JUEGOS DE CORRO
De Fotofórum. Biblioteca Pública de León
Profesor Honorario de la Universidad de León
Corro es una palabra que tiene distintos significados, entre ellos
destaco que en León es una formación de
animadores que se colocan de esa determinada forma para seguir más de cerca los
avatares de los combates de lucha leonesa "aluches" (ahora el corro
lo montan los organizadores), pero al que me voy a referir es una recreación que
el Diccionario de la Real Academia no registra como juego de niñas hasta 1970, que
en 1983 dice que es un juego de niños y en las siguientes ediciones lo define solamente
como juego de niñas y por fin la del Tricentenario resuelve el asunto del sexo
y dice que es “juego infantil en el que los participantes forman un círculo
cogiéndose las manos y cantan dando vueltas en derredor”. Advierto que cuando lo
sé incluyo su desarrollo y cuando no las letras de las canciones solamente. Desarrollan
la organización temporal y la percepción y estructuración del espacio y, desde
luego, la coordinación motriz dinámica general. Son muchos y cada uno de ellos
con sus variantes; a veces forman un círculo, otras un semicírculo y hasta dos
hileras enfrentadas que andan hacia delante y hacia atrás. Cantan, recitan,
escenifican estrofas o establecen coloquios. Están jugando al corro en alguna
de sus múltiples modalidades.
Antonio Machado en Canciones canta a los corros así:
“Mientras danzáis en corro,
niñas, cantad:
Ya están los prados verdes,
ya vino abril galán.
A la orilla del río,
por el negro encinar,
sus abarcas de plata
hemos visto brillar.
Ya están los prados verdes,
ya vino abril galán.”
En https://www.poetasandaluces.com/poema/56/
MODALIDADES
A LA LATA
(Versión popular)
A la lata, al latero,
a la hija del chocolatero,
que viva la lata,
que viva el latero,
que viva la hija del chocolatero.
Que sí, que no,
que en mi caso mando yo.
Jugando a la lata, al latero
a la hija del chocolatero...
Pelegrín (1984) recoge esta letra:
“A la lat
al later
a las hijas del chocolatero.
Que me han dicho
que se van a casar
con los hijos
del Chiquiti, Chiquiti,
del Chiquiti, chan.”
Otra letra:
A la lata, al latero,
a la chica del chocolatero.
A la a, a la a,
Mariquita no sabe planchar.
A la e. a la e,
Mariquita no sabe barrer.
A la i, a la i,
Mariquita no sabe zurcir.
A la o, a la o,
Maraquita no sabe el reloj.
A la u, a la u,
Mariquita eres tú.
A LAS OLLAS DE MIGUEL
De este corro dice el Diccionario de Autoridades
que es un “juego de muchachos, que hacen formando una rueda, y dadas las manos,
dicen una coplilla que empieza:
A las ollas de Miguel
que están cargadas de miel...
y acabada van volviendo cada uno de ellos la espalda hacia dentro de la
rueda y cuando acaban de volverse todos, repiten la copla, dándose unos a otros
con las asentaderas, sin soltarse las manos.”
AL PASAR POR EL CUARTEL
Se juega en dos filas que mientras cantan baten palmas. El que está en
medio hace lo que le manda cada uno de los versos. En el 4 dar una bofetada a
alguien. En el 12, un pisotón y en el 24 sacar a alguien al centro.
Al pasar por el cuartel,
se me cayó un botón
y vino el Coronel
a pegarme un bofetón.
Qué bofetón me dio
el cacho de animal,
que estuve quince días
sin poderme levantar.
Las niñas bonitas
no van al cuartel,
porque los soldados
las pisan un pie.
Oiga usted, soldado,
no me pise un pie
que soy pequeñita
y me puedo caer.
Si eres pequeñita
y te puedes caer,
te compras un vestido
de color café.
Cortito por delante,
cortito por detrás,
con cuatro volantitos
¡Adiós, mi Capitán!
ALALIMÓN
"Juego de muchachos que verifican éstos dividiéndose en dos bandos
que, puestos unos frente a otros, y asidos aquéllos de las manos, avanzan y
retroceden a la vez cantando alternadamente unos versos que empiezan con el
estribillo 'alalimón, alalimón.” (Salvat)
Es un juego en el que se canta, pero también se corre persiguiendo a
los adversarios hasta tocarlos, por lo tanto desarrolla, además de cualidades
perceptivas, la velocidad de desplazamiento de los participantes.
Algunos lo denominan al alirón, otros al alimón, los de
más allá a la limón y los diccionarios lo recogen como alalimón.
Versión leonesa (dos modalidades): dos equipos en dos filas
enfrentadas; los jugadores de cada una de las filas están cogidos de las manos.
Equipo 1
Alalimón, alalimón
la fuente se ha caído
(mientras cantan han ido avanzando hasta el centro del terreno de
juego).
Equipo 2 (mientras avanza)
Alalimón, alalimón
mandarla componer.
Equipo 1
(retrocede de espaldas)
Alalimón, alalimón
no tenemos dinero.
Equipo 2
(retrocede de espaldas)
Alalimón, alalimón
nosotros lo tenemos.
Equipo 1
(avanza)
Alalimón, alalimón
¿de qué es ese dinero?
Equipo 2
(avanza)
Alalimón, alalimón
de cáscara de huevos.
Equipo 1
(retrocede de espaldas)
Alalimón, alalimón
¿dónde lo meteremos?
Equipo 2
(retrocede de espaldas)
Alalimón, alalimón
en un puchero nuevo.
Equipo 1
(avanza)
Alalimón, alalimón
¿dónde lo colgaremos?
Equipo 2
(avanza)
Alalimón, alalimón
en un clavo de acero.
Finalizados canción y desplazamientos, se quedan los dos equipos frente
a frente separados, aproximadamente, un metro, al borde de una zona que llaman
zona de nadie. Entonces el capitán del nº 1, grita: ¡Puente, agua, viento! y el
del nº 2, contesta: ¡Dinero perdido y tiempo!
Ese ¡tiempo! es la señal de salida para que el equipo nº 2 vuelva
corriendo a su garita mientras los del nº 1, los persiguen e intentan tocarlos
para eliminarlos.
La segunda modalidad encontrada en León es que la canción y
desplazamientos se realizan igual que la anterior, pero al finalizar, los
primeros de cada fila se cogen de las manos, forman un puente y los demás se
colocan en hilera y enlazan con el juego pase misí, pase misá.
Según Córdova (1980) se juega así: "Al
álimon se canta en corro, danzando dos niñas prendidas por las manos, con los
brazos elevados en forma de arco; las demás niñas se colocan delante, unas
detrás de otras, cogidas por la cintura y todas ellas cantan alternativamente;
o bien se colocan en dos grupos en filas, de frente, y cada grupo que canta se
adelanta y retrocede, sin volver la espalda. Al terminar la letrilla, las dos
niñas levantan los brazos en forma de puente, por donde pasan todas. Al pasar
la última le preguntas ¿Con quién quieres ir, con Rosa o con Jazmín? Y
designado el nombre pasa a colocarse detrás de la elegida, cogiéndola por la
cintura. En esta forma se repite el cantar, hasta que todas las niñas han
pasado por debajo del puente y elegido una de las dos. Entonces Rosa y Jazmín,
puestas a la cabeza de cada fila, se agarran de las manos y tiran hacia atrás
los dos grupos, hasta que resulta una fila vencedora, dándose por terminado el
juego.
Al álimon se realiza también como juego, sin baile. Las niñas de
adelante cantan los dos primeros versos, y las otras contestan con los otros
dos, mientras desfila una hilera por la cabeza de puente que presenta la
columna de la otra hilera."
Esta es la letra que citado autor recogió:
"Al álimon, al álimon,
el puente se ha caído,
al álimon, al álimon,
mandadle componer.
Al álimon, al álimon,
no tenemos dinero.
Al álimon, al álimon,
nosotras lo tenemos.
Al álimon, al álimon,
de qué es ese dinero.
Al álimon, al álimon,
de cáscaras de huevo.
Al álimon, al álimon,
pasen los caballeros.
Al álimon, al álimon,
nosotras pasaremos
Al álimon, al álimon,
el puente se arregló.
Al álimon, al álimon,
el juego se acabó."
Pelegrín (1990) dice que la letra de Al alimón es la siguiente:
“Al alimón, al alimón
que se ha roto una fuente
al alimón, al alimón
mandarla componer
al alimón, al alimón
no tenemos dinero
al alimón, al alimón
nosotros sí tenemos
al alimón, al alimón
de qué es ese dinero
al alimón, al alimón
de cascarón de huevo
al alimón, al alimón
corran los caballeros.”
Ledesma (1613) recogió esta otra:
"Ora lirón, lirón,
caydas fon las puentes:
mandaldas adobar."
Celaya (1981) dice: "La tonada Al
alimón que se oye algunas veces como canción de rueda... se representa también
mímicamente." Esta es la letra que
él recogió:
"¡Al alimón, al alimón,
que se ha roto la fuente!
¡Al alimón, al alimón!
mandarla componer.
¡Al alimón, al alimón!
no tenemos dinero.
¡Al alimón, al alimón!
nosotros sí tenemos.
¡Al alimón, al alimón!
pasen los caballeros.
¡Al alimón, al alimón!
nosotros pasaremos.
¡Al alimón, al alimón!
¿de qué es ese dinero?
¡Al alimón, al alimón!
de cáscara de huevo.
¡Al alimón, al alimón!
el puente se arregló.
¡Al alimón, al alimón¡
el canto se acabó."
Castro (1985) lo incluye como canción para
el columpio, con una letra que comienza con Al alimón, al alimón. Más adelante
clasifica este juego como canción para filas o grupos con esta letra:
"Al álimon, al álimon
que se ha roto la fuente.
Al álimon, al
álimon,
mandadla componer.
