejo, que no te casas?

Que te estás arrugando como las pasas.

Que resaladina, que dame la mano,

que resaladina que vengo penando

(El/la que está dentro elige a uno/a del corro y éste sigue cantando)

Que salga la dama, dama vestida de marinero,

con ese pelito rubio y esa carita de cielo

(Forman pareja, se cogen de las manos y el corro se abre dejando una calle por donde pasa aquélla diciendo)

Regalo del alma mía, cariño de mi querer

los pollos en la cazuela son pocos y saben bien.

No son para ti, mi vida, ni son para ti, mi bien

que son para (dicen el nombre) que los sabe componer

con hojitas de laurel y con perejil también.

Variantes de la canción anterior, recogidas por la provincia de León, son las siguientes:

¿Qué haces ahí mozo viejo, que no te casas?

Que te estás arrugando como las pasas,

que dame la mano, mano que vamos a bailar,

que salga la dama, dama vestida de marinero,

que vale más pesetas que estrellitas hay en el cielo

y ese tipo y ese talle y ese poquito de meneo de muñeca

elegante y caprichosa;

que dame la mano, que vamos a bailar.

Otra letra:

¿Qué haces ahí mozo viejo, que no te casas?

Que te estás arrugando como las pasas.

Que resaladita, que dame la mano.

Que salga la madama, vestida de terciopelo,

que salga la madama será carita de cielo.

Cariño de mis entrañas, cariño de mi querer,

los pollos en la cazuela son pocos y saben bien.

Se les echa un poco de ajo y una hojita de laurel

y se sirven en la mesa para poderlos comer.

No son para ti, mi vida, ni son para ti, mi bien

que son para (dicen un nombre) que lo sabe componer.

Ese porte, ese talle, esa cintura menea,

ese cuerpo saleroso que vale tantas pesetas.

Córdova (1980) hace la descripción siguiente de este ¿Qué haces ahí mozo viejo?

"Se colocan las niñas en forma de rueda y danzan de modo que corresponda un salto a cada negra. Una niña (o niño) se coloca en el centro de la rueda, sin decir, ni cantar, ni moverse. Cuando dice la canción que vengo cansado, se paran las de la rueda. La niña que está en el centro escoge a la que ella guste del corro, se cogen ambas de las manos cruzadas (derecha con derecha, izquierda con izquierda) avanzando en danza de un lado a otro de las niñas, mirando ambas al mismo frente. Luego que estas niñas se cogieron de las manos, las niñas del corro rompieron la formación, colocándose en dos filas, de forma, que las de una fila miren a la otra y mientras las dos niñas danzan por el medio de las dos filas, éstas las corean batiendo palmas en ritmo de negras. La niña escogida pasa al centro cuando la canción comience de nuevo. Y se repetirá cuantas veces se desee."

 

¡QUE HERMOSO PELO TIENE!

(Rodríguez Marín (1882)

"A Atocha va una niña,

Carabí.

Hija de un capitán.

Carabí, urí. urí, urá.

Elisa,

Elisa de Mambrú.

¡Qué hermoso pelo tiene!

¿Quién se lo peinará?

Se lo peina su tía

con peine de cristal.

Elisa ya se ha muerto:

la llevan a enterrar.

Encima de la caja

un pajarito va,

cantando el pío, pío,

cantando el pío, pa."

 

¡QUE LLUEVA, QUE LLUEVA!

Que llueva, que llueva

la Virgen de la cueva,

los pajaritos cantan

las nubes se levantan,

que ¡sí! que ¡no!

que llueva a chaparrón,

que rompa los cristales

y toquen el tambor,

pororompompom.

Mientras cantan giran en círculo y en el verso 6º se agachan y levantan.

 

QUISIERA SER TAN ALTA

(Rodrigo y Fortún, 1934)

“Quisiera ser tal alta

como la luna,

¡ay, ay!

como la luna,

para ver los soldados

de Cataluña,

¡ay, ay!

de Cataluña.

De Cataluña vengo

de servir al rey,

¡ay, ay!

de servir al rey,

con licencia absoluta

de mi coronel,

¡ay, ay!

de mi coronel.

Al pasar por el puente

de santa Clara,

¡ay, ay!

de santa Clara,

se me cayó el anillo

dentro del agua,

¡ay, ay!

dentro del agua.

