ARO
(Ilustración tomada de Juegos de todo el Mundo)
Juan J. de la Rosa Sánchez
Profesor Honorario de la Universidad de León
Dos aleluyas del siglo XIX: “Hacen al aro rodar / corriendo sin descansar” // “Hace a las niñas gozar / el ver el aro rodar”
En España el nombre más común por
el que se conoce a este juguete es el
del título pero en la Comunidad de Aragón se le conoce como rodoncho, escorroncho y reduncho y en
Cataluña como rutlla. Otras denominaciones: monocicleta, roanga, rodanga y rulo. El palo u horquilla de alambre que sirve para guiarlo es la manilla.
Hay
quien afirma que el aro es un invento egipcio de hace unos 3.000 años, Otros dicen
que los niños griegos (los de la Grecia clásica) jugaban al aro También aseguran
que allí llamaban trochus al aro y clavia al gancho. Los niños romanos
también jugaron con aros, naturalmente (yo tengo un sello seco en el que un
niño con túnica corta hace rodar un aro impulsándolo con un palo).
A pesar de su antigüedad el
Diccionario de la Real Academia no lo recoge como juguete hasta el final del
primer cuarto del siglo XX, pues antes decía de él que era un instrumento de madera, hierro u otra materia hecho
de forma circular para abrazar alguna cosa, una cuba por ejemplo, y que aro era
también una argolla o anillo grande de hierro con su espigón movible, que
servía para el juego de la argolla y es en 1925 cuando la Academia lo describe
como un juguete en forma de aro que los niños hacen rodar valiéndose de un
palo. Un poco
después, en 1933, en su Diccionario Histórico, entrada aro, acepción 4 dice lo mismo y añade la cita siguiente:
“Entretenido con los niños que jugaban, recogerles los aros o las peonzas, o
sentarles sobre sus rodillas, para recibir sus caricias infantiles. Mes.
Romanos, Tip., Grup. y Boc. ed. 1862, p. 196.” En la actualidad (Edición del Tricentenario)
dice la Academia que es un juguete en forma de aro que se hace rodar mediante un palo o una horquilla de alambre.
El Diccionario Enciclopédico Salvat
(1969) lo define como una "pieza de hierro o de otra materia rígida, en
figura de circunferencia" y añade: "Juguete en forma de aro, que los
niños hacen rodar valiéndose de un palo."
De un palo para impulsarlo
golpeándolo o de una guía para dirigirlo e imprimirle velocidad. Al aro jugó Gargantúa, aunque
quien lo asegura no dice en cuál de las modalidades. Cervantes en El
coloquio de los perros. se refirió así a este artefacto: "Lo primero en que comenzaba la
fiesta era en los saltos que yo daba por un aro de cedazo, que parecía de cuba" y Artémidore en su Tratado de los Sueños (según Gorris) dijo: "...si se sueña que se empuja un aro,
esto indica que uno se enfrentará con penas seguidas de una abundante
felicidad.”
Parece ser que “Hipocrátes
lo recomendaba en uno de sus trabajos de medicina como un buen ejercicio físico
para gentes de constitución débil. Se afirma que en su origen, fue un objeto
sagrado pues el círculo delimita una zona mágica para alejar el espíritu del
mal o para conservar el poderío de la magia.
Hay al menos dos deportes que utilizan para
practicarlos un aro:1) La Gimnasia Rítmica en el que las gimnastas hacen una y
mil diabluras; lo lanzan y recogen y, entretanto, realizan volteretas, saltan,
corren y componen figuras tan plásticas que no parecen hacer esfuerzos y tan
dinámicas que sólo de pensarlas te puedes cansar. Los entrenadores sueñan con
encontrar a la alumna que esté lo suficientemente dotada y tenga el ánimo
necesario para trabajar con este aparato. 2) El baloncesto, en el que los
jugadores tienen que introducir un balón en una red en forma de cesto o saco
abierto por el fondo embocado por un aro a través del cual deben meter el
pelotón el mayor número de veces en la cesta estando parados o en movimiento,
desde distintas distancias, desde el suelo o desde el aire.