Al álimon, al álimon,
no tenemos dinero.
Al álimon, al álimon,
nosotros lo tenemos.
Al álimon, al álimon
¿con qué la arreglaremos?
Al álimon, al álimon,
con cáscaras de huevo."
Afirma que alimon, libon, liron, son palabras que se usan en canciones
infantiles parecidas desde el siglo XVI al menos y que le parecen corrupciones
de libon que es griego corrupto de loipon, que ha dado lipon-libon y significa el postrero. Por parecido
fonético, los chiquillos han variado a liron y álimon.
En la obra Cantos populares españoles, Rodríguez Marín
(1882) recopila:
"Alálimo, alálimo.
La fuente 'stá rota.
Alálimo, alálimo.
Mandarla componé.
Alálimo, alálimo.
Con cascarón de güebo.
Alálimo, alálimo.
No tenemos dinero.
Alálimo, alálimo.
Pedírselo ar compañero.
Alálimo, alálimo.
Nosotros lo tenemos.
Alálimo, alálimo.
Pasen los cabayeros."
Otra letra:
A la lima, a la limón,
la fuente se ha caído.
A la lima, a la limón,
mandadla componer.
A la lima, a la limón…
Termino con Juan R. Jiménez que dice en los Juegos en el patio de la
calle nueva:
"Al alimón, al alimón, que se ha roto la fuente.
¡Y como decían las niñas 'los caballeros'!
¡Que honda impresión me hacía a mí aquello!
¡Pasen los caballeros!
¡Nosotras pasaremos!
¡Los juegos de los niños! ¡Qué sentido de eternidad tienen,
de fe, de creencia..."
ALREDEDOR DEL PALACIO
En esta canción
anda al corro sin cogerse de las manos y se gesticula durante toda ella.
Alrededor del palacio hay barandillas, hay barandillas,
se pasean colegiales por las orillas, por las orillas,
¡ay! niña si te preguntan si tienes novio,
contéstale sin vergüenza que tienes cuatro:
el primero es un hijo de un boticario
que me regala jarabes para el catarro;
el segundo es un hijo de un peluquero
que me regala "peluques" y me "enriza"
el pelo;
el tercero es un hijo de un pastelero
que me regala confites y caramelos
y el cuarto ya no lo digo que es San Madeo
que me regala vestidos de terciopelo
y en el medio del vestido hay un cartel,
con un letrero que dice ¡Viva Madeo!
Lo traen Caro y el Diccionario
de Autoridades y coinciden en la descripción que hacen de él del que
dicen que se ejecuta echando suertes para que uno se quede fuera y los demás,
dados de la mano, forman una rueda y, dando vueltas mientras dicen "ande
la rueda y coz con ella", van tirando coces al que ha quedado fuera, el
que procura, aunque sea recibiendo algunas patadas coger a uno de los que andan
en la rueda. Si lo logra se cambian los papeles.
Similar es este otro que también trae el Diccionario de Autoridades
como Coz que le dio Periquillo al jarro, se juega también dando vueltas
y cogidos de las manos, en corro, defendiéndose del de fuera a base de coces.
La diferencia está en que van cantando:
"Coz que le dio Periquillo al jarro,
coz que le dio que le derribó."
ANILLITO
"Es diversión muy sencilla / jugar a la sortijilla" (Aleluya del s. XIX)
Todos sentados en corro, excepto uno, éste con las manos juntas y
estiradas lleva un anillo u otro objeto pequeño y, por turno, finge que lo
deposita en las manos de los demás jugadores, que también las tienen juntas y
estiradas. Cuando lo ha dejado dice:
Un anillo se ha perdido
de este corro no ha salido.
Que lo busque...
(designa a uno para que acierte quién lo tiene)
En Valtuille de Abajo (León) se juega con una piedrecita y se denomina curruchadín.
El/la que lleva la piedra va diciendo:
Al curruchadín, curruchadín
guárdalo bien guardadín
que ahí te queda.
En otros lugares es conocido como polvorón y también como orón,
según sea la letra que acompaña al juego:
El orón (polvorón) está en mis manos
en mis manos está el...
el que no lo adivine
se llevará un...
El Diccionario Enciclópedico Salvat lo registra como sortija.
En nota a pie de página 52, Chateau (1973),
trae el Juego de Nicolás del que dice: “El juego tiene tres actores:
el grupo, el ocultador y el buscador. Cada miembro del grupo está sentado y
tiene delante de él, entre sus piernas, su gorra o su boina. El ocultador,
pasando delante de la fila, hace ademán de poner algo en cada boina; debe meter
la mano en ella, pero no pone la piedra más que en una sola. El buscador debe
adivinar dónde está la piedra. A veces, no esconde nada, pero el ocultador dice
solamente en voz baja a uno de los jugadores, que el elegido es él. El
ocultador puede hasta no designar a nadie y guardar él mismo la piedra en la
mano.
Mientras que el ocultador representa su papel, todo el grupo canta al
mismo tiempo: esconde, esconde Nicolás; si tú lo tienes no lo digas, con un
ritmo lento de melopeya...
El ocultador, cuando llega a los últimos jugadores de la fila, puede,
para abreviar, hacer rápidamente el ademán de poner su mano en las boinas sin
hacerlo realmente. Cuando ha terminado se restablece el silencio y el ocultador
inicia con el buscador el siguiente diálogo:
Ocultador: Hombrecito ¿qué buscas?
Buscador: Una mujercita que se ha perdido.
O: ¿En quién la encuentras?
B: En...
Si, al cabo de tres pruebas, es decir, de tres veces sucesivas en que
se oculta la piedra, el buscador no la ha encontrado, debe recibir una
azotaina.”
El traductor añade: “Cuando uno de los jugadores debe ser castigado
porque no ha adivinado con bastante rapidez, es castigado algo así como lo era
el desertor romano. Sus camaradas se colocan en dos filas opuestas entre las
cuales debe pasar cierto número de veces... Al pasar es golpeado en la espalda
por los otros niños, con un pañuelo anudado.
ARROYO CLARO.
La letra que traen Rodrigo y Fortún (1934) es
la siguiente:
“Arroyo claro,
fuente serena,
quién te lava el pañuelo
saber quisiera.
Me le ha lavado
una serrana,
en el río de Atocha
que corre el agua.
Una le lava,
otra le tiende,
y otra le tira rosas
y otra claveles.
Tú eres la rosa,
yo soy el lirio,
¡quién fuera cordón verde
de tu justillo,
para entrar en tu cuarto
y dormir contigo!”
Esta es la que recopiló Rodríguez Marín (1882):
“La niña
Que vino de Sevilla
y trajo
Un delantal de majo
Y ahora
El delantal se ha roto,
La niña llora.
Y yo le digo:
Cara de sol y de luna,
Vente conmigo.
Arroyo claro,
Fuente serena,
Quién te lava el pañuelo
Saber quisiera.
Uno lo lava
Otro lo tiende,
Otro le tira rosas
Y otro claveles.
Claveles,
En tu jardín los tienes
Sembrados,
Blancos y colorados;
Lechugas.
¡Para qué quieres niña,
tanta hermosura.”
Letra recogida
en Babia (León)
Arroyo claro,
fuente serena,
quién te lavó el pañuelo,
saber quisiera.
Que lo ha lavado
una chavala
en el río Sil
que corre el agua.
CACAROL
Se colocan los jugadores en fila, agarrados de la mano, el primero
comienza a desplazarse girando alrededor de uno que ha quedado de poste y no
para de darle vueltas hasta que todos se enrollan formando un caracol para, a
continuación, andando en sentido contrario deshacer la espiral. Mientras se
desplazan cantan:
Caracol - col - col
saca los cuernos al sol
que tu madre y tu padre
ya los "sacó"
Ledesma, Juegos de noche buenas, (1605) dice:
“Caracol saca tus hijuelos
Al sol”
Rodríguez Marín (1882), recoge las letras siguientes:
"Caracol, caracol,
saca los cuernos al sol;
que si no, biene tu agüela
con un palo de jiguera
y te rompe la cabeza."
“Caracol, caracol,
saca los cuernos al sol
que tu padre y tu madre
también los sacó.”
CASÓME MI MADRE
(Recogido en la zona de Gordón, León). Además de ir bailando en corro,
cuando se dice la palabra "pinche" hay que pinchar con el dedo a la
de la derecha. En la última estrofa cuando se dice "zumba" "de
zamba" hay que darle una culada a la de la derecha y otra a la de la
izquierda y después de "culo" y "cara" hay que dar un salto
hacia adelante y otro hacia atrás.
Casóme mi madre con un pulido pastor,
no me deja ir a misa, ni al rosario ni al sermón,
quiere que me quede sola en casa remendándole el zurrón
y al regañín y al regañán no se lo tengo que remendar.
El baile del pinche es una tonada,
el baile del pinche nadie lo baila,
pínchelo usted, vuélvalo a pinchar
que ya viene la hora de ganar el pan.
De zumba, de zamba,
de culo y de cara.
¿CÓMO PLANTA USTED LAS FLORES?
(Versión popular)
Corro: ¿Cómo planta usted las flores?
A la moda, a la moda.
¿Cómo planta usted las flores?
A la moda del país.
Jugador/a: Yo las planto con el...
(dedo, pie, culo...y se hace el gesto)
a la moda, a la moda...
Yo las planto con el...
A la moda del país.
CON LA RUECA Y EL HUSO
(Recogido en Villacorta, León). Los jugadores cogidos de las manos
forman corro desplazándose en un sentido. Uno de ellos se queda en medio del
corro y cantan:
Con la rueca y el huso anda tu madre,
buscándote un novio de calle en calle.
Vaya una chica, chica que hay en el corro,
vaya una chica, chica para un socorro.
El jugador que está dentro del corro escoge a uno de los que lo forman
y los demás cantan:
Es (nombre del elegido) del alma
la flor del huerto donde tiene (su novio/amigo)
los ojos puestos.