Por sacar el anillo

saqué un tesoro,

¡ay, ay!

saqué un tesoro:

una Virgen de plata

y un Cristo de oro,

¡ay, ay!

y un Cristo de oro.”

 

ROMANCE DE SANTA CATALINA

(Adaptado como canción de corro)

Se me ha perdido una niña,

se me ha perdido una niña,

que Catalina se llama, sí, si

que Catalina se llama.

Todos los días de fiesta,

todos los días de fiesta

su padre la castigaba, sí, sí

su padre la castigaba,

porque no quería hacer

porque no quería hacer

lo que su padre mandaba, sí, sí

lo que su padre mandaba.

Mandan hacer una rueda

mandan hacer una rueda

de cuchillos y navajas, sí, sí

de cuchillos y navajas.

La rueda ya estaba hecha,

la rueda ya estaba hecha

Catalina arrodillada, sí, sí

Catalina arrodillada.

Bajó un ángel del cielo,

bajó un ángel del cielo,

con coronas y guirnaldas, sí, sí

con coronas y guirnaldas.

Sube, sube Catalina,

sube, sube Catalina,

que Jesucristo te llama, sí, sí

que Jesucristo te llama.

Por la baranda del cielo

vestida de azul y blanco

se pasea Catalina, si si

se pasea Catalina…

Otra letra:

Por la baranda del cielo

se pasea una zagala

vestida de azul y blanco

que Catalina se llama.

Su padre era un perro moro,

Su madre una renegada,

todos los días de fiesta

su padre la castigaba

porque no quería hacer

lo que su madre mandaba.

Le mandó hacer una rueda

con cuchillos y navajas,

la rueda ya estaba hecha,

Catalina arrodillada

Y bajó un ángel del cielo

con su corona y su palma.

Sube, sube, Catalina,

que el Rey del Cielo te llama.

Subió Catalina al Cielo

como una buena cristiana.

 

SAN SERENÍ

(Rodríguez Marín,1882)

"San Serení der monte,

San Serení corté (?)

Yo como güen cristiano,

yo m' arrodiyaré."

"San Serení

de la güena, güena bi.

Hacen los zapateros

así, así, así."

 

TENGO UNA MUÑECA

(Rodríguez Marín,1882)

"Tengo una muñeca

vestida de azul,

con camisa nueva

y su canesú.

La saqué a paseo

Se me resfrió

y la tengo en cama

con mucho dolor."

            Rodrigo y Fortún (1934) recopilaron la siguiente letra:

“Tengo una muñeca

vestida de azul,

con su camisita

y su canesú.

La saqué a paseo

se me constipó,

la tengo en la cama

con mucho dolor.

Dos y dos son cuatro,

cuatro y dos son seis,

seis y dos son ocho

y ocho dieciséis.

Y ocho veinticuatro

y otro treinta y dos,

ánimas benditas,

me arrodillo yo.”

 

ZAPATILLA

Conocido también como corre zapatín y jostra (suela del calzado). Consiste en que los jugadores, sentados en el suelo muy juntos, van pasando una zapatilla por debajo de sus piernas y el que está en el centro tiene que acertar donde se encuentra la jostra.

A veces se establecen coloquios como el siguiente:

Jugador: Quiero que me arreglen esta zapatilla.

Corro: Vuelve dentro de 10 minutos

J.: (cuenta hasta 10 y vuelve pero le dicen):

C.: No está lista tu zapatilla.

J.: La llevaré de todas maneras

y tiene que acertar quien la tiene.

Otras veces cantan:

Florín, florán,

por aquí pasó el dedal...

González Largo (1983) lo denomina zapatacorra y lo describe así:

"...varios sentados en el suelo, formando corro, dentro del cual queda uno que le tocará hacer de penitente, hasta que consiga averiguar quién tiene la zapatilla con la que le irán dando golpes en la espalda con mucha rapidez, con el fin de que le sea difícil saber quién ha sido. La zapatilla sigue de mano en mano, por el exterior del corro, cambiándola cada vez que el del corro trata de cogerla y seguirá recibiendo zapatillazos mientras no la coja. Los del corro dan el zapatillazo y con toda rapidez vuelve la zapatilla a correr por detrás de todos y de cada uno de los que forman el corro, diciendo a coro y también muy rápidamente: ¡Corra, corra, corra!"

 

BI BLIOGRAFÍA

 

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