Pero el aro del que se trata aquí era para jugar con un número de participantes
indeterminado, para
correr con él, para divertirse y para ganar. ¿Lo importante es participar? ¿Lo
importante es ganar y si no se puede, entonces, lo importante es participar? Era el que tenía una guía para
conducirlo o un palo (la manilla) para impulsarlo y había chicos que corrían
más que ninguno haciéndolo rodar. Eran más veloces que los demás, pero también
tenían mejores aparatos: el aro y la guía del mismo material, se lo había
fabricado su padre o un amigo de éste que era herrero o quizá carpintero. El
número de participantes indeterminado ya que es o era una actividad para
uno solo o en compañía.
Aro y guía, aro y palo, aro y mano.
Tres formas de conducirlo para lo que había que tener suficientemente
desarrollada la percepción y estructuración del espacio y asumida la mecánica
del equilibrio de objetos en movimiento, es decir, el equilibrio dinámico, el
debido a la compensación entre la fuerza aplicada a un cuerpo y la reacción de
la inercia del mismo; y además habilidad para guiarlo, frenarlo, pasar pistas
con curvas y llegar casi a tumbarlo sin que se cayera y pararlo, eso sí que era
difícil, pararlo y - sujetándolo de una forma determinada con la guía- mantenerlo
vertical.
A partir del aro se pueden realizar
cientos de ejercicios. Se han utilizado para crear nociones de dentro-fuera,
izquierda-derecha, encima-debajo, equilibrio, coordinación, etc., pero hacerlo
rodar, conduciéndolo a la mayor velocidad posible era un juego que no lo igualó
ni en el tiempo ni en el espacio el hula-hop
que, total, es de hace cuatro días.
Como
todos los juegos y deportes tiene sus modalidades:
Aro loco. Consiste en hacerlo rodar dentro de un
círculo de unos dos metros de diámetro.
Aros volantes, que Martínez
(1910) describe así: “Compónese este juego de dos aros de madera de 20
centímetros de radio y dos palitos de 35 centímetros. Para jugar se cruzan los
palillos, se mete entre ellos el aro, se abren los palos y el aro sale
disparado a una distancia mayor cuanto mejor se sepa tirar. Otro niño puesto
enfrente con instrumentos iguales recibe el aro disparado por el otro en sus
palillos, y así sucesiva y alternativamente disparan y reciben los aros y
pierde el que no lo recoja bien.”
Carrera general. Los
jugadores puestos en fila salen a la señal para llegar el primero a la meta.
Guerra de aros. Dos equipos enfrentados
y separados un número determinado de metros intentan hacer llegar los aros
propios al terreno de los adversarios, sin que choquen entre ellos.
Hula-hop. Juego en el que se hace girar un aro alrededor de la cintura, de
los hombros, pies, brazos…
La pista. Consiste en hacer rodar
el aro por un recorrido previamente marcado.
Partida de resistencia. Consiste en mantener el
mayor tiempo posible al aro rodando.
Por último, reseñar que
en el Museo del Prado
están depositadas las obras, en las que aparecen el aro, siguientes:
Crisálida. Sáenz. 1897. Óleo sobre
lienzo. No expuesto
El
pasatiempo. Herrer y Rodríguez. 1884. Óleo sobre lienzo.
No expuesto
Retrato de niña. Esquivel. 1838. Óleo sobre lienzo. No expuesto
BIBLIOGRAFÍA
AA. VV. (1978). Juegos de todo el Mundo.
Asociación UNICEF España. Edilan. Madrid.
Cervantes, M. (1547-1616). El coloquio de los perros. Edición de Florencio Sevilla
Arroyo. En Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
Gorris, J. M. (1976) El juguete y el juego. Aproximación a la
historia del juguete y a la psicología del juego. Edit. Avance. Barcelona.
Martínez Baselga, P. (1910). Museo infantil.
Juguetería y Psicología. Imprenta del Hospicio Provincial de Zaragoza.
Real Academia Española. Diccionario. Varias ediciones
Rosa Sánchez, J.J. y del Río Mateos, E. (2 ediciones:1997
y 2001). Juegos tradicionales infantiles en León. Universidad de León.
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