En ese momento, los que están en el centro del corro, se ponen frente a
frente con manos a las caderas y mediante giros del tronco hacen chocar sus
codos y el corro sigue cantando:
la espada de ese cadete
dicen que la tengo yo
la tiene una amiga mía
prendida del corazón.
El juego continúa, cambiándose los papeles, en una rueda sin fin.
Celaya (1981) la
incluye como canción de corro y asegura que "la forma canónica, por
decirlo así, del dengue-dengue, la encontramos en León:"
"Si te dan chocolate
güi, güi,
tómalo boba,
dengue, dengue, dengue,
tómalo boba,
lirón, lirón, lirón,
que la reina de España,
güi, güi,
también lo toma,
dengue, dengue, dengue,
también lo toma,
lirón, lirón, lirón.
La mujer que no come
güi, güi,
con su marido,
dengue, dengue, dengue,
con su marido,
lirón, lirón, lirón,
lo mejor del puchero,
güi, güi,
se lo han comido,
dengue, dengue, dengue,
se lo han comido,
lirón, lirón, lirón."
En Jerez de la Frontera, durante las Navidades se cantaba en zambombas,
con la misma música, esta letra:
Si el río de Cartuja
güi, güi, güi,
fuera de vino,
dengue, dengue, dengue,
fuera de vino,
lito, lito, lito,
cuanto borracho hubiera
güi, güi, güi,
por el camino,
dengue, dengue, dengue,
por el camino,
lito, lito, lito.
Apolinaire y col. (1986) con el título de La
reina de Sevilla traen esta letra y dicen que se juega así: “Los niños
están colocados por parejas, con las manos en forma de trenza, y distribuidos
por todo el espacio. Van rebotando mientras cantan y hacen 1/2 vuelta para
cambiar de dirección sobre el tercer lairó.”
“La reina de Sevilla,
güi, güi, güi
tiene un perrito
chiqui, chiqui, chi;
tiene un perrito,
lairó, lairó, lairó.
Que le barre la casa
güi, güi, güi
con el rabito
chiqui, chiqui, chi;
con el rabito
lairó, lairó, lairó.
Y le friega los platos
güi, güi, güi
con el hocico
chiqui, chiqui, chi;
con el hocico
lairó, lairó, lairó.”
Herrero
(1986) lo denomina la chata merengüela (sic) y trae esta letra:
“La chata merengüela
guí, guí, guí
como es tan fina
trico, trico, tri
como es tan fina
lairón, lairón, lairón.
Se pinta los colores
guí, guí, guí
con gasolina
trico, trico, tri
con gasolina
lairón, lairón, lairón.
Y su madre le dice
guí, guí, guí
quítate eso
trico, trico, tri
quítate eso
lairón, lairón, lairón.
Que va a venir tu novio
guí, guí, guí
a darte un beso
trico, trico, tri
a darte un beso
lairón, lairón, lairón
lairón, lairón, lairón.
DON JUAN, DON JUAN
Los jugadores se toman de las manos y se colocan formando un
semicírculo. Los que están en los extremos establecen el diálogo siguiente:
¡Don Juan, don Juan!
Señor, señor.
¿Cuántos panecillos hay en el horno?
Veinte y uno quemado.
¿Quién lo quemó?
La perrita traidora.
¡Pues prenda, prenda por traidora
a esa pícara ladrona!
Repitiendo la última frase, que es coreada por los demás, el primer
jugador de una de las filas avanzará arrastrando a toda la hilera y pasará por
debajo del arco que, con los brazos levantados, forman el primer jugador de la
otra fila y su compañero más inmediato, de tal manera que al terminar, éste
quedará de espaldas y con los brazos cruzados. Comienza de nuevo en juego hasta
que todos quedan de espaldas excepto los dos primeros. Al ocurrir lo anterior,
uno de los que están a la cabeza de la fila le dice al otro, para lo que lo
transmita: "Por ahí vienen los moros ¿Qué hacemos?". Contestan los
demás, seguidamente, "tirarnos al mar". Dicho lo último se sueltan
unos de otros y echan a correr.
¿DÓNDE ESTÁN LAS LLAVES?
También se le conoce como El castillo. Los jugadores se colocan
en dos filas, dándose frente, con los brazos cruzados, por delante del pecho,
de tal manera que le dan su mano derecha al compañero de la izquierda y su mano
izquierda al compañero de la derecha.
Entre ambas filas se coloca una pareja de jugadores.
Pareja (avanzan en el verso 1 y retroceden en el 2)
Yo tengo un castillo matarile, rile, rile;
yo tengo un castillo matarile, rile, ron (paran).
Corro (avanzan y retroceden igual)
¿Dónde están las llaves matarile, rile, rile?
¿Dónde están las llaves matarile, rile, ron?
(P) En el fondo del mar, matarile, rile, rile;
en el fondo del mar matarile, rile, ron.
(C) ¿Quién las irá a buscar matarile, rile, rile?
¿Quién las irá a buscar matarile, rile, ron?
(P. Pues irá (lo nombran) matarile, rile, rile,
pues irá... matarile, rile, ron.
(C) ¿Qué le vais a regalar matarile, rile, rile?
¿Qué le vais a regalar matarile, rile, ron?
(P) Una linda muñequita matarile, rile, rile;
una linda muñequita matarile, rile, ron.
(C) Eso sí que le gusta matarile, rile, rile;
eso sí que le gusta matarile, rile, ron.
(También pueden decir "eso sí que no le gusta...y
entonces la pareja tiene que ofrecer otro regalo).
(P) La venimos a buscar matarile, rile, rile;
la venimos a buscar matarile, rile, ron
(Se llevan a la designada colocándola entre las dos).
En alguna
variante todos cantan como final:
Celebraremos todas juntas,
todas juntas en unión
el 25 de Mayo
se celebra la función, chis-pon.
En otras se
intercala:
¿Qué oficio le podréis...?
Le pondremos...
Ese oficio sí (o no) le gusta...
En otras, al llevarse a la elegida, le ofrecen dos colores o dos
objetos para que elija uno y así van formando dos equipos para al final hacer
una especie de soga-tira.
Todavía hay otra variante y es la siguiente: se dividen los jugadores
en dos grupos y ponen a cada uno de sus componentes nombres. El objeto del
juego es acertarlos. Los grupos, enfrentados por filas, cantan:
Ambo, ato, matarile, rile, rile;
ambo anto matarile, rile, ron.
¿Qué quiere usted matarile, rile, rile?
¿Qué quiere usted matarile, rile, ron?
Quiero un paje matarile...
quiero un paje matarile...
¿Qué paje quiere usted matarile...?
¿Qué paje...?
En (dicen un nombre) puse el don matarile...
en... puse el nombre...
Ese paje sí (o no) lo tengo matarile...
Si ha acertado el nombre del elegido se lo llevan. Pierde el equipo que
antes se quede sin gente.
DÓNDE VAS ALFONSO XII
(Romance adaptado como juego de corro)
¿Dónde vas Alfonso Doce?
¿Dónde vas triste de ti?
Voy en busca de Mercedes
que ayer tarde no la vi.
Tu Mercedes ya se ha muerto
muerta esta está que yo la vi,
cuatro duques la llevaban
por las calles de Madrid.
Su carita era de lirio,
sus manitas de marfil,
el mantón que la cubría
era un rico carmesí.
Las botitas que llevaba
eran de un fino charol,
regaladas por Alfonso
el día que se casó.
Al subir las escaleras,
Alfonso se desmayó.
Al sentir los cañonazos,
Alfonso salió al balcón,
y oyó una voz que decía:
Señor rey, tened valor.
Por el fondo del palacio
una sombra vio venir.
Cuanto yo más me alejaba
más se venía hacia mí.
No te retires Alfonso,
no te retires de mí,
que yo soy tu linda esposa
que te vengo a despedir.
Los faroles del palacio
ya no quieren alumbrar
porque Mercedes ha muerto
y luto quieren llevar
EL CONEJO
Los jugadores, cogidos de la mano, forman corro. Uno de ellos queda
fuera (el conejo) hasta que es reclamado, entra y elige a otro/a niño/a,
mediante un beso.
El conejo no está aquí
se ha marchado esta mañana,
a la tarde volverá.
¡Ay! ya está aquí (entra el que está fuera)
haciendo reverencia tú besarás
a quien te guste más.
(El/la besado/a pasa a ser conejo y continúa el juego).
EL CORRO DE LA PATATA
Los jugadores, en número indeterminado, andan en círculo cogidos de las
manos mientras cantan:
Al corro de la patata
comeremos ensalada,
lo que comen los señores,
patatitas y limones (naranjitas y limones),
achupé, achupé
sentadita/o me quedé.
(Alfonso Usía en la página 7 del ABC del 15/10/2003 reflexiona sobre si
se dice en la letra de este corro “achupé” o “atupé”.)
En el verso 5º se agachan y levantan y en el 6º se quedan sentados en
el suelo para, a continuación, levantarse y comenzar de nuevo canción y
desplazamiento en sentido contrario.
EL PATIO DE MI CASA
Tres versiones van ahí de este patio de mi casa tan particular:
El patio de mi casa es particular
cuando llueve se moja como los demás.
Agáchate y vuélvete a agachar
(Los jugadores, sin soltarse de las manos se ponen en cuclillas y en
pie rápidamente)
que las agachaditas no saben bailar.
h, y, j, k, l, ll, m, a,
que si tú no me quieres
otro guapo me querrá.
Chocolate, molinillo,
corre, corre que te pillo.
A estirar, a estirar
(El corro se amplía al estirar los jugadores
los brazos)
que el demonio va a pasar.
Otra modalidad:
El patio de mi casa es particular,
cuando llueve se moja, como los demás.
Chocolate, molinillo (se agachan y levantan),
corre, corre que te pillo.
A estirar, a estirar
(Se estira el corro para permitir que un niño entre)
que la coja va a pasar
(El que entró va saltando a la coxcojita por delante del corro).
Desde pequeñita me quedé chis-pun
(El cojo deja de saltar)
algo resentida de este pie, chis-pun.
Pues al andar es cosa muy bonita
disimular que soy una cojita
y si lo soy lo disimulo bien,
salte que te salte, te doy un puntapié,
con la punta de este pie, pie, pie.
(Al finalizar
la canción quedará uno de los del corro frente a la "cojita" y ese lo
será la próxima vez)
Otra modalidad:
El patio de mi casa es particular,
cuando llueve y se moja es como los demás.
Agáchate y vuélvete a agachar,
que los agachaditos no saben bailar.
H, y, j, k, l, ll, m, a
que si tú no me quieres
otra niña que querrá.
Chocolate, molinillo,
corre, corre que te
pillo.
A esperar, a esperar que la niña va a saltar.
EL RATÓN Y EL GATO
Todos los participantes en corro agarrados de la mano. Previo sorteo se
escogen dos participantes que harán, respectivamente, de gato y de ratón. Una vez
elegidos los demás giran en el mismo sentido y cantan
Ratón que te pilla el gato,
ratón que te va a pillar,
si no te pilla esta noche,
mañana te pillará.
Mientras los niños cantan, el ratón perseguido por el gato correrá haciendo zig-zag entre los
huecos formados entre los brazos de los participantes que podrán bajarlos para
impedir pasar al gato y alrededor del corro. El juego termina cuando el gato
toca al ratón.
Tener en cuenta que: a) El gato no puede romper el círculo, solo puede entrar si los niños del corro lo dejan pasar. b) El ratón debe salir del círculo como mínimo 3 veces. c) Cuando el gato atrape al ratón se elegirán a otros jugadores para representar cada uno de los papeles dos. d) Si tras 2 minutos de persecución el gato no atrapa al ratón, se da por finalizado el juego.
EL SEÑOR DON GATO
(Versión popular)
Estaba el señor don Gato
sentadito en su tejado
¡Marramiamau, miau, miau!
sentadito en su tejado.
Ha recibido una carta
que tenía que ser casado
¡Marramiamiau, miau, miau!
que tenía que ser casado
con una gatita parda
hija de un señor don Gato
¡Marramiamiau, miau, miau!
hija de un señor don Gato.
Con la emoción de la carta
se ha caído del tejado
¡Marramiamiau...!
Se ha roto siete costillas
y la puntita del rabo
¡Marramiamiau...!
y la puntita del rabo.
Ya lo llevan a enterrar
por la calle del mercado
¡Marramiamiau...!
Al olor de las sardinas
el gato ha resucitado
¡Marramiamiau...!
el gato ha resucitado.
Por eso dice la gente
siete vidas tiene un gato
¡Marramiamiau...!
siete vidas tiene un gato.
El sentido de la dirección de las vueltas del corro cambia cada vez que
dicen los jugadores ¡marramiamiau...!
EL TELEGRAMA
Lo he incluido entre los juegos de corro, aunque no se canta ni hay desplazamientos. Los jugadores se sientan en un círculo dándose las manos excepto uno que es el vigilante. El que comienza el juego dice: mando un telegrama a… (dice el nombre de uno de los jugadores) y entonces se van apretando las manos hasta que le llega al nombrado que contesta: recibido y éste será el encargado de mandar el siguiente telegrama. Mientras tanto, el que permanece de pie tiene que descubrir quién está apretando la mano a quién, si lo descubre, ese será el que ocupe el lugar del vigilante.
ELISA DE MAMBRÚ
(Rodrigo y Fortún, 1934)
“A Atocha va una
niña, ¡carabí!,
a Atocha va una niña ¡carabí!,
hija de un capitán,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
Qué hermoso pelo lleva, ¡carabí!,
qué hermoso pelo lleva ¡carabí!,
¿quién se lo peinará?,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
Se lo peina su tía, ¡carabí!,
se lo peina su tía, ¡carabí!,
con mucha suavidad,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
Con peinecito de oro, ¡carabí!,
con peinecito de oro, ¡carabí!,
y horquillas de cristal,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
Elisa ya se ha muerto, ¡carabí!,
Elisa ya se ha muero, ¡carabí!,
la llevan a enterrar,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
La caja era de oro, ¡carabí!,
la caja era de oro ¡carabí!,
la tapa de cristal,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
Encima de la tapa, ¡carabí!,
encima de la tapa, ¡carabí!,
dos pajaritos van,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
Cantando el pío, pío, ¡carabí!,
cantando el pío, pío, ¿carabí!,
cantando el pío, pa,
¡carabí, hurí, hurá!,
Elisá, Elisá, de Mambrú.
ESTABA LA PÁJARA PINTA
(Rodríguez Marín,1882)
"Estaba la pájara pinta
sentadita en el verde limón;
con el pico recoge la hoja,
con la hoja recoge la flor.
¡Ay mi amor!
M' arrodillo a los pies de María,
m' arrodillo porqu' es madre, mía.
M' arrodillo a los pies de mi hermana.
M' arrodillo porque me da gana.
De usté la media vuelta.
De usté la vuelta entera.
Pero no, pero no, pero no.
Pero no, que me da vergüenza.
Pero sí, pero sí, pero sí,
amiguita te quiero yo a ti."
HAN PUESTO UNA LIBRERÍA
Se distribuyen los participantes en dos filas enfrentadas y de cada una
de ellas sale uno que salta y danza por el centro. Cuando en la canción se dice
uno de los versos que se repiten, los bailarines se quedan parados frente a uno
de los otros jugadores, con las manos en las caderas y las mueven al ritmo de
la canción. Los jugadores que bailan cambian al finalizar la canción o antes,
según se acuerde.
Han puesto una librería,
con los libros muy baratos (bis)
con un letrero que dice:
aquí se vende barato (bis).
Torero dame la capa
que me voy a torear (bis),
que me ha dicho mi morena
que el toro me va a matar (bis).
A mí no me mata el toro
ni tampoco los toreros (bis)
a mí me mata una niña
que tenga los ojos negros (bis).
Y tú los tienes azules
morena, ya no te quiero.
Han puesto una librería...
JARDINERA
Se cogen los
jugadores de las manos para formar el corro, dentro de éste se coloca uno
(el/la jardinero/a) y mientras andan en rueda, cantan:
Corro
Al levantar una planta,
una jardinera vi
regando sus lindas flores
y al momento le pedí:
jardinera tú que riegas
en el jardín del amor,
de las flores que tú riegas
dime cuál es la mejor.
Jardinera/o
La mejor es una rosa
que se viste de color
del color que se me antoja
y verde tiene las hojas.
Tres hojitas tiene verdes
y otras tres tiene encarnadas
a ti te escojo (dice el nombre de la elegida)
por ser la más resalada.
Elegida o elegido
Gracias, gracias jardinera
por el gusto que has tenido
tantas niñas/os en el corro
y a mí sola/o has elegido.
La persona elegida hace de jardinero/a para la ronda siguiente.
Otra versión:
Jardinero tú que riegas
esas flores del jardín,
de las flores que tú riegas
dime cuál es la mejor.
La mejor es una rosa
que se viste de color
del color que se me antoja
y verde tiene la hoja.
Tres hojitas tiene verdes
las demás son encarnadas,
a ti te escojo capullo
por ser la más resalada.
Muchas gracias...
JOSÉ SE LLAMABA EL PADRE
(Recogido en Babia, León)
José se llamaba el padre,
Josefa la mujer
y un hijo que tenían,
también se llamaba José.
Cada vez que se comienza la canción de nuevo, se cambia el sentido de la dirección en la que se desplaza el corro.
De Juegos tradicionales infantiles en León
Caro (1694) relata este
diálogo:
- D. Diego. "...díganos vuestra merced si acaso ha encontrado por
ahí a Juan de las cadenas a hao que parece también de ese género de danza (Se
refiere a la danza honesta y útil para el ejercicio del cuerpo) porque se
engastan y encadenan los muchachos y pasan a la redonda."
- D. Fernando. "No se que ecos oigo allá en el libro 2 de Rerum
Natura, que Lucrecio me suena en los oídos diciendo..."
En nota a pie de la página 95, de la obra, Etienvre (1978) cita el ms.
84-I-17 de la Biblioteca Colombina y dice que en la misma se encuentra una nota
muy interesante, que reproduce de esta manera:
"Juego de Juan de las cadenas o compadre aho. Jueganlo así:
ponense los muchachos dados de las manos en forma de media luna, y el de una
punta dice al de la otra:
Compadre aho ¿Cuántos panes hay en el horno?,
y responde el otro: veintiuno y el quemado.
¿Quién lo quemó?
El perrillo traidor.
¿Quién anda en la huerta?
La perrilla tuerta.
¿Quién tiene tocado?
- el pañal cagado.
Y dicen todos: préndalo,
préndalo por soldado; y se van pasando y encadenando por debajo de los
brazos."
Ledesma (1613) lo trae así:
"EL IUEGO DE
P. A Fray Iuan de las cadenetas.
R. Que mandays señor?
P. Quantos panes ay en el arca?
R. Veynte y un quemado.
P. Quien los quemo?
R. Esse ladron que está cabe vos.
Pues passe las penas que nunca passo."
LA GALLINA CIEGA
Úbeda en su Pícara Justina lo cita así: “Tras esto le asestó el
sombrero sobre los ojos, no tanto por arroparle cuanto por arroparse con la
carpeta o sobremesa sin que lo columbras el labrador, a quien dejaba hecho
"pita ciega."
Este juego en el que vendan los ojos a uno de los jugadores hasta que
coge a otro y lo reconoce a base de palparlo y, entonces, éste es el vendado,
citado en la Novela Picaresca Española, fue representado por Goya en uno de sus
cartones para tapices. Es, por lo tanto, un famoso juego. Tengo constancia de
que en México se le conoce con el nombre de Mona, en Brasil es la Cobra
cega, en Argentina y Uruguay Gallo ciego y en Bolivia Ratoncito.
Se desarrolla escogiendo a un jugador o jugadora para que haga de
gallina y le tapan los ojos con un pañuelo o similar. Los demás, alrededor de
la gallina ciega, en corro: se agachan, se ponen de puntillas, hablan en un
lugar y se cambian a otro... hasta que alguno es pillado y reconocido. Si así
ocurre pasa a ser gallina, pero si no es reconocido sigue poniendo el que lo
hacía.
Modalidades
1. Los participantes, en corro, agarrados de las manos dan vueltas
hasta que la pita ciega los manda parar. Entonces se acerca a uno de ellos y
debe reconocerlo.
3. Pueden designarse dos gallinas.
4. Se establece el coloquio siguiente:
Corro: Gallinita ¿Qué has perdido?
Gallina: Una aguja y un dedal.
Corro: Pues da tres vueltas y lo encontrarás
Dicho y hecho, le dan tres -a veces cuatro- vueltas, medio se marea y a
buscar palpando.
5. Juego de las tinieblas. Se realiza en una habitación oscura en la
que no es preciso vendarse los ojos para no ver.
6. También con diálogo:
Corro: ¿De dónde vienes pita ciega?
Gallina: Del molino de la Maniega.
C.: ¿Qué comiste?
G.: Pito "asao"
C.: ¿Quién te lo ha "dao"?
G.: Mi "cuñao".
C.: ¿Guardásteme algo?
G.: Sí, entre unas pajinas.
C.: Pues, pita ciega, a buscarlo.
Rodríguez Marín
(1882) recoge la versión siguiente:
"Gayinita ciega,
¿Qué te s' ha perdío?
Una 'buja y un deá.
Pos échalo a buscá."
En su Nueva colección de juegos de prendas, Piferrer (1837) nos da
cuatro versiones de este juego de la gallina ciega, que recomienda para las
noches de mucho frío. En la primera de ellas dicen así:
"Corro: ¿Gallinita, ¿qué te se ha perdido?
Gallina: Los pollitos y el merendar.
Corro: Pues da tres vueltas, y velos á buscar."
La segunda, tercera y cuarta versión, responden a los títulos
siguientes: la gallina ciega con vista, la gallina ciega con varita y la
gallina ciega sentada.
Ledesma (1613) nos transmite esta letra del Juego de la gallina ciega
"P. ¿Qué venden en la tienda?
R. Espadas.
P. ¿Qué venden en la plaça?
R. Escaramojos.
P. Con ellos te saque los ojos
si vieres.
- R. Amén."
Covarrubias (1611) describe el juego así: "Tienen
los niños un juego que llaman de la gallina ciega, atando a alguno de ellos (a
quien cayó por suerte) una venda a los ojos que no pueda ver, y los demás le
andan alrededor tocando en el suelo con un çapato, y diziendo; Çapato acá; y
suelen darle en las espaldas con él; pero al que él diere palmada con la mano o
con el çapato, que trae en ella, entra en su lugar. El juego es muy
antiguo..."
Para el Diccionario de Autoridades (1726-1739)
el juego se ejecuta igual excepto en lo del zapato y en la forma de pillar pues
a diferencia de Covarrubias, hay que coger a alguno para poder cambiar de
gallina.
LA PUPILA FUE LA GATA
En este corro, aparte del grueso de jugadores/as, participan una
"madre" y un "doncel". Los jugadores se colocan en fila,
cogidos de las manos, dando frente al doncel y caminan hacia delante y hacia
atrás mientras cantan:
Doncel (hacia adelante)
La pupila fue la gata.
Corro (hacia atrás)
Bienvenida y condenada.
D. (hacia adelante)
¿De quién son tantas doncellas?
C. (hacia atrás)
Son mías que no son vuestras.
D. (hacia adelante)
De tantas me daréis una.
C. (hacia atrás)
De tantas no hay ninguna.
En ese momento se paran todos y el doncel -fingiendo enojo- hace ademán
de marcharse mientras dice: yo me voy muy descontento a los palacios del Rey, a
contárselo a la Reina y a mi señor que es el Rey.
El corro, mientras se agachan, exclama: ¡Vuelva, vuelva caballero, no
sea tan descortés, que de cien hijas que tengo la mejor será para usted!
Doncel (mientras toca la cabeza de cada uno/a). Esta no la quiero
porque es pelona. Esta tampoco porque es muy buena moza. Esta me la llevo que
parece una rosa, parece un clavel acabado de nacer. (Se lleva con él a la que
tocó la cabeza mientras decía "acabada de nacer".
LA RANA
Esta es la letra que traen Rodrigo y Fortún (1934):
“Cu-cú, cu-cú, cantaba la rana
cu-cú, cu-cú, debajo del agua,
cu-cú, cu-cú, pasó un caballero,
cu-cú, cu-cú, de capa y sombrero,
cu-cú, cu-cú, pasó una señora,
cu-cú, cu-cú, con falda de cola,
cu-cú, cu-cú, pasó una criada,
cu-cú, cu-cú, llevando ensalada,
cu-cú, cu-cú, pasó un marinero,
cu-cú, cu-cú,vendiendo romero,
cu-cú, cu-cú, le pidió un ramito,
cu-cú, cu-cú, no lo quiso dar,
cu-cú, cu-cú, se echó a revolcar.”
LA VIUDITA DEL CONDE DE CABRA
(Rodrigo y Fortún, 1934)
“Quién dirá que la carbonerita
quién dirá que la del carbón,
quién dirá que no soy casada,
quién dirá que no tengo amor.
La viudita, la viudita,
la viudita se quiere casar,
con el conde, conde de Cabra,
conde de Cabra de este lugar.
Yo no quiero al conde de Cabra,
conde de Cabra ¡triste de mí!,
yo no quiero al conde de Cabra,
conde de Cabra, sino a ti.”
Cela la cita así: “Y
una niña de dulcecita voz canta -¡Oh, el instinto!- los viejos versos de la
viudita del conde de Oré.”
En sus Juegos del anochecer, Juan Ramón
Jiménez, hace cantar así a "una niña forastera, que habla de otro
modo, la sobrina del Pájaro Verde, ...
Yo soy la viudiiitaaa
del conde de Orée..."
Desarrollo: Los jugadores, forman el corro, cogidos de las manos excepto
uno (la viudita) que queda fuera.
(Corro, dando vueltas)
Hermosa doncella que al prado venís
a coger las rosas de mayo y abril (se detienen).
(Viudita que penetra y se queda en el centro del corro)
Yo soy la viudita del conde de Oré
que quiero casarme y no sé con quién.
(Corro, hacen
una reverencia y dan vueltas)
Pues siendo tan bella, no hallaste con quién,
elige a tú gusto aquí tienes cien.
(Viudita, después de darse un garbeo por el corro)
Elijo a esta niña/o por ser la más bella,
la blanca azucena, de todo el jardín
(Salen ambos del corro cogidos del brazo)
(Corro, dando vueltas)
y ahora que hallaste la prenda querida,
feliz a su lado pasarás la vida.
El juego finaliza aquí o comienza de nuevo eligiendo a otra viudita.
Apolinaire y col. (1986), con el título de La
viudita traen la misma letra y la forma de jugar que sigue:
“Al principio de la canción se designa a un niño (la viudita) que canta
la primera estrofa (entretanto el corro gira alrededor de él). Al final de la
estrofa 1, el corro responde cantando la estrofa 2, sin parar de dar vueltas.
La estrofa 3 es cantada de nuevo por la viudita que escoge a otro niño y lo
introduce también en el centro del corro. El corro canta la última estrofa.”
LAS NIÑAS DE MERINO
Rodríguez Marín recogió esta letra:
“Madre, ¿quier’ usté que vaya
un ratito a l’ alameda
con las niñas de Merino,
que tienen buena merienda?
Al tiempo de merendar
se perdió la más bonita;
su padre l’ anda buscando
calle abajo, calle arriba.
Dónde la vino a encontrar,
en una palma metida
con un niño e quince años,
diciéndole: ¡Vida mía,
contigo m’ he de casar,
aunque me cueste la vida.
Mi padre tiene un peral
cargado de peras finas.
En la ramita más alta
cantaba una tortolita;
por la cola echaba sangre
y por el pico decía:
¡Que tontas son las mujeres
que de los hombres se fían!”
La versión que aportan Rodrigo y Fortún es la siguiente:
“Papá, si me deja usted,
papá, si me deja usted,
un ratito a la alameda,
un ratito a la alameda.
Con las niñas de Merino,
con las niñas de Merino,
que llevan rica merienda.
A la hora de merendar,
a la hora de merendar,
se perdió la más pequeña,
se perdió la más pequeña.
Su padre la fue a buscar,
su padre la fue a buscar,
calle arriba, calle abajo,
calle de Santo Tomás.
¿Dónde la vino a encontrar?,
¿dónde la vino a encontrar?
En un portal muy obscuro,
hablando con su galán.
Estas palabras decía,
estas palabras decía:
‘Contigo me he de casar,
aunque me cueste la vida.”
MAMÁ CHINA
(Versión popular)
Mamá china es un baile de moda
que se baila en Río de Janeiro,
con los brazos haciendo esas cosa
(ponen los brazos arriba y se mueven)
y al compás moviendo ese cuerpo
(mueven las caderas)
Mamá china cuando se acostaba,
mamá china se puso a llorar
(haciendo gestos de llorar ante otra persona)
porque quería bailar con el negrito,
con el negrito se puso a bailar
el chá, chá, chá.
MAMBRÚ SE FUE A LA GUERRA
Rodrigo y Fortún (1934) han recopilado la letra siguiente:
“Mambrú se fue a la guerra,
¡qué dolor, qué dolor que pena!
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá;
do, re, mi,
do re, fa,
no sé cuándo vendrá.
Si vendrá por la Pascua,
¡qué dolor, qué dolor, qué guasa!
si vendrá por la Pascua,
o por la Trinidad;
do, re, mi,
do, re, fa,
o por la Trinidad.
La Trinidad se acaba,
¡qué dolor, qué dolor, qué rabia!
La Trinidad se acaba,
Mambrú no viene ya;
do, re,
mi,
do re, fa,
Mambrú no viene ya.
Me he subido a la torre,
¡qué dolor, qué dolor, qué corre!
me he subido a la torre,
para ver si aún vendrá;
do, re,
mi,
do re, fa,
para ver si aún vendrá.
Allí viene su paje,
¡qué dolor, qué dolor, qué traje!
allí viene su paje,
¿qué noticia traerá?
do, re,
mi,
do re, fa,
¿qué noticia traerá?
Las noticias que traigo,
¡de dolor, de dolor, me caigo!
las noticias que traigo
dan ganas de llorar;
do, re,
mi,
do re, fa,
dan ganas de llorar.
Que Mambrú ya se ha muerto,
¡qué dolor, qué dolor, qué entuerto!
que Mambrú ya se ha muerto,
y le llevan a enterrar;
do, re,
mi,
do re, fa,
y le llevan a enterrar.
En caja de terciopelo,
¡qué dolor, qué dolor, qué duelo!
en caja de terciopelo,
con tapa de cristal;
do, re,
mi,
do re, fa,
con tapa de cristal.
Encima de la tumba,
¡qué dolor, qué dolor, qué zumba!
encima de la tumba
dos pajaritos van;
do, re,
mi,
do re, fa,
dos pajaritos van.
Cantando el pío, pío,
¡qué dolor, qué dolor, qué frío!
cantando el pío, pío,
cantando el pío, pa;
do, re,
mi,
do re, fa,
cantando el pí, pa.
Otra versión del Mambrú es la que trae Hernández
de Soto (1884) que dice:
“Este es el Mambrú señores,
que se cantará al revés.
¿Ha visto V. a mi marido
en la guerra alguna vez?
Mi marido es un buen mozo
vestido de aragonés,
y en la punta de la lanza
lleva un pañuelo
irlandés,
que le bordé cuando niña
cuando niña le bordé.”
Con anterioridad Machado (1882) había
recopilado en su El juego de la rueda esta otra:
“Este es el Mambrú, señores, (bis)
Que se cantará al revés. (bis)
¿Ha visto usted a mi marido (bis)
En la guerra alguna vez?(bis)
Si acaso lo hubiere visto (bis)
Déme usted las señas de él. (bis)
Mi marido es un buen mozo (bis)
Vestido de aragonés. (bis)
En la punta de lanza (bis)
Lleva un pañuelo francés (bis)
Que lo bordé cuando niña (bis)
Cuando niña lo bordé. (bis)
Siete años lo he esperado (bis)
Y otros siete esperaré; (bis)
Si a los siete no ha venido (bis)
Monjita me meteré: (bis)
Monjita de Santa Clara, (bis)
Monjita de Santa Inés. (bis)
Y las tres hijas que tengo (bis)
¿Dónde las colocaré? (bis)
La mayor en Santa Clara. (bis)
La otra en Santa Inés, (bis)
Y la más chiquetita,
Con ella me quedaré,
Pá que me barra y me limpie
Y me guise de comer, (bis)
Y me lleve de la mano (bis)
En casa del coronel
(bis)
Á que me dé una peseta (bis)
Para mañana comer. (bis)
Unos años más tarde y con el título de ¿Ha visto usted a mi
marido...? Rodrigo y Fortún (1934) aportaron la letra, a la que acompañaron
partitura, siguiente:
“Este es el Mambrú, señores,
este es el Mambrú, señores,
que ahora se canta al revés,
que ahora se canta al revés.
¿Ha visto usted a mi marido,
ha visto usted a mi marido,
en la guerra alguna vez
en la guerra alguna vez?
Si le he visto, no me acuerdo,
si le he visto no me acuerdo,
deme usted las señas de él,
deme usted las señas de él.
Mi marido es un buen mozo,
mi marido es un buen mozo,
alto, rubio, aragonés,
alto, rubio, aragonés.
En la punta de lanza,
en la punta de la lanza,
lleva un pañuelo bordé,
lleva un pañuelo bordé.
Que le bordé siendo niña,
que le bordé siendo niña,
siendo niña le bordé,
siendo niña le bordé.
Y otro que le estoy bordando,
y otro que le estoy bordando,
y otro que le bordaré,
y otro que le bordaré.
Por la señas que me ha dado,
por las señas que me ha dado,
su marido muerto es,
su marido muerto es.
Siete años le he esperado,
siete años le he esperado,
siete más le esperaré,
siete más le esperaré.
Si a los catorce no viene,
si a los catorce no viene,
monjita me meteré,
monjita me meteré.
Y un hijito que de él tengo,
y un hijito que de él tengo,
frailecito yo lo haré,
frailecito yo lo haré.
Y si no quiere ser fraile,
y si no quiere ser fraile,
entrará a servir al rey,
entrará a servir al rey.
Que donde ha muerto su padre,
que donde ha muerto su padre,
también podrá morir él,
también podrá morir él.”
MARÍA CALZONES
(Versión popular)
Esa que está en el medio
es María calzones.
La culpa la tiene su madre
que se los pone.
Que resaladiña, que dame la mano (bis).
El día que yo me muera
me entierran en un cajón,
saqué la manita fuera
y me la comió un ratón.
Uno/a de los jugadores/as se coloca en el centro del corro, los demás
giran cogidos de las manos. Cuando se dice el verso 5º, el del centro saca a
otro de los jugadores al centro, el corro se abre formando dos filas y los que
están en el centro se pasean entre ambas filas saludando, bailando, etc.
mientras se cantan los versos 6º, 7º, 8º y 9º. Al final se queda en medio la
segunda persona que salió y comienzo de nuevo canción y giros.
MARINERO
(Versión popular)
Soy capitán (bis)
de un barco inglés (bis)
y en cada puerto tengo una mujer.
La rubia es (bis)
sensacional (bis)
y la morena tampoco está mal.
Si alguna vez (bis)
me he de casar (bis)
con la española
una y nada más.
Desarrollo: Dos filas enfrentadas con uno que se pasea entre ellas que
debe hacer lo siguiente: en el verso 1, saludar militarmente a una de las
personas participantes y desde el verso 2 al 9 mover las caderas frente a
otras, para en el verso 10 elegir a quien más le guste.
Este juego de corro, seguramente, se ha tomado de una marcha militar. recuerdo
que en mis tiempos de “caballero cadete” de la Instrucción Premilitar Superior
(Milicias Universitarias), mientras desfilábamos con el “mosquetón” al hombro, cantábamos
la letra anterior y se añadía
Adiós, adiós
mi lindo marinero,
adiós, adiós.
Adiós, adios
si sabes que te quiero,
hasta que el barco
se pierda en altamar.
MAYO
(Rodrigo y Fortún, 1934).
“Una tarde
fresquita de mayo,
cogí mi caballo,
me fui a pasear
por la senda
donde mi morena
gentil y risueña
solía pasar.
Yo la vi que cogía una rosa,
yo la vi que cortaba un clavel;
yo le dije: ‘Jardinera hermosa,
¿me das una rosa del rico vergel?’
Y la niña me dijo al instante:
‘Cuantas quiera yo le daré,
si me jura que nunca ha tenido
flores en la mano de otra mujer.’
Se lo juro por mi amor constante,
se lo juro y se lo juraré,
que son éstas las flores primeras
que cojo de manos de una mujer.”
ME CASÓ MI MADRE
(Rodríguez Marín,1882)
"Me casó mi madre (bis)
chiquita y bonita
yayayay,
chiquita y bonita,
con unos amores
que yo no quería.
La noche de novios
entraba y salía,
con capa y sombrero,
sayas y mantillas.
Me fui detrás d' el
por ver dónde iba
y veo que entra
en cá e la querida.
Y le oigo que dice:
Abre vida mía,
que vengo a comprarte
sayas y mantillas,
y la otra mujer,
palo y mala vida.
Yo me fui a casa
triste y afligida
y atraqué la puerta
con mesas y sillas.
Me puse a leé,
leé no podía:
Me puse a escribí,
'scribí no podía.
Y oigo que llaman
a la puerta mía,
y oigo que dicen:
Abre vida mía,
que vengo cansado
de buscar la vida.
Tu vienes cansado
d' en cá e la querida.
Pícara mujé
¿Quién te lo decía?
Hombre del demonio,
yo que lo sabía."
Rodrigo y Fortún (1934) recopiló la letra y le añadió después de “yo que
lo sabía”:
“Me dio un puñetazo,
me dio un puñetazo,
me dejó tendida,
¡ay. ay, ay!
me dejó tendida.
Vino la justicia,
vino la justicia,
y el corregidor,
¡ay, ay, ay!
y el corregidor.
Dijo: ‘Adiós, María,
dijo: ‘Adiós María,
boquita de piñón,
¡ay, ay, ay!
boquita de piñón.
Ay por ti me lleva,
ay por ti me lleva,
preso la Inquisición,
¡ay, ay, ay!
preso la Inquisición.”
MONTADO EN SU CABALLO
(Versión popular)
Montado en su caballo
conduce el español,
conduce a la batalla
su noble batallón.
Seguid, seguid la regla del General.
Ya suenan los tambores:
rataplán, rataplán, rataplán.
A diferencia de los anteriores, en este juego, se forman dos corros de
cinco participantes al menos, pero siempre con el mismo número de jugadores en
ambos. Uno de los corros se coloca dentro del otro. Los que forman el corro de
dentro se dan las manos normalmente y los del corro de fuera se las dan después
de pasarlas por delante de aquéllos, quedando de la manera siguiente: cada
niño/a del corro exterior está en el hueco que queda entre dos del interior y
con sus brazos pasando por delante de éstos. Así entrelazados los dos corros
cantan la canción y comienza el juego.
El corro de dentro permanece quieto y el de fuera va avanzando paso a
paso, justo cuando se pronuncia la última sílaba tónica de los versos pares de
la canción. Al decir esta sílaba avanzan los jugadores de fuera un lugar hacia
la derecha y pasan por debajo de los brazos de los de dentro para volver a
salir quedando, por lo tanto, desplazados un lugar a la derecha. Al llegar al
último verso de la canción “rataplán…” deben cambiar tres lugares seguidos. Si
el corro de fuera se equivoca en alguno de los pasos, se cambia la situación de
los jugadores (los de dentro se colocan fuera y los de fuera, dentro).
PÁJARA PINTA
Lo he clasificado como de corro por la colocación de los jugadores en
rueda, aunque no se canta. De él dice el Diccionario de Autoridades (1726-1739)
que es apropiado para recrearse en las casas, durante las visitas, por ser,
como veremos, un juego muy tranquilo sin desplazamientos, sin ruidos y
divertido para hacer agradable ese rato que a veces resulta insufrible.
Se colocan los participantes sentados formando un círculo y cada uno de
ellos toma como distintivo un color. El que gobierna el juego se dirige a uno y
le pregunta: ¿Dónde pica la páxara pinta? El preguntado tiene que responder
diciendo: En tal color pica (naturalmente uno de los colores elegidos por los
jugadores). El que tiene el color citado, debe responder: Ox que no pica y
entonces le repreguntan: ¿Pues dónde pica? y tiene que contestar diciendo otro
color para que el adjudicatario del mismo continúe el diálogo, que tiene que
ejecutarse con rapidez para que alguien se equivoque de color, no responda
adecuadamente, etc.
El mismo Diccionario de Autoridades trae esta cita de Quevedo (Las
Musas) para rematar:
"Ojos que matan, sin duda
feran negros como endrinas,
que los azules y verdes
huelen a páxara pinta."
PIN PINEJA
Quevedo en El Buscón dijo “Si se
jugaba a algún juego era siempre el de pizpirigaña, por ser cosa de mostrar las
manos... “
El Espasa (1923/1939) lo define como
"Juego en el que se divierten los muchachos, pellizcándose suavemente en
las manos " y el Salvat (1969) que es un "Juego de muchachos, que
consiste en pellizcarse suavemente en las manos unos a otros."
Sentados en corro, con las manos extendidas y las palmas hacia abajo
(también puede ser hacia arriba). Uno de los jugadores, situado en el centro,
va picando en las manos de los demás mientras todos cantan:
Pin pineja,
la mano la coneja,
conejito real:
pide "pa" la sal.
Sal menuda
pide "pa" la cuba,
cuba de barro,
pide "pal" caballo.
Caballo morisco
pide "pal" Obispo,
Obispo de Roma
guarda la corona,
que no te la vea
la gata rabona
Al que le coincide la última picada (último verso) retira la mano. Gana
quien antes retire las dos manos y pierde el último en retirarlas o al revés.
El Diccionario de Autoridades (1726-1739) lo trae como pizpirigaña.
Celaya (1981) ha recogido las
denominaciones siguientes: pez pecigaña y dice que es el primitivo seguramente,
pichi-pichigaina, piz pirigaña, pipirigaña, pimpitigallo, pipisigallo,
pipirigallo y pinto repinto. Lo hace derivar del juego de acertar la mano
donde se esconde la china y recopila las letras, extremeña la primera y
andaluza la segunda, que van a continuación.
"Pipirigaña,
jugaremos a cabaña.
¿Qué jugaremos?
Las manitas cortaremos.
¿Quién las cortó?
El agua que llovió.
¿Dónde está el agua?
Las gallinas se la bebieron.
¿Dónde están las gallinas?
Poniendo huevos.
¿Dónde están los huevos?
Los frailes se los comieron.
¿Dónde están los frailes?
Diciendo misa
en la capillita
con un papelito
y agua bendita."
---
"Pipirigaña
matalagañas,
un cochinito
bien peladito.
¿Quién lo peló?
La pícara vieja
que está en el rincón
comiendo garbanzos
con un cucharón.
Alza la mano
que te pica el gallo.
¡Quiquiriquí!
póntela ahí.
¿Quién te ha puesto la mano ahí?
El rey.
¿Qué traía el rey?
Un canastito.
¿Qué tenía dentro?
Un ochavito.
¿En qué lo gastó?
En agua de limón."
"(Cuando se han ocultado todas las manos derechas que los niños
tenían puestas en sus frentes, se pellizcan las izquierdas que los jugadores
tienen en el pecho)"
"¿Quién te ha puesto la mano ahí?
la reina.
¿Qué traía la reina?
Un canastito.
¿Qué tenía dentro?
Un ochavito.
¿En qué lo gastó?
En agua de limón."
"(Cuando ya todas las manos están ocultas, el que ha ido
pellizcando pregunta):
¿Dónde está la mano?
Se la llevó el gato."
(Entonces todos los niños sacan sus manos por sorpresa con un alboroto
de risas)."
Rodríguez Marín (1882) recopiló las letras siguientes:
"Pipirigaña,
jugaremos a cabaña.
Los perros en el monte,
las gayinas en el conte.
Conte real
para dir por sal.
Sal menuda
para la cuda,
cuda de barro.
Cabayo morisco.
Tapa tu bisco."
---
"Pipirigaña.
Jugaremos a cabaña,
con el agua que cayó,
la gayinita se la bebió.
¿Dónde está la gallinita?
Poniendo un güebo.
¿Y el güebo?
Los frailes se lo comieron.
¿Donde 'stán los frailes?
Diciendo misa.
Tap, usté esa marabilla."
---
"Pipirigaña,
mata lagaña
un cochinito
bien pelaíto.
¿Quién lo peló?
La pícara bieja
que está en el rincón.
Alza la mano
que pica el gayo,
con un moño azú
y el otro canario."
De Melo (1958) cita a Torner (1946) y
reproduce esta versión de Argentina:
“Pipirigaña. Sentados alrededor del que dirige el juego, colocan las
manos extendidas y con el dorso hacia arriba encima de las rodillas de este
último. Una vez en esta posición, el director, dando pellizcos en las manos las
recorre todas al mismo tiempo que dice:
Pipirigaña
Vino la araña
por su sabanita
para la arañita.
Vino la paloma
de su palomar;
vino por la sal,
sal menuda
para la cuba.
Cuba de barro,
tapa caballo.
Caballo morisco,
tapa tobisco
Da una palmada sobre la mano donde ha concluído la recitación y el
dueño las esconde detrás de sí. Continúa en la misma forma hasta que todas las
manos están escondidas. Se dirige entonces al primero que escondió las manos y
entabla con él este diálogo:
¿Dónde vas?
A lavar.
¿Qué llevas de merienda?
Pan y aceitunas.
¿Me das una?
No, que llevo pocas.
¿Me quieres lavar una camisa?
No, que llevo poco jabón.
¿Qué quieres cosquillitas o cosquillón?
Ni cosquillitas ni cosquillón.
Mientras tanto, el director ha estado haciendo cosquillas al niño, y si
éste las resiste hasta el final del diálogo, pasa a hacer el papel de director.
En caso contrario, continúa con los demás niños por el orden en que fueron
escondiendo las manos.”
¿QUÉ HACES AHÍ MOZO VIEJO?
(Corro y uno dentro, los jugadores cantan:)
¿Qué haces ahí mozo viejo, que no te casas?
Que te estás arrugando como las pasas.
Que resaladina, que dame la mano,
que resaladina que vengo penando
(El/la que está dentro elige a uno/a del corro y éste sigue cantando)
Que salga la dama, dama vestida de marinero,
con ese pelito rubio y esa carita de cielo
(Forman pareja, se cogen de las manos y el corro se abre dejando una
calle por donde pasa aquélla diciendo)
Regalo del alma mía, cariño de mi querer
los pollos en la cazuela son pocos y saben bien.
No son para ti, mi vida, ni son para ti, mi bien
que son para (dicen el nombre) que los sabe componer
con hojitas de laurel y con perejil también.
Variantes de la canción anterior, recogidas por la provincia de León,
son las siguientes:
¿Qué haces ahí mozo viejo, que no te casas?
Que te estás arrugando como las pasas,
que dame la mano, mano que vamos a bailar,
que salga la dama, dama vestida de marinero,
que vale más pesetas que estrellitas hay en el cielo
y ese tipo y ese talle y ese poquito de meneo de muñeca
elegante y caprichosa;
que dame la mano, que vamos a bailar.
Otra letra:
¿Qué haces ahí mozo viejo, que no te casas?
Que te estás arrugando como las pasas.
Que resaladita, que dame la mano.
Que salga la madama, vestida de terciopelo,
que salga la madama será carita de cielo.
Cariño de mis entrañas, cariño de mi querer,
los pollos en la cazuela son pocos y saben bien.
Se les echa un poco de ajo y una hojita de laurel
y se sirven en la mesa para poderlos comer.
No son para ti, mi vida, ni son para ti, mi bien
que son para (dicen un nombre) que lo sabe componer.
Ese porte, ese talle, esa cintura menea,
ese cuerpo saleroso que vale tantas pesetas.
Córdova (1980) hace la descripción
siguiente de este ¿Qué haces ahí mozo viejo?
"Se colocan las niñas en forma de rueda y danzan de modo que
corresponda un salto a cada negra. Una niña (o niño) se coloca en el centro de
la rueda, sin decir, ni cantar, ni moverse. Cuando dice la canción que vengo
cansado, se paran las de la rueda. La niña que está en el centro escoge a la
que ella guste del corro, se cogen ambas de las manos cruzadas (derecha con
derecha, izquierda con izquierda) avanzando en danza de un lado a otro de las
niñas, mirando ambas al mismo frente. Luego que estas niñas se cogieron de las
manos, las niñas del corro rompieron la formación, colocándose en dos filas, de
forma, que las de una fila miren a la otra y mientras las dos niñas danzan por
el medio de las dos filas, éstas las corean batiendo palmas en ritmo de negras.
La niña escogida pasa al centro cuando la canción comience de nuevo. Y se
repetirá cuantas veces se desee."
¡QUE HERMOSO PELO TIENE!
(Rodríguez Marín (1882)
"A Atocha va una niña,
Carabí.
Hija de un capitán.
Carabí, urí. urí, urá.
Elisa,
Elisa de Mambrú.
¡Qué hermoso pelo tiene!
¿Quién se lo peinará?
Se lo peina su tía
con peine de cristal.
Elisa ya se ha muerto:
la llevan a enterrar.
Encima de la caja
un pajarito va,
cantando el pío, pío,
cantando el pío, pa."
¡QUE LLUEVA, QUE LLUEVA!
Que llueva, que llueva
la Virgen de la cueva,
los pajaritos cantan
las nubes se levantan,
que ¡sí! que ¡no!
que llueva a chaparrón,
que rompa los cristales
y toquen el tambor,
pororompompom.
Mientras cantan giran en círculo y en el verso 6º se agachan y
levantan.
QUISIERA SER TAN ALTA
(Rodrigo y Fortún, 1934)
“Quisiera ser tal alta
como la luna,
¡ay, ay!
como la luna,
para ver los soldados
de Cataluña,
¡ay, ay!
de Cataluña.
De Cataluña vengo
de servir al rey,
¡ay, ay!
de servir al rey,
con licencia absoluta
de mi coronel,
¡ay, ay!
de mi coronel.
Al pasar por el puente
de santa Clara,
¡ay, ay!
de santa Clara,
se me cayó el anillo
dentro del agua,
¡ay, ay!
dentro del agua.
Por sacar el anillo
saqué un tesoro,
¡ay, ay!
saqué un tesoro:
una Virgen de plata
y un Cristo de oro,
¡ay, ay!
y un Cristo de oro.”
ROMANCE DE SANTA CATALINA
(Adaptado como canción de corro)
Se me ha perdido una niña,
se me ha perdido una niña,
que Catalina se llama, sí, si
que Catalina se llama.
Todos los días de fiesta,
todos los días de fiesta
su padre la castigaba, sí, sí
su padre la castigaba,
porque no quería hacer
porque no quería hacer
lo que su padre mandaba, sí, sí
lo que su padre mandaba.
Mandan hacer una rueda
mandan hacer una rueda
de cuchillos y navajas, sí, sí
de cuchillos y navajas.
La rueda ya estaba hecha,
la rueda ya estaba hecha
Catalina arrodillada, sí, sí
Catalina arrodillada.
Bajó un ángel del cielo,
bajó un ángel del cielo,
con coronas y guirnaldas, sí, sí
con coronas y guirnaldas.
Sube, sube Catalina,
sube, sube Catalina,
que Jesucristo te llama, sí, sí
que Jesucristo te llama.
Por la baranda del cielo
vestida de azul y blanco
se pasea Catalina, si si
se pasea Catalina…
Otra letra:
Por la baranda del cielo
se pasea una zagala
vestida de azul y blanco
que Catalina se llama.
Su padre era un perro moro,
Su madre una renegada,
todos los días de fiesta
su padre la castigaba
porque no quería hacer
lo que su madre mandaba.
Le mandó hacer una rueda
con cuchillos y navajas,
la rueda ya estaba hecha,
Catalina arrodillada
Y bajó un ángel del cielo
con su corona y su palma.
Sube, sube, Catalina,
que el Rey del Cielo te llama.
Subió Catalina al Cielo
como una buena cristiana.
SAN SERENÍ
(Rodríguez Marín,1882)
"San Serení der monte,
San Serení corté (?)
Yo como güen cristiano,
yo m' arrodiyaré."
"San Serení
de la güena, güena bi.
Hacen los zapateros
así, así, así."
TENGO UNA MUÑECA
(Rodríguez Marín,1882)
"Tengo una muñeca
vestida de azul,
con camisa nueva
y su canesú.
La saqué a paseo
Se me resfrió
y la tengo en cama
con mucho dolor."
Rodrigo y Fortún
(1934) recopilaron la siguiente letra:
“Tengo una muñeca
vestida de azul,
con su camisita
y su canesú.
La saqué a paseo
se me constipó,
la tengo en la cama
con mucho dolor.
Dos y dos son cuatro,
cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho
y ocho dieciséis.
Y ocho veinticuatro
y otro treinta y dos,
ánimas benditas,
me arrodillo yo.”
ZAPATILLA
Conocido también como corre zapatín y jostra (suela del
calzado). Consiste en que los jugadores, sentados en el suelo muy juntos, van
pasando una zapatilla por debajo de sus piernas y el que está en el centro
tiene que acertar donde se encuentra la jostra.
A veces se establecen coloquios como el siguiente:
Jugador: Quiero que me arreglen esta zapatilla.
Corro: Vuelve dentro de 10 minutos
J.: (cuenta hasta 10 y vuelve pero le dicen):
C.: No está lista tu zapatilla.
J.: La llevaré de todas maneras
y tiene que acertar quien la tiene.
Otras veces cantan:
Florín, florán,
por aquí pasó el dedal...
González Largo (1983) lo denomina zapatacorra y lo describe así:
"...varios sentados en el suelo, formando corro, dentro del cual
queda uno que le tocará hacer de penitente, hasta que consiga averiguar quién
tiene la zapatilla con la que le irán dando golpes en la espalda con mucha
rapidez, con el fin de que le sea difícil saber quién ha sido. La zapatilla
sigue de mano en mano, por el exterior del corro, cambiándola cada vez que el
del corro trata de cogerla y seguirá recibiendo zapatillazos mientras no la
coja. Los del corro dan el zapatillazo y con toda rapidez vuelve la zapatilla a
correr por detrás de todos y de cada uno de los que forman el corro, diciendo a
coro y también muy rápidamente: ¡Corra, corra, corra!"
BI BLIOGRAFÍA
APOLINAIRE
y col., (1986). El niño y la actividad física. Paidotribo, Barcelona.
CARO,
R. (1694). Días geniales o lúdicros. Edición, estudio preliminar
y notas de Jean Pierre Etienvre. Colección Clásicos Castellanos. Espasa Calpe,
Madrid, 1978.
CASTRO GUISASOLA, F. (1973). Canciones y juegos de los niños de Almería. 1º edición Vitoria. 2º edición
actualizada por José Angel Tapia Garrido. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de
Almería. Edit. Cajal, Almería 1985.
CELA,
C. J. (1957) Nota a la tercera edición de La Colmena. Noguer, Barcelona,
1985.
CELAYA, G. (1981). La
voz de los niños. Edit. Laia S.A. 3º edición. Barcelona.
CHATEAU, J. (1973).
Psicología de los juegos infantiles. Kapelusz, Buenos Aires.
CÓRDOVA
Y OÑA, D. Sixto. Cura Párroco de Santa Lucía de Santander. (1980). Cancionero
Popular de la Provincia de Santander. Libro Primero. Cancionero infantil
español. Es más nacional que regional. Segunda edición. La primera, 1948.
Excma. Diputación Provincial de Santander.
COVARRUBIAS Y OROZCO, S. de. (1611). Tesoro de la lengua castellana o española. En http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/765/250/tesoro-de-la-lengua-castellana-o-espanola/
DE MELO, V. (1956). Jogos populares do Brasil. Douro
Litoral.
Diccionario
de Autoridades (1726/1739). Edición facsímil. Gredos. Madrid, 1990.
ESPASA.
Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana ESPASA. (1923/1933)
GONZALEZ LARGO, F. y GONZALEZ ALARCÓN, M. T.
(1983) Escenas costumbristas de la montaña leonesa. Consultores
Editoriales, Madrid
HERNÁNDEZ
DE SOTO, S. (1884). Juegos infantiles de Extremadura. Edición de
Salvador Rodríguez Becerra y Javier Marcos Arévalo. Editora Regional de
Extremadura, 1988.
JIMENEZ,
J. R. (s/d). Platero y yo. Juegos del anochecer. Círculo de Lectores.
LEDESMA,
A. de (1613). Juegos de Nochebuena moralizados. A la vida de Cristo,
martirio de Santo, y reformación de costumbres. Con unas enigmas hechas (sic)
para honesta recreación. Madrid. En Biblioteca Nacional.
MACHADO ALVAREZ, A. (Demófilo). El juego de la rueda. En
Boletín Institución Libre de Enseñanza, 14 de agosto de 1882. Madrid.
PELEGRÍN,
A. (1984). Cada cual atienda su juego. De tradición oral y literatura.
Cincel, Madrid.
QUEVEDO Y VILLEGAS, F. DE (1626).
Historia de la vida del buscón llamado don
Pablos, ejemplo de vagabundo y espejo de tacaños. Edición de S.A. de Promoción y Ediciones, Madrid, 1980.
RODRIGO,
M. y FORTÚN, E. (1934). Canciones infantiles. M. Aguilar,
editor, Madrid.
RODRÍGUEZ
MARÍN, F. (1882). Cantos populares españoles. Sevilla, (5
volúmenes. El I está dedicado a Nanas y Rimas Infantiles). Edición de Ediciones
Atlas, Madrid, 1981.
ÚBEDA,
F. de (1605). Libro de entretenimiento de la pícara Justina. Aguilar
S.A. de Ediciones. Madrid, 1980.


Comentarios
Publicar un comentario